Colombia nació con un beso

El 17 de diciembre de 1819 fue sancionada la Ley Fundamental de la República de Colombia, hechura de Simón Bolívar, con un espíritu unionista americano. La naciente nación tenía una superficie de 115 mil legua cuadradas. La ley estableció que la capital sería una ciudad que se llamará Bolívar. “La República de Colombia queda constituida, ¡Viva la República de Colombia!”, exclamó el presidente del Congreso de Angostura, luego de besar el texto

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La ley Fundamental de la República de Colombia, sancionada por el Congreso de Angostura el 17 de diciembre de 1819, fue publicada por el Correo del Orinoco un día después, el sábado 18 de diciembre de ese año, en su número 47. En los tres primeros párrafos se narran las incidencias. Allí se cuenta que el presidente del congreso leyó la ley, la besó, y firmándola daba gracias al Todopoderoso…

Los tres primeros párrafos que dan cuenta de las incidencias de la “sesión extraordinaria del 17”, reflejan la emoción vivida en aquel momento histórico.

“Examinadas maduramente”, dice el primer párrafo, “y discutidas tres veces las razones del informe y los fundamentos del Proyecto de Ley en las sesiones ordinarias de los días siguientes, se votó en la mañana del 17 unánimemente conforme al dictamen de la comisión con algunas ligeras modificaciones resultantes de los debates. El Congreso se emplazó para firmar la ley el mismo día”.

El segundo párrafo señala: “Es increíble la satisfacción que esta noticia, propagada como el fuego eléctrico causó en el público, sobre todo en la parte pensadora capaz de calcular la importancia y las ventajas de la reunión. Esta es la base incontrastable de nuestra independencia y libertad”.

En el tercer párrafo se narra el momento memorable de la aprobación de la ley:

“Llegada la hora el Honorable Señor Presidente abrió la sesión “felicitando al Congreso por este grande acto de política y de sabiduría que hará su memoria eterna como el inmenso Estado, cuyos fundamentos indestructibles acaba de poner. Manifestó también la satisfacción que inundaba su corazón , y leyó él mismo la Ley, la besó y firmándola, daba gracias al Todopoderoso de que los pueblos comenzaron en fin a reconocer la necesidad y el precio de su reunión en grandes masas, conforme a su situación y relaciones naturales deponiendo ese pequeño y funesto espíritu de provincia desorganizador de toda sociedad”. Firmaron luego los S.S. diputados y poniéndose en pie el Honorable Señor Presidente, dijo en voz alta, “La República de Colombia queda constituida ¡Viva la República de Colombia!”, cuya aclamación fue repetida por el Congreso, y por un concurso numeroso presente en la sesión”.

La crónica relata luego, que se procedió a elegir al Presidente de Colombia. Por unanimidad fue electo el General Bolívar. Luego, según el Correo del Orinoco, se procedió a elegir el cargo de vicepresidente y de los distintos departamentos.

“Siguióse”, informa el diario, “este la elección de Vice Presidente de la República y Departamentos, y siendo diez y siete los electores, resultó que el presidente del Congreso honorable Francisco Antonio Zea obtuvo para la Vice Presidencia de Colombia catorce votos, uno el honorable Diputado General de División Rafael Urdaneta, otro el gobernador político de Antioquia doctor Manuel Restrepo, y otro el general de División Francisco de Paula Santander. Este general obtuvo diez y seis para Vice Presidencia de Cundinamarca y el voto restante sel señor Zea. El honorable señor Vice Presidente del Congreso, Juan Germán Roscio, fue elegido Vice Presidente del Departamento de Venezuela por trece votos, habiendo tenido dos el honorable señor general Urdaneta, uno el señor general de división José Antonio Páez y otro el honorable señor Ignacio Muñoz”.

Bolívar ante el Congreso

En esa misma edición del sábado 18 de diciembre, se reseña la comparecencia de Bolívar a la sesión extraordinaria del Congreso, el día 14 de diciembre de 1819. En esa sesión, convocada para las doce del día, El Libertador dio cuenta de la campaña de la Nueva Granada.

El Correo del Orinoco informó que una comisión precedida de la música militar fue a buscar a Bolívar a su residencia para acompañarlo hasta el salón de las sesiones. Tres cañonazos anunciaron su salida. Al entrar en la plaza del Soberano Congreso fue saludado con veinte y uno cañonazos, para lo cual se colocó una batería delante de la fachada. El Congreso en cuerpo salió a recibir a Bolívar fuera de la barra, “y el Presidente por una demostración singular le cedió el asiento preferente y la palabra”.

“¡Señores del Cuerpo Legislativo!”, dijo Bolívar a los diputados, “Al entrar en este augusto recinto, mi primer sentimiento es de gratitud por el honor infinito que se ha dignado dispensarme el Congreso, permitiéndome volver a ocupar esta silla, que no ha un año cedí al Presidente de los Representantes del Pueblo”.

En sus palabras Bolívar explicó las razones que lo indujeron a marchar hacia la Nueva Granada antes de completar la liberación de Venezuela. Expuso que habría sido una aventura dar una batalla en circunstancias en que Caracas debía ser ocupada por las tropas expedicionarias.

“El general Morillo”, expuso Bolívar, “al aproximarse el invierno, abandonó las llanuras del Apure, y juzgué que más ventajas produciría a la República la libertad de la Nueva Granada que completar la de Venezuela”.

Inmediatamente el caraqueño hizo un pequeño resumen de los contratiempos y vicisitudes de la campaña neogranadina.

“Sería demasiado prolijo”, contó, “detallar al Congreso los esfuerzos que tuvieron que hacer las tropas del Ejercito Libertador para conseguir la empresa que nos propusimos. El invierno en llanuras anegadizas, las cimas heladas de los Andes, la súbita mutación del clima, un triple ejército aguerrido, y en posesión de las localidades más militares de la América Meridional, y otros muchos obstáculos, tuvimos que reparar en Paya, Gameza, Vargas, Boyacá y Popayán para libertar en menos de tres meses doce Provincias de la Nueva Granada”.

Bolívar expresó que en la Nueva Granada había un anhelo unánime por unir sus provincias a la de Venezuela en una sola república.

“La reunión de la Nueva Granada y Venezuela es el objeto único que me he propuesto desde mis primeras armas: es el voto de los ciudadanos de ambos países, y es la garantía de la Libertad de la América del Sur”, dijo.

“¡Legisladores!”, concluyó, “El tiempo de dar una base fija y eterna a nuestra República ha llegado. A vuestra sabiduría pertenece decretar esta grande acto social, y establecer los principios del pacto sobre los cuales va a funcionar esta vasta República. Proclamada a la faz del Mundo y mis servicios quedarán recompensados”.

Colombia

El Correo del Orinoco igualmente incluyó en su segunda página el texto de la “ley Fundamental de la República de Colombia”.

La ley contiene tres considerandos y 14 artículos.

En los considerandos se alega, el primero, que reunidas en una sola república, las provincias de Venezuela y la Nueva Granada, tiene todas las proporciones y medios para elevarse al más alto grado de poder y prosperidad.

Se aduce que separadas, por más estrechos que sean los lazos que las unan, bien lejos de aprovechar tantas ventajas, llegarían difícilmente a consolidar y hacer respetar su soberanía. Se concluye que las vicisitudes de la guerra habían impedido verificar las verdades anteriores

“La república de Venezuela y la Nueva Granada quedan desde este día reunidas en una sola bajo el título glorioso de República de Colombia”, señala el primer artículo.

El artículo 2 detalla que el territorio que corresponde a la nueva república será el que comprendía la antigua Capitanía General de Venezuela, y el Virreinato del nuevo Reino de Granada, abrazando una extensión de 115 mil leguas cuadradas.

El artículo 5 indica que la República de Colombia se dividirá en tres grandes departamentos: Venezuela, Quito y Cundinamarca; cuyas capitales serán las ciudades de Caracas, Quito y Bogotá.

El artículo 7 se refiere a la nueva capital:

“Una nueva Ciudad que llevará el nombre del Libertador Bolívar, será la capital de la República de Colombia. Su plan y situación se determinarán por el primer congreso general bajo el principio de proporcionarla a las necesidades de los tres departamentos, y a la grandeza a que este opulento país está destinado por la Naturaleza”.

En el artículo 8 se establece que el Congreso General de Colombia se reunirá el 1 de enero de 1821 en la Villa del Rosario de Cúcuta, considerada el lugar apropiado. La convocatoria corresponderá al presidente de la República.

El artículo 9 estipula que la Constitución de la República de Colombia será formada por su Congreso General, al cual se presentará el proyecto.

El artículo 10 asienta que las armas y el pabellón de Colombia serán formulados por el Congreso General, mientras tantos se utilizarán los de Venezuela por ser los más conocidos.

Para conmemorar el aniversario de la aprobación de la ley se apuntó que que se celebrará perpetuamente con una fiesta nacional, en la que se premiará, como en las de Olimpía las virtudes y las luces.

La ley fue promulgada en Angostura el 25 de diciembre con salvas de artillería desde el amanecer. El gobernador político de la provincia presidió el acto a las 9.00 de la mañana. El Vice Presidente de Colombia, acompañado de sus secretarios, el Vice Presidente de Venezuela, el cuerpo municipal y demás corporaciones dieron luego gracias al “Dios de las bondades”, según reseñó el Correo del Orinoco.

“Correspondamos a los votos del ilustre jefe que de tanta gloria nos colma, y que ha fijado las bases de nuestra grandeza nacional: y que el primero a quien se le ocurra la idea de segregación, sea de continuo atormentado por la sombra de los que trabajaron para formar la Unión, y por la convicción de su propia perversidad”, asentó el medio de prensa en una nota publicada el 1 de enero de 1820.

T/ Manuel Abrizo
F/ CO, Miguel Romero, reproducción
Caracas