Inicio » Avances, Comunicación y Cultura, Ciencia y Tecnología, Multipolaridad

Llamado “Beyond the Fence”

Londres estrenará este lunes el primer musical creado por inteligencia artificial

21 febrero 2016 | Haga un comentario

Si Mozart levantase la cabeza y observase lo que la informática ofrece, no compondría su primera pieza con ocho años, tan sólo le bastarían unos minutos

Nadie creería que un programa informático pudiese crear arte como un compositor. Pero la imaginación se transforma en realidad, y el próximo lunes se estrena en Londres el primer musical generado íntegramente por computador.

“Beyond the Fence” es el nombre del musical, el primero de la historia, según sus creadores, cuya música y argumento narrativo han sido diseñados con computadores. Si Mozart levantase la cabeza y observase lo que la informática ofrece, no compondría su primera pieza con ocho años, tan sólo le bastarían unos minutos.

Para conseguirlo, han sido necesarios varios programas informáticos que después se han combinado. Concretamente, el que ha generado el argumento del libreto se llama “PropperWryter” y su artífice es Pablo Gervás, profesor de Inteligencia Artificial de la española Universidad Complutense de Madrid.

El profesor Gervás lleva más de quince años investigando la generación de lenguaje natural. Empezó trabajando en generación automática de poesía y después se centró en los contenidos y en la creación de historias, en aquellas reglas que hacen que un argumento sea interesante para el público.

A investigar empezó él solo porque “a todo el mundo le parecía un horror y una locura”, pero ahora celebra que después de quince años de trabajo existan “congresos específicos y convocatorias de financiación internacional para proyectos de investigación que se dedican a esto”.

Lo llaman creatividad computacional. Mediante modelos de computación se estudia cómo funciona la creatividad, desde musicales hasta diseños industriales. Y es que el arte tiene algo en común: nace algo nuevo.

Fue en abril de 2015, cuando este investigador y su equipo estaban participando en un proyecto europeo y en uno de los eventos que llevaban a cabo para hacer demostraciones de los programas, que se celebraba en Londres, la productora del musical se interesó por su idea.

Gervás tomó como punto de partida el estudio de Vladimir Propp sobre la morfología del cuento ruso. Propp analizó los componentes básicos de las narraciones populares rusas y estableció una estructura común, basada en un máximo de 31 funciones de los personajes.

Siguiendo esta idea, el profesor de la Complutense aplicó una línea similar de investigación al ámbito de los musicales, buscando las estructuras narrativas básicas de más de cuarenta espectáculos. Todo ello en cinco meses. Y el lunes se estrena en Londres, en el Arts Theatre.

¿Pero cómo funciona realmente? El programa recibe los datos correspondientes a un vocabulario adecuado a los musicales y la codificación de cada uno de esos elementos básicos, así como la reacción más adecuada ante cada situación.

De esta forma, el sistema aprende tanto a aplicar combinaciones diversas de situaciones como su encadenamiento verosímil y su coherencia narrativa.

La verdad es que este programa para crear el argumento narrativo es sólo una parte, ya que para cada aspecto del musical ha sido necesario uno diferente. Esta obra, que estará en cartel durante dos semanas, está ambientada en el Reino Unido de Margaret Thatcher, durante las protestas masivas de la Campaña para el Desarme Nuclear.

Texto/Noticias 24
Foto/Archivo

Haga un comentario.

Los comentarios expresados en esta página sólo representan la opinión de las personas que los emiten.
El Correo del Orinoco no se hace responsable por los mismos y se reserva el derecho de publicar aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto y/o que atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. No se permitirá la inclusión de números telefónicos, los mismos serán eliminados por su propia seguridad. Recuerde ser breve y conciso en sus planteamientos.

Caracteres restantes: 1000