Viceministro Guzmán aseguró que los recursos ya fueron transferidos|Estudiantes de la UCV siguen esperando por el comedor

El comedor lleva dos meses sin prestar un servicio regular a los estudiantes

“Como ven no existen reparaciones y mucho menos adelantadas”, denunció el estudiante de la Universidad Central de Venezuela, Silvestre Montilla, durante un recorrido por el comedor de esta casa de estudios. El espacio no ha prestado servicios durante lo que va de semestre debido a que las autoridades universitarias tomaron la decisión de cerrarlo para poder efectuar una serie de mejoras.

Montilla explicó que “vamos para dos meses y el comedor no ha prestado servicio regular”. Sin embargo, su mayor preocupación, al igual que la de otros estudiantes, obreros y profesores, es que hasta la fecha no se han iniciado las labores anunciadas por las autoridades, a pesar de que el Ministerio para la Educación Universitaria ya realizó la transferencia de recursos para la remodelación.

PLAN DE FORTALECIMIENTO

El viceministro de Políticas Estudiantiles, Jehyson Guzmán, explicó que desde el año 2011 el ministerio inició un plan de sustitución, dotación y fortalecimiento del mobiliario y equipos con el cual se presta el servicio de comedor a los estudiantes de todas las universidades del país.

Detalló que el ministro Pedro Calzadilla, “consciente de su función de construir las condiciones necesarias para garantizar la prestación de los servicios a nuestros estudiantes”, a través de ese plan aprobó recursos a todas las universidades.

Explicó que las y los estudiantes tuvieron constancia de la transferencia de recursos, cuya naturaleza es distinta a los aprobados por el Estado para la compra de insumos.

Sin embargo, el viceministro indicó que el ministerio recibió denuncias de las y los estudiantes sobre la lentitud de los procesos, toda vez que “nosotros levantamos el informe de necesidades para sustituir bandejas, platos, y en cuestión de quince días se transfirieron los recursos a la universidad”.

En este sentido, las y los jóvenes, sin distinciones políticas, recibieron de parte del ministerio herramientas para hacer ejercicio de la contraloría estudiantil. Durante los meses de junio y julio de este año se volvieron hacer las inspecciones para evaluar la efectividad del plan y, aunque “en algunas universidades mejoró increíblemente el comedor, en otras simplemente no ha ocurrido nada”.

La población estudiantil sigue esperando la pronta reactivación del comedor

INSPECCIÓN EN LA UCV

El comedor de la UCV fue uno de los que no mostró mejora; por esta razón el ministerio decidió realizar una inspección con su equipo de técnicos e ingenieros, quienes elaboraron un informe sobre las condiciones del servicio.

El informe, con fecha del 26 de julio de 2013, expresa que para el momento de la inspección el comedor se encontraba cerrado. “Condiciones de seguridad deficientes”, es la primera conclusión presentada por la comisión inspectora, la cual registró falta de extintores y mangueras contra incendio.

Asimismo, “se identificaron condiciones antihigiénicas en el almacenamiento de alimentos” debido a estantes oxidados, mesones y paredes manchadas, enconchamiento de pintura en losa de techo y presencia de roedores en el área de almacenamiento y preparación de las comidas.

De acuerdo con el informe del ministerio, durante la inspección también se detectó “grave deterioro en la tubería alimentadora de las marmitas”, así como del mobiliario y equipos tecnológicos.

Falta de mantenimiento en salas de baño, áreas verdes, canales de drenaje y tanquillas, es otra de las observaciones registradas en el informe. También se señala inoperatividad del circuito cerrado y condiciones inadecuadas en el área de almacenamiento provisional.

Ante esta situación, Guzmán explicó, en conversación con Correo del Orinoco, que la comisión procedió a presentar un conjunto de recomendaciones para que fueran ejecutadas en corto, mediano y largo plazo.

“El área de producción de ese comedor no tiene la capacidad suficiente para el número de comensales que debe atender; eso requiere de una participación del ministerio para largo plazo de modo que se piense en la ampliación del área”, señaló Guzmán, además de acotar que esta es una de las acciones a largo plazo.

No obstante, enfatizó que mientras se construye esa solución, que requiere de grandes sumas de dinero y tiempo, se acordó tomar decisiones de manera inmediata que permitiera seguir prestando el servicio.

SOLUCIÓN INMEDIATA Y RECURSOS

El viceministro explicó una de las principales soluciones recomendadas a corto plazo fue la reparación y recubrimiento de las tuberías de vapor de las marmitas (ollas industriales), lo cual fue valorado en 274.520 bolívares, según presupuesto presentado por las autoridades de la universidad.

Paralelamente se recomendó también realizar el mantenimiento menor de las instalaciones, como repintado, impermeabilización, fumigación y desinfección, entre otras. También se precisó la consignación de una solicitud al ministerio de dotación de utensilios de cocina y extintores de incendio.

“Los recursos fueron aprobados y están en la UCV”, aseveró el viceministro, respecto al dinero requerido para ejecutar las soluciones inmediatas en el comedor y especificó que para los primeros días del mes de octubre fue transferido un poco más de 1,9 millones de bolívares, solo para la inversión a corto plazo y puesta en funcionamiento.

Miguel Alfonzo, profesor y representante del Consejo Universitario

En cuanto a los tiempos, el viceministro indicó que se estimó, en el caso de las marmitas, un periodo de una semana: “Así que si los recursos llegaron en octubre, debió haberse comenzado y si no lo han hecho no hay explicaciones para que no se esté prestando el servicio desde el comedor”.

Guzmán acotó que “nadie nos ha explicado o solicitado autorización para que el comedor se paralizara, si eso iba a ser por unos días, bueno, ya debió haber estado listo”. En este sentido, aclaró que serán las autoridades universitarias las que “deberán explicar a los estudiantes por qué paralizaron el servicio, los enviaron a un restaurante privado y no se han comenzado las obras”.

Recordó que este año la UCV tuvo un presupuesto inicial ordinario para el servicio de alimentación de 15 millones de bolívares, el cual fue reforzado en el mes de mayo con 10 millones de bolívares adicionales: “Solo esa universidad está cerca de los 30 millones destinados para reparaciones e insumos del comedor”.

El profesor y representante del Consejo Universitario de la UCV, Miguel Alfonzo, informó que la preocupación por el inicio de las obras del comedor también fue presentada ante esta instancia por parte del secretario del sindicato del comedor, Eduardo Pereira.

“El 16 de octubre fue el secretario del sindicato a un derecho de palabra y él preguntó al consejo qué pasaba y por qué no se habían empezado las remodelaciones, y advirtió que eso era una bomba de tiempo”, detalló Alfonzo.

NUEVOS MONTOS

Por su parte, el secretario general de la UCV, Amalio Belmonte, explicó -en entrevista con Correo del Orinoco- que “el problema fundamental que tiene el comedor para que funcione es que las marmitas tienen una falla en el sistema de vapor; pueden funcionar pero correríamos un riesgo innecesario”.

Indicó que la idea de la universidad era poder resolver la situación durante el mes de agosto; sin embargo, el ministerio no envió los recursos sino hasta el 6 de octubre, fecha en la cual presuntamente se habían incrementado los costos.

“En agosto esa reparación costaba mucho menos que ahora. El presupuesto era unos 270 mil bolívares, pero hoy día son 600 mil porque la obra lleva aluminio y no se consigue con facilidad”, respondió Belmonte, además de acotar que no todas las empresas que prestan ese servicio están registradas.

Expuso que “al no estar los recursos, obviamente no se hizo el trabajo. El 6 de octubre nos llegaron pero era un poco tarde”. Belmonte ratificó que efectivamente recibieron del ministerio 1.974.520,00 millones para las reparaciones inmediatas, de los cuales 274 mil eran para las marmitas.

Ante esta situación, Belmonte anunció que próximamente solicitará un permiso al ministerio solicitar permiso para que “del total que nos mandaron se nos autorice trasladar recursos hacia las marmitas”.

Amalio Belmonte, secretario general de la UCV

El encargado del comedor, ingeniero Eduardo Pinto, explicó que solo hay tres compañías registradas que puedan prestar el servicio adecuadamente y que el presupuesto que se le entregó el viceministro para la reparación de las marmitas, correspondía a una oferta que se empezó a trabajar a principio de año.

Indicó que el costo de las reparaciones aumentó debido a que “eso se hace con material importado y sujeto a la variación del dólar. Tenemos una oferta de hace tres semanas y con esa es la que estamos trabajando y esperemos que cuando se vaya a montar siga costando 600 mil bolívares; no debemos sorprendernos si hay una variación producto del dólar”.

LA CONTINGENCIA

Pero mientras los costos varían en el presupuesto de la UCV, el derecho a la alimentación de los estudiantes se encuentra en contingencia. Un tique de 60 bolívares es lo único que reciben actualmente las y los jóvenes en el comedor para posteriormente cambiarlos en los cafetines privados de la universidad.

“Esa es una medida que nunca es buena, es siempre el último recurso”, reconoció Belmonte, además de ratificar los costosa que resulta para la universidad, ya que “irónicamente cuando repartes tique aparecen más comensales que en el comedor, porque les parece mejor”.

De acuerdo con un informe suministrado por el director del comedor, dos cafetines se encargan de proveer el desayuno para un promedio de 650 estudiantes y a un costo de 40 bolívares por unidad. Un promedio de 2.850 almuerzos son servidos por seis cafetines a un costo de 60 bolívares por unidad.

Pereira explicó que la unidad de nutrición de la universidad es la encargada de velar por el cumplimiento de los estándares exigidos a los proveedores durante el periodo de contingencia

Asimismo, garantiza las condiciones de higiene, correcta manipulación de alimentos, además de los estándares nutricionales y logística de modo que el usuario tenga un servicio de calidad y eficiente.

Según un informe presentado por la unidad nutricional los cafetines que actualmente prestan el servicio son monitoreados permanentemente. El informe indica que esta instancia también brinda atención al estudiante ante cualquier observación que tenga sobre las comidas.

METODOLOGÍA NO AUTORIZADA

El viceministro Guzmán declaró que “el ministerio no ha autorizado esa metodología, puesto que los recursos que hemos aprobado y los recursos con los que cuenta la universidad son para la elaboración, procesamiento y servicio de los alimentos de los estudiantes, no para contratar empresas que le vendan la comida a la universidad”.

El costo de la reparación se triplicó, según las autoridades

Recordó que el comedor tiene una estructura, además de conjunto de trabajadores que deberían estar procesando alimentos, así que “a través de esa metodología de los tiques y las empresas están paralelamente poniendo otro sistema de prestación de servicio a los estudiantes, que no es una cosa distinta que la simulación de la privatización del servicio de alimentación”.

Reiteró que en el mes de mayo la universidad recibió 10 millones de bolívares para compra de insumos y “no es lo mismo comprar 10 millones en alimentos para procesar, que comprarlos en comida hecha”.

Enfatizó que esos son recursos que el Estado otorga para garantizar el buen servicio a las y los estudiantes: “Nosotros construimos la política para garantizar que los estudiantes reciban el servicio de calidad y es deber de la universidad hacer que ese servicio sea de calidad”.

Guzmán acotó que el ministerio tampoco ha autorizado la contratación de empresas, “eso es potestad de la universidad y amparados bajo la autonomía están haciendo perder recursos al Estado, porque nosotros estamos pagando a un personal obrero que no está trabajando”.

Por su parte, Belmonte indicó que para este tipo de casos “no es necesario hacer una licitación porque mientras la hacemos la gente no come”. No obstante, acotó que ante el ministerio presentarán la correspondiente relación de costos y rendición de cuentas.

LOS TIQUES

La contingencia en la UCV ha generado largas colas que han motivado la queja de los estudiantes, sin embargo, otra de los descontentos tiene que ver con la distribución de los tiques.

“Eso ha generado una situación de caos, en la que se invierten hasta tres horas para poder cambiar un tique por un almuerzo. Pero lo peor es que también hemos tenido denuncias de cómo estos tiques circulan hasta con dos días de antelación por parte de gente cercana a la federación de centros universitarios”, denunció Silvestre Montilla.

El joven también advirtió sobre presuntas irregularidades en algunos de los cafetines que están prestando el servicio, “como el de la Escuela de Educación donde dan la comida vieja”.

El presupuesto para atender el derecho a la alimentación de los estudiantes está en contingencia

Al ser consultado por Correo del Orinoco, el director del comedor reiteró el monitoreo permanente de los cafetines, a los cuales se les fija un menú previamente evaluado por la nutricionista, pero además se verifica la calidad y peso de lo que se sirve.

Explicó que los tiques son impresos por la universidad y llevan el sello de la institución, lo cual es una medida de seguridad, ya que se han registrado casos de papeles clonados. Señaló que los estudiantes de la federación son los encargados de distribuirlos y los reciben el mismo día de mano del personal administrativo del comedor.

Hizo hincapié que el único lugar donde se pueden retirar los tiques es en el comedor y en los horarios establecidos tanto para el desayuno como para el almuerzo.

“NO ES LA PRIMERA VEZ QUE EL COMEDOR FALLA”

Kristel Velásquez, estudiante de la UCV, asegura que no es la primera vez que padecen la deficiencias del comedor: “Ahorita hemos estado sufriendo desde el inicio del semestre, un semestre además recortado y al que nos obligó el paro docente impuesto en la universidad, pero la verdad es que ese servicio ha venido decayendo sistemáticamente”.

Indicó que la única respuesta del Rectorado ha sido que no hay presupuesto, pero “nunca nos rinden las cuentas claras”. Señaló que hasta ahora las autoridades “no han dado la cara para explicarnos”.

En este sentido, exigió que se presente un cronograma de los trabajos de reparación de la infraestructura del comedor, ya que “no vamos a permitir más abusos por parte de las autoridades, que impusieron un paro que afectó nuestra vida académica y ahora no garantizan las condiciones para que nos mantengamos en la universidad”.

Reiteró que el servicio ha empeorado con el plan de contingencia: “Las colas solo para recoger el tique son de unas dos horas, sin contar el traslado a esos cafetines, que impide que personas con discapacidad o compañeros que tienen corto tiempo entre clases no pueden aprovechar el servicio”.

Velásquez declaró que no han visto que los trabajos se inicien e incluso “a los trabajadores los tienen cumpliendo horario y son testigo que o se ha iniciado ningún trabajo de reparación”.

Informó que ya han venido denunciado la situación ante todas las instancias, ya que “el presupuesto asignado a comedor está siendo usado en tiques”. Exhortó a los estudiantes a organizarse para así exigir la rendición de cuentas y la reapertura del comedor “que además es un derecho ganado a partir de luchas estudiantiles”.

LAS RESPONSABILIDADES

El viceministro Jehyson Guzmán enfatizó que “la función nuestra es entregar el recurso y la de la universidad es ejecutar el recurso para comenzar los trabajos”. Señaló que “la queja de los estudiantes es que el comedor está paralizado y las obras no han comenzado”.

Asimismo, explicó que el ministerio no es el que determina el mal uso o no de los recursos, sino que es un ente de planificación de políticas para garantizar el derecho de los estudiantes. No obstante, “los órganos de control deberían actuar en revisar lo que se ha hecho bien y lo que se ha hecho mal”.

Dejo claro que “el gobierno ha cumplido entregando los recursos para mejorar las condiciones en la que se procesan los alimentos y que los insumos estén a tiempo”.

T/ Jeylú Pereda
F/ Héctor Lozano y Roberto Gil

3 comentarios

Haz clic aquí para hacer un comentario
  • El problema fundamental es la falta de voluntad política de las autoridades rectorales. Entre Abril y Mayo de este año la OPSU (MPPEU) asignó al comedor más de 10.600.000 (Diez MILLONES seis cientos MIL) BsF y aún las autoridades no han redido cuentas, Y PEOR AUN han hecho CONTRATACIONES ILÍCITAS por concepto de 579.000 (y pico) BsF. #NoPermitiremosBuffetParaElRectoradoMientrasLaBasuraVaParaElEstudiantado #EstudiantesVSsombra.

  • La pregunta que todos los estudiantes nos hacemos es que paso con los 10.615.538 bsf que se entregaron unicamente para cubrir la necesidad de alimentos y bebidas. Porque esas cuentas claras no se hacen en el aula magna televisado y con autoridades del ministerio, autoridades de la UCV y toda la comunidad universitaria. #NoPermitiremosBuffetParaElRectoradoMientrasLaBasuraVaParaElEstudiantado.