Para Misión Nevado es un estilo de vida|En las buenas y en las malas los animales requieren nuestra solidaridad (Temática)

Es una cuestión de honor. Ser responsable es una actitud ante la vida que no debe ser desestimada bajo ninguna circunstancia en las relaciones que establecemos con nuestro prójimo y mucho menos con seres dependientes de nosotros, como es el caso de los animales de compañía.

Esta introducción viene a colación por el caso que se nos presentó recientemente con uno de nuestros amigos. Se trata de Clapton. Un gato cachorro, adoptado por una familia en una de esas jornadas que Misión Nevado suele hacer los domingos en la Plaza La Candelaria. El caso es que el amor duró hasta que Clapton comenzó a padecer una enfermedad en la piel muy fuerte (dermatitis).

Los adoptantes, por desconocimiento, optaron por intentar regresar a Clapton, sin explorar otra opción, como por ejemplo, buscar asistencia médica, lo cual hoy mas que nunca es perfectamente viable, toda vez que gracias al Gobierno Bolivariano existe atención veterinaria gratuita en casi todos los centros poblados del país.

Clapton tuvo la suerte de llegar a los brazos de Elvis Moya, proteccionista y trabajador de Misión Nevado, quien se enamoró de él, le brindó cariño y asistencia médica. Hoy son dos seres inseparables.

Pero, ¿qué hubiera pasado si Clapton no hubiese encontrado un alma bondadosa que se hiciera cargo de él? Tal vez estuviera, al igual que muchos de sus hermanos de raza, deambulando por los tejados o por las calles o, quizás peor, podría estar muerto.

De allí la importancia de asumir conciencia de que cuando adoptamos a un animal es para atenderlo en las buenas y en las malas. Igual que cuando nos casamos o cuando tenemos una hija o un hijo.

Si usted es de las personas que le gusta tener un animal de compañía, es importante que no pierda de vista que se trata seres vivientes, que al igual que nosotros, ellos se enferman y padecen las mismas enfermedades y achaques que los humanos. Por eso es necesario que le tengamos un control médico permanente. Que sepamos que a medida que avanzan en edad sus capacidades merman y que requieren nuestra atención y paciencia.

Es inhumano y habla muy mal de nosotros como personas que abandonemos a la mitad del camino a esos seres que tanto cariño y lealtad nos han prodigado. Seamos solidarios con ellos, en las buenas y en las malas.

T/ Marisol Rodríguez
F/Nadesjka Landaeta