Hoy concluyen las fiestas con recitales de los grandes del canto criollo|Entre versos y coplas los poetas se hicieron sentir en Elorza

Los poetas que cultivan la vertiente “nativista” se hicieron presentes por primera vez en la historia de las fiestas de Elorza, mediante una velada de “Atardecer de poetas”, realizado en la noche del jueves en la tarima del paseo turístico, Angel de la Guarura. Allí, 24 creadores provenientes del bajo y del Alto Apure, de Barinas y Cojedes declamaron sus inspiradas composiciones dedicadas a la propia Elorza, a las sabana, al amor, los ríos y caños o a los momentos en que “Entra el verano llanero abriendo los ventanales”, según recitó Manuel Escobar, poeta de Dolores, pueblo barinés.

Los cultores del verso y la copla, quienes tradicionalmente habían quedado relegados en estas fiestas, declamaron acompañados bajo el tono melancólico del arpa, cuatro y maracas, y el telón de fondo de la imagen, usada este año como logo de las fiestas de Elorza, en la que aparece el comandante Chávez, de sombrero y micrófono, entonando alguna de sus canciones preferidas.

“Que llanero no es poeta/ mirando nacer auroras/un cielo con corocoras, cotúas y garzas paletas/ un horizonte de metas como fin de la esperanza/ y una noche que descansa/ bajo luces rutilantes/y un concierto de cantantes que la natura lanza”, recitó a la prensa, fuera de tarima, Elio Paredes, compositor de La Trinidad de Orichuna, pueblo cercano a Elorza, dentro del municipio Rómulo Gallegos.

Ramón “Moncho” Ojeda Crusati organizador del evento junto con Jesús Ismael Parra, refirió que en este primer encuentro de poetas nativistas y costumbristas de los llanos venezolanos participan autores “sin mucha tarima”, pero que componen las canciones que los artistas y cantadores convierten después en éxitos musicales.

“Están sumergidos en la indiferencia y en el olvido. Es una forma de darles realce, en proyectar nuestros auténticos valores. Algunas composiciones nada tienen que envidiarle a García Lorca”, aseguró Ojeda Crusati.

Ojeda comparte el sentido del verso de Elio Paredes, en atribuirle condiciones de poetas a los hombres y mujeres de esta tierra llanera en donde abundan los motivos para inspirarse.

Piensa que en el llano y en Elorza, sobre los cantadores o bailadores de joropo, priman los poetas.

“Esta es una tierra de poetas”, afirma,“ porque nadie baila sin poesía. Hace rato cuando se estaba metiendo el sol sobre el río Arauca, cuando el disco solar estaba en su anaranjado esplendor, algún poeta realengo de esos que vino por ahí, alguna voz del pueblo, expresó ¿cómo no van a ver poetas en este pueblo?. Cuando vieron la puesta del sol, cuando vean una garza, el alcaraván, el río crecido, o las montañas de arena. Quién sabe”.

El propio Crusati sacó el verso que declamó el pasado 19 de marzo en que se declaró como el día de la elorzanidad:

“Elorza es mi verso ardiendo/ sobre un potranco con brío/ mi verso es el corozal recién bañado de rocío/, mi verso es el llano recio/ como los toros bravíos/ Mi verso es un botalón y palo a pique/ de puro congrio cultío/Es que mi verso es dulcito/ como la caña en batido.

SERENATA A RIENDA SUELTA

La cabalgata denominada “serenata a rienda suelta”, que todos los años organiza el cantautor Jorge Guerrero (artista elorzano de mayor renombre y éxito en los últimos años), se realizó en horas del mediodía con la participación de una gran cantidad de jinetes y numeroso público.

La cabalgata, con las dos reinas de las ferias, partió de la plaza Eneas Perdomo, ubicada al sur, y recorrió algunas calles hasta llegar a la manga de coleo. Una multitud a pie y un buen grupo de motorizados siguió el desfile de jinetes. El animado desfile de caballos y gente marchó bajo los acordes de la pieza Fiesta en Elorza, interpretada por el conjunto del maestro José Archila, acomodado en el camión delantero.

Antes de la partida de los jinetes, las y los asistentes disfrutaron de representaciones de baile de joropo por parte de un grupo infantil desde la plazoleta de la plaza Eneas Perdomo, con las pinturas en la paredes como telón de fondo del comandante Chávez con un cuatro y el rostro sonriente de Perdomo.

Ayer comenzaron los toros coleados, uno de los atractivos favoritos de quienes vienen a estas fiestas a parrandear, bajo un solazo inclemente, provenientes desde lugares tan apartados y lejanos como Delta Amacuro.

El programa de hoy contempla, a las 4:00 pm, la segunda tarde de toros; el festival de contrapunteo Claro Digno Graterol y Yanira Rojas, en su versión femenina, que se realizará en el Paseo Turístico Angel de la Guarura.

Como espectáculos de cierre de las ferias se programó para hoy, a las 8:30 pm, la presentación de las “Leyendas vivas del llano”, entre ellas Reinaldo Armas, Cristóbal Jiménez, Francisco Montoya, José Alí Nieves y Reina Lucero, entre otros. Este grupo cantará en la tarima de la plaza Las Tres Razas.

En el rango femenino, a las 8:30 pm, en el Rincón del Veguero, se presentarán hoy sábado, dentro de los espectáculos de cierre, las cantantes Elisa Guerrero, Yorelis Salcedo, Carolina Hidalgo, Rocío del Llano, Dennys Montilla, Yulis Bracho, entre otras.

EL QUE DECLAMA, ACTÚA

Eduardo Castillo, uno de los poetas de Dolores invitado al encuentro, considera que este certamen es un reflejo de que la mejor representación de la cultura nacional está en los llanos occidentales venezolanos. Señala que la poesía nativista recoge la más genuina representación de los compositores. Los artistas graban y convierten en canciones las composiciones, pero todo viene de la voz, de la pluma de un poeta.

Paredes, el poeta de a Trinidad de Orichuna, piensa que la poseía y el verso constituyen la forma más fácil de unir a los pueblos “porque la poesía se hace con amor”.

“La poesía llanera para mi es todo, No sé si está influenciada por ese gran baluarte que fue Julio César Sánchez Olivo, que es un único, inolvidable. También nos influenció el canto de otros poetas guariqueños que antes llegaba por radio como Ernesto Luis Rodríguez, autor de la Negra del maraquero, o Germán Fleitas Beroes. Los buenos declamadores quedan muy pocos, porque una cosa es componer y otra declamar. Hemos querido agarrar otros estilos que no son justamente el que declamaba un “Tricolor de Venezuela” como Víctor Morillo, que declamaba como nadie más lo hace en Venezuela. El declamador es un actor en una tarima”, señala Elio Paredes.

Ojeda Crusati sostiene que en el fortalecimiento de la cultura todavía quedan muchos cauces por transitar y que existe una concepción antigua del pueblo venezolano que pensaba que la cultura era solamente cantar, bailar, y tocar, pero se ha logrado avanzar. “Los poetas lograron su espacio, los artesanos; también, la gastronomía, la literatura oral de los pueblos, donde se han construido la mayoría de las crónicas, con esa riqueza literaria que tienen los pueblos. En cada rinconcito hay relatos, cuentos, que posteriormente se convierten en poesía”, dice, mientras en la tarima, un declamador inspirado relata su reencuentro con el llano apureño:.

“He vuelto llano apureño /a soñar en tus caminos/, rumbos de sabana abierta/, tras la huella de sí mismo…”

¿CUÁL GUERRA CIVIL?

Jesús Ismael Parra, economista elorzano graduado en la UCV, expuso que en el contexto de las fiestas de Elorza se está haciendo algo nuevo con este encuentro ya que la poesía estaba relegada. Con esta iniciativa también se contribuye a elevar el sentido de pertenencia,la defensa de lo nuestro, en un país como Venezuela asediado por las multinacionales de la comunicación que han tergiversado nuestra realidad.

Agrega que este encuentro es un punto de arranque para un proyecto que pretende fortalecer la poesía como núcleo central de todo lo que es el llano y en defensa de lo venezolano.

“Si usted ve un noticiero internacional nosotros estamos ahora en guerra civil. ¿Dónde estaba la guerra civil anoche? Estaba en las tres tarimas de Elorza y en la manga de coleo que estaban abarrotadas por el pueblo de Venezuela y de más allá, disfrutando de algo que no lo tienen en otra parte”, opinó.

“Tú puedes observar que en cualquier árbol de la costa del aeropuerto, de la plaza Bolívar, consigues a la gente en su chinchorro durmiendo de árbol en árbol. Eso no se ve en algún otro pueblo. Esa gente deja su chinchorro, se van a pasear y nadie se le mete. Es parte de nuestra idiosincrasia de elorzano, que nos ha llevado a ser el primer núcleo con un sentido de pertenencia tan arraigado”, afirmó.

DESDE CARORA EN DOS BICHAS

Cuatro jóvenes motorizados, uno de ellos con un casco con dos cuernos en su cabeza, andaban ayer al mediodía disfrutando del ambiente y los golpes de arpa de músicos espontáneos que tocan en los cuatro costados de la plaza Bolívar. A bordo de sus vehículos, uno de ellos afirma, tocando la carrocería:

“Venimos de Carora en estas dos bichas”.

Miles de visitantes, como los caroreños, todos los años se lanzan a las carreteras, desde los pueblos más apartados, para disfrutar de estas fiestas. Algunos, en tono jocoso, escriben en los vidrios de los vehículos el percance que tuvieron con la esposa.

“Mi mujer me dijo: Elorza o yo. Ay, cómo la extraño”.

Por estos días, el pueblo se ha convertido en un gran asadero de carne. Los fogones y las parrillas se montan en cuanto quiosco o patio hogareño se acomoda para atender a los visitantes. Incluso, en la propia avenida Bolívar, toda las mañanas se vende carne de cerdo recién sacrificado.

En las farmacias, según contó un dependiente, se buscan con insistencia las píldoras protectoras gástricas o las pastillas para aliviar la ronquera y refrescar la garganta, así como medicamentos para la diarrea.

TyF/ Manuel Abrizo