Carlos Azpúrua busca trascender del panfleto|“Disfruto de dos extraordinarias opciones de vida que son la política y el cine”

Carlos Azpúrua nació en Caracas el 15 de enero de 1950. “¿Cómo llego al cine? Un carajo impetuoso, tremendo, viviendo en medio de… Primero, lo que fue la época de la violencia juvenil de las patotas, de las pandillas. También, corredor de motos insigne”, recita sobre sí mismo.

La cinta Les Carabiniers, de Jean-Luc Godard, lo acercó a “la percepción sensible” para entender la vida. “Y me enamoré de lo que sentí, del efecto del arte en el alma, el que me hizo crecer como ser humano. Y me enamoré del cine”. Tenía -si la memoria no le falla- unos 25 años.

Estudió dos semestres de sociología en la UCV, pero ya casado con el cine optó por acercarse a Jesús Enrique Guédez y a otras figuras de la cinematografía de la época. Hace un reconocimiento muy especial a Josefina Jordán, quien “me formó en lo político y me formó como un activista de las luchas reivindicativas de los cineastas”.

Ratifica su amor por el pueblo: “Mi trabajo me enseñó a no subestimar absolutamente nada y a amar profundamente a mi pueblo humilde”.

Su primera cinta, Niño rico, niño pobre, la rodó en súper 8 y generó -como lo resalta- una polémica que lo acostumbró a vivir en el debate.

DOS OPCIONES DE VIDA

Azpúrua califica su obra como “cine de indagación social, de denuncia y político”. Comprendió que no era solo hacer cine, sino “hacerlo con la sensibilidad suficiente para trascender el panfleto”. Busca realizar “un cine comprometido, pero desde el punto de vista estético y formal lo suficientemente sensible para que no se quede nada más en el panfleto, porque la eficacia está en la percepción sensible”.

-¿Cree que lo ha logrado?

-Claro. Y yo creo que disfruto de dos extraordinarias opciones

de vida que son la política y el cine. La política es el arte de lo posible; es la visión en función de un compromiso para la búsqueda de la igualdad y de la felicidad de los demás en términos del poder. Y el arte es la posibilidad de llegar a través de la percepción sensible, de las subjetividades, de la emoción sensible. Son dos aspectos del ser humano que son extraordinariamente potentes y en esos mundos me manejo. Y bueno, hago ficción y hago documentales.

Como dirigente del PPT guarda todos los elogios para el secretario general de la tolda azul, Rafael Uzcátegui, quien es para él “una referencia de ética y de dignidad revolucionaria”, uno “de los más extraordinarios y mejores políticos” del país.

T/ Vanessa Davies
F/ Luis Franco