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Parte de las actividades culturales, religiosas y tradicionales de la Semana Santa

Feligreses venezolanos rinden homenaje al Nazareno de San Pablo

23 marzo 2016 | Haga un comentario

Desde tempranas horas de la mañana los feligreses proveniente tanto de Caracas como de otras partes del país, se encuentran en las afueras de la Basílica de Santa Teresa, en el centro de la capital, para expresar su fervor religioso al Nazareno

Como parte de las actividades culturales, religiosas y tradicionales de la Semana Santa, miles de fieles venezolanos veneran este miércoles al Nazareno de San Pablo, una de las imágenes más adoradas y emblemáticas en el país.

La procesión del Nazareno que se comparte este día junto a la imagen que representa dramáticamente a Cristo encorvado con la cruz sobre su hombro izquierdo y con una corona de espinas es una de las manifestaciones populares con mayor tradición en Venezuela.

Desde tempranas horas de la mañana los feligreses proveniente tanto de Caracas como de otras partes del país, se encuentran en las afueras de la Basílica de Santa Teresa, en el centro de la capital, para expresar su fervor religioso al Nazareno.

HISTORIA DE FE

Este culto constituye la tradición emblemática caraqueña en la semana mayor. En 1674, cuando Caracas sólo tenía seis iglesias, el Arzobispo Fray Antonio González y Acuña dispuso que el Miércoles Santo fuese dedicado al culto del Nazareno, cuya imagen, desde entonces, en este día debería ser llevada solemnemente en procesión por las calles de la capital, refieren fuentes históricas.

Esta dedicación aún se conserva religiosamente, todos los Miércoles Santo, en la Basílica de Santa Teresa, donde desde 1876 se encuentra la imagen y como es costumbre, se espera la masiva visita de la feligresía tanto de Caracas como proveniente de varias partes del país, para expresar su fervor religioso.

Aunque no se tiene una referencia cronológica exacta sobre la llegada del Nazareno a Venezuela, se calcula que su origen podría ser posterior a 1656.

Cuenta una de sus historias más conocidas que en 1696, cuando la peste amarilla azotaba Caracas, el pueblo decidió sacar la imagen en procesión y tropezó en la esquina de Miracielos, en Caracas, con un limonero, del cual se desprendieron los frutos con los cuales se elaboró una bebida que dio la cura inmediata a las personas que padecían la enfermedad. Desde entonces, la feligresía le rinde tributo por sus favores.

Fue en abril de 1880 cuando la imagen y los objetos de culto que estaban en la Capilla de San Pablo se trasladaron a la Basílica de Santa Teresa. Desde la fecha, centenares de orquídeas, flor nacional de Venezuela, donadas por la feligresía, adornan al Nazareno de San Pablo.

Aunque su veneración nació en Caracas, el fervor por el Nazareno de San Pablo alcanza los más remotos pueblos de Venezuela, de hecho, existen réplicas en Barquisimeto, estado Lara, y en Achaguas, estado Apure, donde cambia su denominación.

T/AVN

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