Mañana en El Anexo en San Bernardino|Esso Álvarez expone reproducciones inéditas de Petre Maxim

La exposición estará abierta hasta el mes de mayo

El artista plástico Esso Álvarez inaugura una muestra de 22 imágenes tomadas por el fotógrafo Petre Maxim, nunca antes vistas, las cuales estarán a disposición del público a partir de este domingo a las 11 de la mañana.

La exposición denominada Mal de origen, es una oda al interdiscurso, porque la secuencia de fotografías revelan superposiciones de reproducciones de obras de artistas nacionales e internacionales, entre los que se encuentran Durero, Goya, Michelena, Narváez, Poleo, Lam, Picasso, Herbin, Biel-Bienne, Soto, Gego y Warhol.

Álvarez contó que con este trabajo se está sacando a la «palestra pública a un fotógrafo como Petre, que fue desde los años 50 hasta finales de los 90 uno de los más importantes, no sólo en la reproducción de obras de arte en Venezuela, sino también en su trabajo documental del país en plena modernidad. Su obra está en revistas, libros y catálogos, pero su humildad, lo llevó a no mostrar absolutamente nada en ninguna parte».

Recientemente, Esso recibió desde Estados Unidos una donación de casi diez mil negativos y mil quinientas placas deterioradas entre las que se hallaron las reproducciones de arte. A pesar de que la mayoría de los archivos vinieron con daños irreversibles, las copias de la exposición que se hará en El Anexo, de San Bernardino, son una deliciosa mezcla de lo pictórico con lo fotográfico sobredimensionado por texturas húmedas que desbordan la plasticidad.

«Maxim era sumamente estricto en su técnica y su trabajo, pero era un desordenado con su archivo. Cada quien archiva las cosas como le da la gana. No es como un archivo de periódicos (…). Lo que he hecho con esto es sacar a la luz pública un trabajo que iba a parar a la basura. Hasta ahora no se ha hecho algo sobre él», explicó el artista y experimentado fotógrafo.

Petre Maxim, es un autodidacta de la cámaras fotográficas que cuenta con 97 años de edad. Realizó estudios de derecho, filosofía y letras en su natal Bucarest y París, en esta última ciudad ejerció durante algún tiempo la diplomacia y el periodismo. Después de su llegada a Venezuela y desarrollar una intensa actividad de fotográfica para la revista Shell en los años 50 y 60, es considerado un de los maestros del fotoreportaje y de la reproducción de obras de arte.

El trabajo de Esso viene a ser una demostración de admiración, respeto y valoración, porque «toda la memoria plástica que esta en libros de Venezuela desde los 50 hasta los 90 tienen la impronta de Maxim (…) El problema de nuestras sociedades occidentales es que esperamos a que la gente se muera para valorar lo que a hecho. Esto es una apropiación de un archivo deteriorado para hacer un planteamiento técnico, estético y conceptual. Lo otro es que fue un trabajo completamente analógico. Nada de esto es digital. Desde los negativos a color, blanco y negro, las placas y transparencias hasta las copias«.

POR LA MEMORIA

Autoretrato de Maxim, colección de Esso Álvarez

Álvarez detalló que el fotógrafo rumano aún vive y se encuentra radicado en la ciudad norteamericana de Seattle, al cuidado de sus hijos Alekos y Jhon. «Hace mes y medio hablé con él por teléfono y está muy contento por la exposición. Que bello que un alguien como él me haya dicho que podía hacer esto. Él era un señor cuando yo lo veía trabajando en la Galería de Arte Nacional y me escondía en las columnas para verlo», confesó Esso.

«Siempre me había preocupado por la valoración, la historia, no por el medio en el que estoy involucrado, sino por el aporte que puedo dar, o sobre que puedo tomar de otro para darlo a conocer, por eso he escrito, peleado con la gente y he demostrado a lo largo de los años que es importante tener pasión, ser constante y autoflagelarse lo máximo, exigirse, aunque para muchos eso es vanidad o egocentrismo», puntualizó .

Para Esso Álvarez hay un problema con la vulnerabilidad de nuestra memoria. Porque la memoria y los archivos son poder. Todo está en cómo tomar ese poder y difundirlo a la luz pública, sin mezquindad.

En ese sentido, denunció que «el dueño de la memoria de fotografías clásicas del mundo desde 1839 hasta el 2005, se llama Bill Gates. Compró millones de fotos publicas en Times y Life. En Tuxon, Arizona, debajo de la tierra hay un gran archivo con todas las condiciones de conservación, que para aquel entonces, en el año 94 o 95 estaba proyectado a 35 años, requería cinco años para clasificar todo lo que había comprado».

TODA UNA VIDA

Maracaibo fue la ciudad que vió nacer a Esso Álvarez en 1960, quien actualmente vive y trabaja en Caracas. Por ahora se dedica a sus satisfacciones personales el coleccionismo, la curaduría e investigaciones de hechos fotográficos. Su obra, fundamentalmente plástica y fotográfica, ha sido expuesta y reconocida nacional e internacionalmente desde 1985.

Tiene estudios inconclusos de agronomía y comunicación social, pero se formó en cursos y talleres de reporterismo gráfico, fotografía digital, curaduría, fotoperiodismo y digitalización de colecciones de imágenes. Desde 1983 ha trabajado y colaborado con diversos medios de comunicación impresos. Se le encuentra regularmente como profesor de la especialidad de fotografía en la Universidad Nacional Experimental de las Artes.

T/ Várvara Rangel Hill
F/ Héctor Rattia