Niñas, niños y jóvenes aprenden a tocar diferentes instrumentos|Ensambles de percusión florecen en el seno del Sistema de Orquestas

Tracatapan, pan, pin, panpan…. los golpes a los instrumentos se confundían ayer en los pasillos del Centro Nacional de Acción Social por la Música, en Quebrada Honda, con la muestra protagonizada por las y los integrantes de ensambles de diferentes regiones del país formados en el seno de la Academia Latinoamericana de Percusión, que hicieron retumbar temas populares desde tambores, marimbas, xilófonos, campanas, maracas, charrascas y otros instrumentos.

La Academia, que forma parte del Sistema Nacional de Orquestas, ofreció esta presentación especial a la prensa y estaba previsto que se repitiera en la tarde ante el maestro Gustavo Dudamel, como antesala al debut en Caracas de la primera Orquesta de Percusión en la Sala Simón Bolívar del centro de formación musical.

Al tratarse de una jornada dedicada a la percusión, no podía sino comenzar con un tributo a la tradición del pueblo afrodescendiente de hacer sonar los cueros, ejecutados por un grupo de 15 niñas y niños de la Academia, que entonaron un sangueo en honor a San Juan Guarincongo.

En la segunda estación sonó “Trio per uno”, a cargo de un trío de jóvenes del Ensamble Juvenil de Margarita, al mando del tambor de orquesta, platillo y bongó. Luego fue el turno del Ensamble Infantil de Guanare, un conjunto formado por 14 niñas y niños que interpretaron “Farandole”, al ritmo de la batería, el triángulo, la pandereta, los vibráfonos y las marimbas.

El estado Táchira dijo presente en la muestra con una docena de chicas y chicos del Ensamble Infantil de La Grita, que a las marimbas y los vibráfonos le incorporó otros instrumentos como campanas tubulares, chelo, cuatro, maracas, batería y charrasca para ejecutar las partituras de la célebre canción, “Summertime” y para finalizar, “Brisas del Zulia”.

El Ensamble de Cumaná, formado por 13 integrantes, conmovió en la muestra al tocar instrumentos de los pueblos indígenas, como el palo de lluvia, que luego fueron acompañados por campanas, maracas, tambores, vibráfonos, marimbas y xilófonos con la notas de “Venezuela”, aderezada con una descarga de tambor afrovenezolano

Los once jóvenes del Ensamble de Percusión de los Llanos se lucieron en una de las interpretaciones más dramáticas, con la pieza “Ensamblados”. Este grupo descargó su fuerza y hasta jugó con las baquetas al ejecutar timbales, tímpanis, tambores, cajas y bongó.

Para finalizar la muestra, se presentó el grupo más grande, formado por 19 niñas, niños y jóvenes del Ensamble de Puerto Ordaz, con el steel band como el más llamativo durante la pieza “Lisanga”.

El director de la Academia Latinoamericana de Percusión, Acuarius Zambrano, destacó que esta escuela sale con frecuencia a “recorridos” por el país para atender a más de 600 estudiantes de diferentes núcleos del Sistema, de los cuales, unos 100, estuvieron ayer en la muestra.

“A escala mundial, una academia que atienda a tantos niños, y con tan buen nivel, en una edad tan baja, es inédito”, aseguró.

Esta escuela dedicada a la percusión forma a niñas, niños y jóvenes desde los cinco años de edad hasta muchachas y muchachos “monitores”, que facilitan conocimientos a otros con menos edad.

Zambrano afirmó que la academia se esfuerza para que se organicen ensambles de percusión en los centros de formación del Sistema de todo el territorio nacional, porque estas agrupaciones le facilitan el desarrollo musical a las niñas y los niños percusionistas, para “llegar a mejores niveles en menor tiempo”.

“Nuestra meta es consolidar estos ensambles, que cada núcleo y cada estado tenga su ensamble, para que las niñas y los niños lleguen a formarse como percusionistas”, deseó.

En la Academia Latinoamericana de Percusión las y los estudiantes deben aprender a ejecutar la variedad de instrumentos de este género, incluso, los tambores de la herencia del pueblo afrodescendiente.

“Apostamos por un percusionista integral” y se “necesita que un percusionista domine desde la marimba hasta las maracas” para hacerle frente a la “apertura” de las orquestas sinfónicas a otros ritmos, sostuvo Zambrano.

EN GRANDE

La presentación de los ensambles, recordó Zambrano, era solo la primera parte de la actividad, que previa como broche de oro, la primera presentación de la Orquesta de Percusión, el primer conjunto de esta naturaleza en Venezuela. El debut de la orquesta contemplaba un programa de lujo, la Suite de El cascanueces, del ruso Piotr Ilich Tchaikovsky.

Por ahora la agrupación esta formada por los 32 “mejores alumnos de la academia”, y cada vez que se organice un concierto, las y los integrantes deberán superar las audiciones para formar las filas de esta orquesta.

“Esto nos ayuda a motivar a que estos alumnos quieran permanecer a esta orquesta”, opinó.

La nueva agrupación, que funciona de manera similar a una sinfónica, contará con un concertino, pero que no tocará el violín sino la marimba o el xilófono.

Desde hace una década, Acuarius Zambrano organiza el Festival Internacional de Percusión de Los Llanos, que se realiza en Guanare. Esta cita anual, sentenció el músico, ha sido el epicentro para el desarrollo de la academia, de los ensambles y sus estudiantes.

En dos años

En dos años se han formado ensambles de percusión en todos los estados de Venezuela. No obstante, la meta es formar una agrupación en cada núcleo del Sistema de Orquestas, sentenció Acuarius Zambrano, director de la Academia Latinoamericana de Percusión.

T/ Várvara Rangel Hill
F/ Héctor Rattia
Caracas