Producto de una «bomba meteorológica»|Científicos detectan un extraño temblor en fondo de Tierra

Una estación sismológica de Japón observó un fenómeno climático llamado ‘bomba meteorológica’ e hizo un importante descubrimiento.

Con ayuda de una estación sismológica, un grupo de investigadores japoneses ha registrado por primera vez un raro temblor en las profundidades de la Tierra.

La aparición de este fenómeno fue atribuida a la actividad de una potente tormenta en el norte del océano Atlántico conocida como «bomba meteorológica», según recoge un artículo de Peter Gerstoft y Peter Bromirski para la revista Science, informa EurekAlert!.

Al analizar la actividad microsísmica en la Tierra, los sismólogos solamente podían trazar hasta ahora ondas primarias (ondas P), esas que sienten algunos animales en la antesala de un terremoto. Sin embargo, no podían trazar las más elusivas ondas secundarias (ondas S), esas que los humanos sienten durante la devastadora actividad de los temblores.

Los temblores de baja intensidad llamados microsismos son fenómenos perceptibles en cualquier lugar del mundo, causados por el chapoteo de las olas del océano en la superficie sólida de la Tierra durante las tormentas. Al analizar uno desde el Instituto Nacional de investigaciones para las Ciencias de la Tierra y Prevenciones de Desastres Naturales en Chugoku, Japón Kiwamu Nishida y Ryota Takagi detectaron ondas secundarias.

Gracias a las conclusiones de este estudio, será posible realizar investigaciones más detalladas del interior del planeta y se podrán detectar futuros sismos con más exactitud.

T/Hispantv
F/Archivo

Corrientes Oceánicas: Tres mil años atrás la Biblia describió “todo lo que pasa por las corrientes oceánicas”, Matthew Maury el padre de la oceanografía leyó este pasaje de la Biblia y se dedicó a investigar estos supuestos “senderos”. Gracias a su estudio y dedicación, pero sobre todo su fe en la Palabra de Dios, hoy los navegadores marinos cuentan con información específica que siguen estas corrientes marinas, disminuyendo así, por muchos días el tiempo requerido para navegar por los océanos.

Pienso que hacer concordar la investigación y recolección de evidencias cientificas con el punto de vista exegético descrito en la Biblia puede representar un gran avance y evitar muchos desatinos.

“Los ojos de Jehová velan por la ciencia;…” Proverbios 22:12ª, Biblia Reina Valera, 1960.