Fernando Soto Rojas lo definió como un pensador bolivariano | Andrés Eloy Blanco impulsó la Constitución más democrática que hubo antes de la Bolivariana

Fernando Soto Rojas

El pueblo venezolano recuerda a Andrés Eloy Blanco por su poesía, en la que reflejó la misma sensibilidad social que lo llevó a luchar por la gente desposeída y explotada. Pero el diputado socialista y expresidente de la Asamblea Nacional, Fernando Soto Rojas, destacó también que el recordado escritor -de cuya muerte se cumplieron 55 años el pasado lunes- fue presidente de la Asamblea Constituyente que en 1947 aprobó “la constitución más democrática que tuvo Venezuela hasta entonces”.

Fue esa Carta Magna la que le permitió al país dejar atrás ciertas formas políticas atrasadas que la mantenían en el siglo XIX, explicó el dirigente: “En ella se reconoció el voto universal directo y secreto para todos los venezolanos mayores de edad y se aprobó el derecho al voto para las mujeres. Con esa Constitución se rompió con todas esas cláusulas censitarias que venían desde la Constitución de 1811 hasta esa época”.

Tuvieron que pasar 52 años para que surgiera la Constitución Bolivariana de 1999 “que supera a la de 1947 porque plantea el protagonismo del pueblo y ofrece una sociedad justa y amante de la paz, que no es otra cosa que el socialismo y establece la democracia participativa, que está en sintonía con la doctrina bolivariana”, comparó el diputado.

INSPIRÓ A LA JUVENTUD

En ese logro “jugó un papel realmente importante Andrés Eloy Blanco pronunciando discursos extraordinarios en la Constituyente, y también con su verbo, su ironía y su poesía, que llenaron de amor patrio a los jóvenes de aquella época”, afirmó Soto Rojas entrevistado por el Correo del Orinoco.

El veterano luchador social, que fue parte de esa juventud inspirada por el poeta, evocó el día de su entierro, cuando él y sus compañeros desafiaron a la dictadura perezjimenista para rendirle honores: “Recuerdo que éramos muy jóvenes y le acompañamos con una marcha de gente de la resistencia juvenil”.

SEGUIRÍA EN LA LUCHA

“Andrés Eloy Blanco era un gran poeta, político nacionalista y bolivariano, comprometido con su pueblo. Si viviera hoy -o si hubiera podido seguir en la política- sin duda estaría en la lista de hombres como Luis Beltrán Prieto y toda esa gente fundadora que posteriormente fue abandonando las filas de Acción Democrática (AD)”, sentenció Soto Rojas.

En este sentido, enfatizó que como líder popular, el escritor cumanés apuntaló “los planteamientos nacionalistas, antifeudales y antiimperialistas que tenía inicialmente AD, que en esa época tenía una raigambre popular que estaba contenida en su lema -‘Por una Venezuela libre y de los venezolanos’- y en sus tesis fundadoras, en las que se define como antifeudal, y antiimperialista”.

Pero “todos esos planteamientos los abandonó y traicionó la alta dirección de AD de ayer y de hoy”, aseveró, y aclaró que “esos planteamientos se hallaban inmersos en un policlasismo y una ambigüedad política e ideológica”.

UN MOVIMIENTO AMBIGUO

Soto Rojas contó que AD tenía muchos seguidores porque era una corriente que se definía nacional y revolucionaria, pero en el marco de la alianza de clases no definía a los trabajadores como la clase fundamental y rectora para la transformación”.

Comentó que propugnaban, fundamentalmente, un capitalismo nacional de libre competencia, que ya estaba políticamente agotado porque para ese entonces ya en Europa había aparecido el fenómeno del Imperialismo.

“Los dos más grandes movimientos de masas que se dieron aquí en Venezuela en el siglo XX son el de la Revolución Bolivariana que lidera Hugo Chávez y el de AD, solo que el de AD era muy ambiguo, porque no definía posición frente al socialismo, que ya era una realidad en el mundo. Por el contrario, se mantuvieron siempre en una línea socialdemócrata que es la de todas las corrientes que privaron en América Latina como el PRI de México o el APRA de Haya de la Torre”, explicó.

UNIDAD SIN BURGUESÍA

La posición de AD excluyó al pueblo y fortaleció a la burguesía, por lo que se acrecentó la brecha entre esa dirigencia y las bases sociales, con las que entró en un conflicto que la oposición de hoy busca excerbar. Sin embargo, Soto Rija afirma que “algún día en este país esa pugnacidad de esta oposición debe marchar hacia la unificación de las bases de todo el pueblo venezolano, no solamente de los bolivarianos y de los socialistas, sino de toda la nación con el objetivo final de la defensa de la nación y la práctica de la verdadera democracia”.

¿Incluyendo a la alta burguesía?

– No. La burguesía es apátrida históricamente. En las oportunidades que tuvo para desarrollar e industrializar al país, no creó una economía independiente. En el período de la guerra de independencia tuvo oportunidad y no hizo nada y la tuvo de nuevo con el estallido minero petrolero, cuando manejó extraordinarios recursos y ni siquiera desarrolló la industria petrolera. Lo que hizo, con su modelo minero petrolero bajo influencia yanqui, se entregó en cuerpo y alma al capital transnacional, a la especulación y al aventurerismo. Por eso no pudieron desarrollar ni la agricultura la industria. Hoy en día están especialmente vinculados al capital especulativo transnacional al mundo de la droga y la conspiración.

LA AN ESTÁ EN DEUDA

El diputado Fernando Soto Riojas afirmó que las diputadas y los diputados de la Asamblea Nacional “tienen una deuda con la figura de Andrés Eloy Blanco”, pues ese cuerpo aprobó el año pasado publicar, por los menos, las obras selectas del poeta y aún no lo ha hecho: “Vamos a seguir insistiendo con la Junta Directiva para publicar por lo menos los discursos que pronunció en la Constituyente de 1947”.

Señaló que “es un deber de la Revolución Bolivariana rescatar todo pensamiento patriótico que a lo largo de los últimos dos o tres siglos se ha venido planteando a través de novelas, poesía, artículos de prensa y otros escritos, porque han jugado un papel importante”.

Entre los autores que se deben reivindicar citó a “gente como Rufino Blanco Fombona, Andrés Eloy Blanco, Antonio Arráiz, Mario Briceño Iragorri, quienes lograron con sus libros que nuestro pueblo se encontrara con su historia, con la verdadera historia de ese largo procerato civil y militar de la lucha por la independencia y por la libertad”.

T/ Mercedes Aguilar
F/ Archivo CO