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La ópera prima se estrenará a principios de junio

En 2013 el cine venezolano apostará por el terror con La casa del fin de los tiempos

6 enero 2013

La cinta cuenta la historia de una madre y esposa que tiene encuentros con entes del Más Allá, dentro de una vieja edificación donde se desata una terrible profecía

Afiche La Casa del Fin de Los Tiempos

A partir del pasado 17 de diciembre comenzó a proyectarse en las salas de los circuitos comerciales de Venezuela el primer trailer de La casa del fin de los tiempos, ópera prima de Alejandro Hidalgo que seguramente se convertirá oficialmente en el primer largometraje de ficción venezolano clasificado dentro del género de terror y suspenso.

Hidalgo señala que algunos especialistas consideran la pieza titulada La mano como la primera película venezolana de terror. “Pero ese fue un unitario para televisión que se estrenó en 1996, si no recuerdo mal, y además era una obra que tenía elementos del género pero como comedia, no era una película de suspenso como tal”, comentó el guionista y director en conversación con el Correo del Orinoco.

Casualmente se espera que el año próximo se estrenen varias cintas con historias de terror, un género “muy apreciado por las espectadoras y los espectadores venezolanos pero que no ha sido explorado por nuestros cineastas”, expresó Hidalgo.

Entre las películas venezolanas que pretenden helar la sangre del público a partir de la segunda mitad de 2013 está Gaspar Mendoza, dirigida por Julián Balam y producida por la Fundación Villa del Cine. Igualmente se espera el estreno del segundo largometraje de Diego Velasco (autor de La hora cero), sobre la leyenda colombo-venezolana de El Silbón, con un guión escrito por el propio Velasco junto a Nacho Palacios.

Sin embargo, la que está más cerca de las pantallas es La casa del fin de los tiempos, con fecha de estreno fijada para el viernes 7 de junio de 2013 inicialmente en 25 o 30 salas, un “tiraje” grande en comparación con lo usual para las producciones nacionales que en promedio salen con unas 12 copias, según cifras suministrada por el Centro Nacional Autónomo de Cinematografía (CNAC).

Aun cuando no está completa la etapa de posproducción, Hidalgo tiene una amplia confianza con respecto a la aceptación de su película. Por una parte, en los grupos focales que han hecho con una versión preliminar de la película “hemos visto que la gente queda fascinada. Ojalá funcione igual en las salas de cine luego del estreno”, deseó el realizador, de 28 años de edad.

Otro motivo que respalda esa confianza viene de la primera muestra de la película, colgada en la red social Youtube, donde alcanzó cerca de 3 mil reproducciones en dos días y 6 mil en una semana, una cifra muy buena “en comparación con otras películas que en ocho meses han llegado a las 10 mil reproducciones. Basándonos en eso pensamos que La casa del fin de los tiempos va a tener buena acogida”, refirió Hidalgo.

Dulce historia amarga

La casa del fin de los tiempos narra la historia de Dulce (interpretada por Ruddy Rodríguez), una madre de familia que por el azar del destino se muda a una casa muy grande que estuvo muchos años abandonada.

En ese lugar envejecido, donde vive junto a su esposo y sus dos hijos, Dulce comienza a tener una serie de encuentros “muy aterradores” con entidades del Más Allá que le comunican una profecía más tétrica aún: sus descendientes morirán en extrañas condiciones y en un corto plazo.

Aun cuando la protagonista pasa buena parte de la historia tratando de evitar el terrible pronóstico, sus hijos, en efecto, mueren. Por si fuera poco, Dulce es culpada por los hechos y la obligan a pagar una condena de 30 años.

Luego, cuando cumple 75 años de edad, regresa a la casa para continuar su condena en la modalidad de arresto domiciliario. “Ahí, junto a la ayuda de un sacerdote continúa investigando la maldición de la casa…y hasta ahí te cuento para no develar el misterio”, contó el artista.

Alejandro Hidalgo se estrena como director con thriller

Gusto por el susto

Alejandro Hidalgo se confesó fanático del terror desde su más tierna infancia. Tenía apenas 10 años cuando vio, sin ninguna compañía, el clásico thriller El exorcista. Eso lo inspiró para hacer una historia siguiendo sus propios gustos y al mismo tiempo para experimentar desde nuestra cinematografía un género atractivo para el público.

“Ya sabemos cómo funcionan el thriller estadounidense y el suspenso europeo, pero hasta ahora no habíamos hecho nuestro propias historias de terror, con personajes que comen arepas, hablan como nosotros, son católicos pero también creen en santería y en otros elementos de la cultura latinoamericana y pueden tener reacciones particulares, más acordes con lo que somos como individuos venezolanos, ante un hecho paranormal”, explicó el cineasta.

Solamente la escritura del guión le tomó a Hidalgo dos años y medio. El texto pasó por incontables lecturas cruzadas. “Durante todo ese tiempo me dediqué de manera obsesiva a la creación de la historia”, confió.

El texto pasó por las manos de varios expertos en análisis de guión, incluyendo a profesionales venezolanos como Frank Baiz, Belén Orsini y Liris Acevedo, gracias a un servicio de lecturas cruzadas impulsado por el CNAC.

Inclusive el proyecto ganó un par de concursos cuyos premios consistían en asesorías de reconocidos especialistas extranjeros como los franceses Isabelle Huige y Michel Marx. Además, gracias al apoyo del CNAC, Hidalgo asistió a un seminario en Bogotá, Colombia, con Robert McKee, reconocido analista de guión, asesor de películas ganadoras de premios Oscar como Forrest Gump y El señor de los anillos, entre otras.

“Lo reescribí unas 15 veces y cometí todas las novatadas posibles, que no volveré a cometer en mis próximos proyectos”, prometió el realizador. No obstante, luego de todo ese proceso Hidalgo confesó que mejoró la historia incluso en la etapa de posproducción.

“Cuando estás en pleno rodaje te das cuenta de que a veces la producción es difícil; entonces uno tiene que poner todo su ingenio creativo para cambiar algo y hacerlo verdaderamente realizable”, aclaró.

Ruddy Rodríguez se sometió a jornadas de maquillaje de seis horas de duración

Con Rudy por Facebook

Sobre la participación de la actriz Ruddy Rodríguez en la cinta, Alejandro Hidalgo admitió que desde antes de tener el guión listo pensó en ella para el personaje de Dulce. “Claro, tampoco voy a negar su potencial para atraer el público”, confesó.

Pensó en Rodríguez “porque me parece que tiene un potencial como actriz que no ha sido explotado lo suficiente. Yo quería hacer con ella un personaje perturbado en el que no solo se aprovechara su belleza física, sino además toda la parte emocional que le puede aportar a un personaje”, aclaró.

La manera de conseguir a la actriz venezolana radicada en Colombia fue muy propia de la contemporaneidad: “La conseguí por Facebook y logré mandarle un mensaje por correo electrónico”.

Luego de eso la intérprete le comunicó que estaría en Venezuela para una firma de autógrafos y fue ahí cuando le entregó el guión. Pasó el tiempo, y como no recibió respuesta, apuró un casting para encontrar a la Dulce de la película.

Finalmente, un día Hidalgo leyó en un diario una entrevista de Ruddy en la que anunciaba su participación como protagonista en una película que tenía por título La casa del fin de los tiempos. “Asumí que esa fue su manera de decirme que sí aceptaba el papel”, recordó el cineasta.

Maquillaje importado

Una de las complicaciones de la película es el hilo temporal del relato. Se cuenta una historia que transcurre a lo largo de 30 años, lapso en que Dulce envejece y la casa se deteriora.

De tal manera que no solamente Ruddy Rodríguez debió someterse a largas sesiones de maquillaje para lucir mucho mayor de lo que en realidad es, sino que también fue necesario trabajar en el aspecto de la casa para dar esa idea de morada recién arreglada y luego deteriorada.

El proceso de maquillaje con la actriz duraba de cinco a seis horas. Por esta razón se convocaba a las 5:00 am para comenzar a rodar desde las 11:00 am hasta las 6:00 pm.

Con ese ritmo tan agotador no se podían rodar dos días seguidos con Ruddy como Dulce anciana. Para que pudiera descansar trabajaban un día con el maquillaje y el siguiente sin la caracterización.

A esto se sumaba otro un inconveniente: también era necesario “maquillar” la casa. Entonces dispusieron de un set de grabación y una pared con la casa deteriorada, y otro espacio con la morada como nueva, mientras que el equipo de arte trabajaba en otro lugar para rodar al día siguiente. “Fue muy complicado”, acotó el director.

Por otra parte, para lograr credibilidad en el maquillaje buscaron los servicios del argentino Alex Mathews, profesional con más de 25 años de experiencia en el área y asistente de maquillaje de la película El exorcista.

“Hay caracterizadores muy talentosos que hacen heridas y quemaduras. Para lo del envejecimiento hice una prueba y no conseguimos nada convincente. Trajimos a Mathew por una necesidad de producción y no por un capricho”, justificó Hidalgo.

Aunque el profesional exigía dos asistentes, el equipo de producción le propuso traer uno solo e incluir a la profesional, Verónica Requena, para que aprendiera las técnicas del experimentado maquillador. “Sin embargo pienso que eso no es suficiente, el tema de la formación requiere más tiempo”, consideró el cineasta.

El terror de Pedro Estrada

La locación principal de La casa del fin de los tiempos fue una edificación llamada El Castillete, ubicada en la avenida Paéz de la urbanización El Paraíso, en Caracas, que sirvió de morada a Pedro Estrada, director de la Seguridad Nacional en tiempos de Marcos Pérez Jiménez.

Se trata de un lugar que “tiene una atmósfera bastante lúgubre. Incluso hay rumores de que en una oportunidad, cuando se dañó una tubería, excavaron y encontraron huesos humanos. Eso dicen algunas personas que ahora están vinculadas con la casa”, comentó Alejandro Hidalgo.

Según contó el director, durante el rodaje de su ópera prima en esta vieja vivienda ocurrieron “algunos acontecimientos extraños”. Por ejemplo, en una oportunidad fue necesario cortar repentinamente, porque el sonidista escuchó unos susurros en los audífonos “pero no había nadie haciendo ningún ruido”.

En otro momento la grabación fue interrumpida por un portazo misterioso. “No supimos nunca qué puerta fue, porque todo el equipo de producción se había cerciorado de que no quedaran puertas ni ventanas abiertas. Un día amaneció un espejo roto y nadie escuchó nada; muchas cosas así pasaron.”, aseguró el cineasta.

MÁS SUSTO

Todavía no ha terminado el proceso de posproducción de su primera obra y ya Alejandro Gabriel Hidalgo Rodríguez está escribiendo un guión para otro largometraje de terror y suspenso, tarea que comparte en esta ocasión con Verónica Colmenares y Gigi Romero.

“Será una película de bajo presupuesto sobre un exorcismo dentro de una cárcel de mujeres. Eso es lo único que podemos adelantar por el momento. Voy a hacer la producción ejecutiva y la va a dirigir Gigi Romero, que ha hecho varios cortometrajes de terror”, anticipó el joven realizador.

Texto/ Luis Jesús González Cova
Fotos/ José Luis Díaz/ Cortesía Marcel Jaworski
5 Comentarios
johan ascanio dijo:

soy amante del cine, particularmente el terror ( suspenso) por el contenido del resumen de esta historia este cortometraje promete….y rudy es una gran actriz….! exitos

Liz dijo:

Todo un orgullo nacional!!! Espero con ansias la pelicula….

luis dijo:

exelente idea…. apostar al cine de terror en venezuela, espero con ansias la premire

Gabriela Hidalgo dijo:

Exito en tu pelicula soy amante de el (terror y suspenso)… Primo bendiciones y mucho exito !

Ernesto Carrillo dijo:

Acabo de ver la película y me parece fascinante. Bien lograda. Colores cálidos y lúgubres, cuando hizo falta. Actuación: Rudy superó muchas de sus actuaciones anteriores. Trama: bien hilvanada y de un formato novedoso, bien logrado y espectacular. El ir y venir en el tiempo estuvo bien logrado. Y la credibilidad de la historia, aún dentro de la ficción, es muy positiva. Hay un muy corto lapso en que pareciera que decae el interés, pero eso es normal en toda historia. La película logra llevar al público (Al principio se escuchan risitas, que en breve lapso quedan en silencio, atraídos por la trama. MUY BUENA, Felicitaciones a los realizadores y a nosotros por tenerlos.