El famoso “teniente Bracamonte” recuerda la sustracción de armas que protagonizó poco después del 4-F|“Está llegando el día de saber quién está y quién no con el chavismo”

Si algo demostró el teniente Raúl Álvarez Bracamonte hace 23 años al sustraer un arsenal de la mayor instalación militar del país, Fuerte Tiuna, con 1 pistola y 2 civiles de ayudantes para luego desaparecer una noche de marzo, fue su compromiso con la necesidad de mantener vivo los ideales de justicia, libertad y amor al pueblo de toda una generación militar que se lanzó a la aventura de tomar el poder por las armas el 4 de febrero de 1992.

“Me despedí de la familia y salí a Caracas con la convicción de que mi vida, hogar, bienestar y carrera profesional no eran nada en comparación con ser esclavos y sirvientes de una casta política y económica en la que la represión era una política de Estado y en función de eso preparaba a la tropa para agredir al pueblo por exigir causas justas”, comentó Álvarez Bracamonte al Correo del Orinoco, al recordar lo que pensaba unas horas previas de la hazaña que le costó prisión, tortura y miseria, pues cuatro meses después fue capturado junto a sus compañeros.

“En mi caso particular, al graduarme fui enviado a un puesto militar donde mi función se limitaba (como un capataz) a trasladar y resguardar a unos soldados, ponerles un casco, las botas de caucho, la braga y llevarlos a la finca de un oficial desde las 6 de la mañana hasta las 6 de la tarde. Luego soy nombrado encargado de una unidad militar en Caracas, donde me consigo con una situación similar, solo que ahora me tocaba recibir a los contingentes de alistados y clasificarlos por especialidad u oficio”, relata. “Se los llevaban a trabajar y solo regresaban cuando habían cumplido con el tiempo del servicio militar obligatorio. ¿Dónde habían estado todo ese tiempo?… Construyendo una casa para un general. Eso generó un choque entre mi formación y la realidad política del país”, relató el hoy alcalde del municipio Carlos Arvelo de Carabobo.

Siempre por estas fechas hay quien recuerde, dentro de los días importantes para el chavismo, esta operación subversiva exitosa que requirió de “muchísima suerte o intervención divina”, aseguró el militar condecorado con la Orden 4 de Febrero.

DE SOLDADO A GUERRILLERO

“Toda la situación rayaba en lo absurdo (tal vez providencial), la manera como se concatenaron los hechos para poder lograr el objetivo “, recuerda Álvarez Bracamonte mientras con precisión relata los poco más de 20 minutos que le tomó entrar, cargar el arsenal y salir. “Estaba bajo protección divina o suerte”, aseguró el “teniente Bracamonte”, como se lo conoció desde entonces.

“Era muy difícil realizar una hazaña como esa debido a que, a pocos días del 4-F (4 de Febrero de 1992), los puestos de control estaban a cargo de coroneles. Al llegar al primer punto de control, el coronel de esa alcabala se había ausentado. Saludo y converso con los soldados de guardia- conocía a toda la tropa por haber sido el oficial de la unidad de alistamiento- avanzo y al llegar a la sitio en el que se encontraban las armas. El sargento a cargo apenas me vio salió a mi encuentro a pedirme permiso para ir tras un evadido”, rememora. “En ese momento solo quedaba someter a un soldado y completar la primera fase de la operación. Acompañado de dos civiles entro y, mientras maniatábamos al soldado reducido por la amenaza de la única arma que poseíamos, este nos pedía que lo dejáramos fugarse con nosotros. No aceptamos pero, justo cuando estoy montando los dos últimos fusiles, regresa el sargento a cargo y aprovechando la sorpresa y la confianza lo sometimos y lo dejamos igualmente amarrado”. La salida “fue limpia y sin novedad”.

“SOY UN DESERTOR”

Aunque pareciera el título de una película, este fue el nombre que dio a su manifiesto publicado tres días después de su “volada” con el parque de armas de la unidad de alistamiento militar del Fuerte Tiuna. “Este panfleto lo hice en una máquina de escribir de la primera combatiente Cilia Flores”, comentó. En este documento denuncia sus razones para insurgir contra “el oprobioso sistema de gobierno que reprimía brutalmente a su pueblo” y reitera su lealtad al movimiento bolivariano. A pesar de su poco impacto en la opinión pública “llegó a circular entre círculos revolucionarios en universidades, liceos, sindicatos y hasta en cuarteles militares”, afirma este político que tuvo que abandonar la carrera de las armas a los 28 años .

Muchos de los tenientes que siguieron a Chávez fueron formados bajo su ejemplo, enseñanzas morales y convicciones patrióticas; recuerda la capacidad de Eliezer Otaiza, “uno de los más leales al proceso revolucionario“, asesinado el año pasado; de Diosdado Cabello, “el más cercano al comandante” o “Ameliach, actualmente gobernador en Carabobo”.

El postergamiento de la fecha del golpe de Estado de los militares del movimiento insurreccional denominado MBR-200, ocasionó que el teniente que el 4 de febrero tenía la responsabilidad de ingresar al palacio de Miraflores nunca llegara con su batallón, pues se encontraba de permiso médico.

Oficialmente las armas robadas por Álvarez Bracamonte fueron 40, pero el autor recuerda que fueron 75 entre fusiles FAL, subametralladoras y otras. El 26 de junio de ese mismo año, el oficial fue apresado en un apartamento en Naiguatá, estado Vargas. El oficial fue sometido a juicio militar y un año después declaró que las armas se las había llevado (sin su consentimiento) un dirigente de La Causa R.

LA NECESIDADES

A propósito del aniversario de esta acción cívico-militar, el hoy alcalde del municipio Carlos Arvelo envió un mensaje a los líderes de la revolución para que demuestren con trabajo a la hora de atender al pueblo, tal y como lo ha hecho el presidente de la República, Nicolás Maduro, su compromiso con este proceso revolucionario. “A los amigos se les acompaña en las buenas y en las malas”, sentenció.

Avizora tiempos de definiciones ya que “está llegando el día de saber quién está y quién no con el chavismo”.

“Ante el actual clima de conflictividad política es imperante que el chavismo logre una mayoría en la Asamblea Nacional que contribuya con el Gobierno Nacional desde el legislativo nacional y no sea mas bien un Parlamento obstruccionista”, advierte Álvarez Bracamonte.

“Llevar a las comunidades que les apoyaron la asistencia del Gobierno Nacional es la labor que deben asumir los diputados de chavismo”, recomendó el exparlamentario, quien tuvo una intensa participación legislativa sin apartarse de Los Guayos o Güige. “Debe ser una oficina parlamentaria instalada no en Caracas sino en los municipios”, afirmó.

“Aunque duela reconocerlo hay sitios donde parece que la Revolución no ha llegado. Los diputados tienen que ser el vaso comunicante entre el Gobierno y el pueblo, porque además de la labor de legislar es necesario que los diputados gestionen ante las autoridades y directores de organismos programas para las comunidades; en eso debemos ser revolucionarios”.

El concepto de gobierno asistencialista le preocupa, aunque asegura que “hay que dar orden a las prioridades: si alguien necesita, se le ayuda y se le da respuesta. Y eso no significa que se actúe como beneficencia”.

Álvarez Bracamonte considera que esa cercanía permite “organizar a las comunidades, preparar a la gente, hacerles llegar las leyes, conocer los Consejos Comunales que están llenos de líderes opositores que no están pendientes de sabotear sino de trabajar por su comunidad y eso es así”.

“El apoyo de la gente de municipio, Carlos Arvelo y la oportunidad de tenderle la mano desde esta trinchera al gobernador de la entidad Francisco Ameliach Orta”, motivó a Álvarez Bracamonte a presentarse como candidato en las elecciones municipales; no obstante, advierte, “es compleja la acumulación de problemas de este municipio, lo que representa un reto para demostrar las ganas de trabajar que tengo, porque no es justo que un pueblo que siempre ha sido chavista esté en estas condiciones. Pero faltará mucho tiempo hasta que podamos decir que la revolución ha llegado a todos lados, tenemos que trabajar para lograrlo y entonces valdrá la pena”.

T/ Luis Ángel Yáñez
F/ José Luis Díaz

Buenas noches mi teniente..!! me invadieron los recuerdos,de aquellos tiempos cuando usted fue comandante de nuestra compañía de alistamiento, la mejor..!!! espero…. me recuerde, usted formo parte importante en mi formación como persona recuerdo aquellos largos plantones en los cuales nos aconsejaba. no se si recuerda me cambiaron de compañía en su ausencia el comandante Monsanto Dum a mediados del 91 situación que lamente para el 4 de febrero del 92 me encontraba en ser-alfa con el general salas Mendoza todo lo recuerdo claramente.. fui un gran soldado soy revolucionario

  • El Camarada y Alcalde Raúl tiene mucha razon, totalmente de acuerdo hay que trabajar sin descanso y con mucha conciencia patria