Mientras dormía en su residencia de La Habana|Fallece Alberto Granado, amigo y compañero de viaje del Ché

Compañero de Ernesto Che Guevara, Alberto Granado

Mientras dormía en su residencia de La Habana, Cuba falleció este sábado en horas de la mañana, el escritor argentino Alberto Granado Romero, quien fue compañero de viaje del desaparecido Ernesto Che Guevara, con quien colaboró en la organización de la Revolución cubana.

Para este día se organizan los actos fúnebres del también científico fallecido a los 88 años de edad. Nació en la localidad de Hernando en la central provincia de Córdoba, Argentina, el 8 de agosto de 1922.

Atendiendo a su voluntad, el cuerpo de Alberto Granado será cremado y sus cenizas serán esparcidas en Cuba, Argentina y en Venezuela.

Luego de cumplir 30 años de edad, el escritor decidió partir de su Argentina natal para dedicarse a viajar por toda Latinoamérica en compañía de su amigo Ernesto Che Guevara.

El ya célebre viaje por Sudamérica empezó en diciembre de 1951, a bordo de “La Poderosa”, una motocicleta Norton de 1939.

Nueves meses después se separaron en Venezuela, cuando el Che regresó a Buenos Aires a dar sus últimas materias de Medicina. Granado, que ya era bioquímico, consiguió trabajo en un hospital. Conoció a Delia y se casó. En 1960, después de la Revolución, los amigos se reencontraron en La Habana.

Granado Romero vivió en Cuba desde el 23 de marzo de 1961, donde dirigió un departamento de Genética hasta su retiro, en 1994.

Fuente/TeleSUR

2 comentarios

Haz clic aquí para hacer un comentario
  • “Creo que he visto una luz al otro lado del río… Sobre todo creo que no todo está perdido”… Grande, fiel y eterno compañero del Che, de nuestro Che… Seguramente esa mañana de marzo tomaste de nuevo tu vieja motocicleta, pasaste por Ernesto y, juntos, recorrieron de nuevo los caminos de esta América Morena… “Creo que he visto una luz al otro lado del río”…

  • Ahora me estoy leyendo los diarios de El Che y alberto, gran viaje por el sur!
    Y hoy, desgraciadamente, me conocido su muerte.
    Hasta siempre Petiso!