Comienza conferencia internacional en Uruguay sobre una Venezuela indoblegable

El encuentro, convocado por México y la nación anfitriona, busca abrir soluciones a una crisis generada exclusivamente por Estados Unidos y sus lacayos

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Este jueves, en Montevideo, se realizará una Conferencia Internacional sobre Venezuela, propuesta por México y Uruguay la semana pasada, en la cual se buscan abrir salidas para una crisis provocada en nuestro país por la voracidad del Gobierno de los Estados unidos y sus lacayos, que de manera frontal han anunciado al mundo sus intenciones de apoderarse de las riquezas de nuestros suelos.

El evento fue convocado la semana pasada, cuando los gobiernos de las mencionadas naciones respondieron, según un comunicado emitido por el Ministerio de Relaciones Exteriores uruguayo en su momento, al llamado hecho por el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, Antonio Guterres, de “apostar al diálogo”.

«El Gobierno de Uruguay está listo para trabajar con aquellos miembros de la comunidad internacional que, al igual que México y la ONU, deseen apostar por la diplomacia”, se apunta en el mencionado texto.

El presidente del Frente Amplio (FA), Javier Miranda, dijo en relación al tema: “Vamos a una instancia de diálogo internacional. Creo que es una instancia bien importante. Aquellos que no están de acuerdo con la iniciativa la bombardean matando al mensajero en lugar de encontrar el mensaje. Y el mensaje sigue siendo el diálogo”,

Por su parte, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) a través de su secretario general, Antonio Guterres, respaldó la iniciativa, de acuerdo con lo expresado por el vocero de esa instancia, Stéphane Dujarric, quien indicó que respaldan “los esfuerzos de la comunidad internacional que ayudarán a encontrar una solución política en Venezuela», según reseña Telesur.

El funcionario destacó que el secretario general apuesta por un proceso de diálogo entre los factores políticos en Venezuela y ofreció a las partes su mediación.
Está anunciada la asistencia de una delegación de la Unión Europea integrada por representantes de Francia, Alemania, Italia, Países Bajos, Portugal, España, Suecia, Reino Unido, así como de Bolivia, Costa Rica, Ecuador y México.

Otros países que pudieran estar serían China, Rusia, Turquía, Suiza y Noruega, de acuerdo con el periodista uruguayo Rubén Suárez, integrante de la Comisión Nacional e Internacional de la Comunicación Popular.

“La importancia de esta reunión está en lograr una salida de paz, en un momento tensado, financiado y apoyado desde Estados Unidos contra Venezuela. Los gobiernos uruguayo y mexicano buscan obtener resultados positivos en esta reunión que es un punto de partida del diálogo para seguir avanzando. Ya está confirmado que Nicolás Maduro está de acuerdo y la apoya. Hay un poco de preocupación por la decisión, por ahora, de la oposición de no querer dialogar”, expresó el comunicador.

Brutal asedio

La iniciativa de diálogo propuesta por México y Uruguay llega en una fase del recrudecimiento de las agresiones internas y externas en contra del pueblo venezolano, desde el mismo momento en el cual Nicolás Maduro Moros ganara sus primeras elecciones. No debemos olvidar que la misma noche del 14 de abril de 2013, el candidato opositor Henrique Capriles llamó a sus seguidores a “drenar” su odio y frustración, lo que dejó como saldo más de una decena de muertos e innumerables heridos. Un año más tarde, el 23 de enero de 2014, María Corina Machado y Leopoldo López, anunciaron la que denominaron “La Salida”, que dejó otra secuela de muerte y destrucción en nuestro país.

En 2015, comenzó una nueva modalidad, la de la guerra económica, con la desaparición de los principales productos de los anaqueles, que golpea severamente al estómago de los venezolanos y propicia la hiperinflación que, combinada con las promesas de “la última cola”, permitieron la derrota de las fuerzas revolucionarias en las elecciones parlamentarias de diciembre de ese año. Desde ese momento, la dirigencia opositora venezolana, vendida totalmente su alma al diablo, es decir al imperialismo estadounidense, no ha cesado de conspirar intentando derrocar por cualquier vía al Gobierno del presidente Nicolás Maduro y exterminar todo vestigio de la Revolución Bolivariana. A partir del pasado 23 de enero, los depredadores de Washington asumieron directamente la conducción de la conjura antivenezolana.

En declaraciones suministradas a Rusia Today a comienzos de esta semana, el Presidente denunció que la razón por la cual Estados Unidos “quiere intervenir militarmente en Venezuela, radica en los recursos naturales, como el petróleo, el oro o el gas, ya que Caracas no tiene armas de destrucción masiva ni supone una amenaza para Washington”, a la que debe agregrase «la riqueza moral de la Revolución Bolivariana», y la pretensión de «acabar con una revolución que da ejemplo de independencia y justicia social».

En dicha entrevista, el Primer Mandatario aseguró que la Unión Europea y el Cartel de Lima, cuando se apresuraron a darle reconocimiento al autopropclamado Juan Guaidó, no estaban más que siguiendo órdenes de Estados Unidos. “En Europa han reconocido algo que no existe», dijo.
Igualmente, recalcó: «No me importa cómo voy a pasar a la historia. No voy a pasar como un traidor, como un débil, como un hombre que le dio la espalda a sus compromisos históricos, a su pueblo».

El lunes pasado, en un encuentro con intelectuales de todo el mundo que se reunieron en nuestro país para ofrecerle su respaldo, el Jefe del Estado también mostró su disposición al diálogo -al cual siempre ha estado abierto- y expresó: «A nombre de los pueblos, decimos sí al diálogo, al entendimiento, a la reconciliación nacional y a los acuerdos nacionales», y denunció que Estados Unidos y sus gobiernos títeres del Cartel de Lima se niegan a conversar, pues solo desean la guerra y concretar un golpe de Estado en nuestra patria.

Respaldo a invisibilizados

Como es su costumbre, en esta nueva era en la que los medios de comunicación constituyen armas esenciales en los modelos de guerra no convencionales, hacia el mundo solo se refleja la realidad virtual de un autoproclamado Juan Guaidó que no gobierna en ninguna parte, si bien recibe respaldo de gobiernos serviles a los intereses de los genocidas de Washington, mientras Maduro continúa despachando con normalidad en Miraflores y cumpliendo a cabalidad con sus funciones como lo demuestran sus múltiples apariciones públicas.

Igualmente, los respaldos que ha recibido de sus homólogos de distintas partes del planeta son minimizados, cuando no invisibilizados, por las transnacionales comunicacionales. Así, se han producido pronunciamientos de potencias como Rusia y China, que forman parte de las alianzas estratégicas establecidas por nuestro comandante eterno Hugo Chávez Frías y mantenidas por su heredero, Nicolás Maduro Moros.

«Los intentos de imponer una solución o legitimar el intento de usurpar el poder (del presidente Nicolás Maduro) son, en nuestra opinión, una interferencia directa e indirecta en los asuntos de Venezuela», dijo días atrás en una conferencia de prensa, Dmitri Peskov, vocero del Gobierno del presidente de la Federación Rusa, Vladimir Putin.

Peskov recalcó en esa oportunidad que los únicos capaces de resolver el conflicto político interno son los propios venezolanos, y criticó a los países de la Unión Europea por «no favorecer de ninguna forma un arreglo pacífico, eficaz y viable de la crisis» venezolana. También dejó en claro que el Gobierno ruso no reconoce al autoproclamado “presidente interino”: “Guaidó es presidente del Parlamento, no es jefe de Estado y no lo reconocemos como tal. El presidente de Venezuela es Nicolás Maduro”.

Por su parte, el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, también rechazó el «ultimátum» dado por la Unión Europea a Maduro para que convoque elecciones presidenciales, y afirmó que Moscú apoya las iniciativas que presentan algunos países latinoamericanos, como México y Uruguay, y que prevén el diálogo nacional «con participación de todas las fuerzas políticas de Venezuela».

En la misma dirección apuntó el Gobierno de la República Popular China, por intermedio del portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Gen Shuang, quien aseguró que la cooperación entre Pekín y Caracas se ajusta a todas las normas y leyes vigentes, se basa en los principios de igualdad y beneficio mutuo, y añadió que su país pretende “promover los contactos y la cooperación con Venezuela en todas las esferas”.

Otro que se ha expresado con contundencia es el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, quien dijo también a comienzos de esta semana que la Unión Europea intenta «derrocar el Gobierno» de Venezuela mediante el reconocimiento al autoproclamado presidente interino Juan Guaidó.

«¿Es Venezuela un estado de ustedes? ¿Cómo se le puede decir a una persona elegida que debe irse? ¿Cómo pueden decir que no es elegido si es presidente?», expresó Erdogan en un encuentro con su partido, el islamista AKP.

«¿Tan demócratas son ustedes en la Unión Europea? Siempre hablan de democracia, de votos, de procesos electorales y luego derrocan a un gobierno», subrayó, y expuso luego: «No aceptamos un mundo en el que los fuertes tengan la razón, sino un mundo en el que los que tienen la razón sean los fuertes. Estamos en contra de las estructuras imperialistas».

La voz del intelectual estadounidense James Petras también se hizo sentir en días pasados: “Solo si dividen el Ejército podrían lanzar una invasión contra un país que estaría debilitado; pero mientras Maduro pueda movilizar quinientas mil personas en Caracas; mientras el Ejército siga siendo leal al Gobierno, mientras las milicias se mantengan en pie de guerra, no creo que EEUU mande tropas”.

“La propuesta del presidente Maduro es de diálogo, discusión, y ofrece la posibilidad de adelantar las elecciones legislativas, pero no va a aceptar una elección presidencial porque ya la cumplieron. Pero los opositores, los gobernantes electos por los gobernantes de EEUU, no aceptan, tienen miedo de una elección legislativa, muestran que el Gobierno de Maduro sigue teniendo un gran apoyo popular y ellos prefieren mantener la mitología de que a Maduro le falta ese apoyo, que solo depende del Ejército y que es un presidente falso. La realidad es lo contrario”, remarcó el sociólogo.

“El autotitulado presidente Guaidó es un presidente electo en Washington, sus consultas son con Washington, los que lo apoyan y financistas son de Washington, es el presidente elegido por Trump, y eso no tiene ninguna legitimidad”, acotó.

Por esa razón, están evitando cualquier tipo de discusión.

“Y quiero comentar algunas cosas importantes, dicen que la mayoría de los países en el mundo apoyan a Guaidó y eso es falso. Por ejemplo, si analizamos el voto en la OEA, con el cabecilla de Luis Almagro, solo tienen 16 de los 34 miembros. Es decir, Almagro no tiene ni mayoría en la OEA; son 18 en contra del golpe y 16 a favor. Lo mismo en Naciones Unidas, donde incluso el secretario general se opone al golpe de Guaidó. Si analizamos los países que están apoyando a Maduro, tenemos que mencionar a Rusia, China, México, Sudáfrica, Bolivia, Cuba, Nicaragua, El Salvador, Surinam, Turquía, Irán, Siria, Italia y Uruguay –Uruguay por lo menos está en contra del golpe aunque no apoya al Gobierno. También la Unión Africana está en contra de Guaidó y sus declaraciones. Si juntamos todo esto, en tamaño, extensión e importancia, debemos decir que la opinión pública está dividida, la Unión Europea está dividida, la OEA está dividida. ¿Cómo pueden decir que es un presidente cuando no recibe legitimidad de importante número de países en el mundo? Solo es una declaración unilateral por parte de EEUU, y el señor Guaidó repite como papagayo lo que dicen sus patrones”, insistió.

T/ Jimmy López Morillo
F/ Agencias
I/Vargas
Caracas