
El Gobierno Bolivariano destruyó este jueves 51 mil 765 armas de fuego, equivalentes a 60 toneladas de hierro que serán fundidas y posteriormente destinadas para la construcción de soluciones habitacionales, en el contexto de la Gran Misión Vivienda Venezuela, informó el ministro del Poder Popular para Interior y Justicia, Tareck El Aissami.
«Hoy Venezuela pasa a ser el primer país de Latinoamérica con este tipo de medidas especiales en torno a la destrucción de armas fuego», destacó El Aissami desde la Siderúrgica del Turbio (Sidetur), en Barquisimeto, estado Lara, donde se llevó a cabo el fundido de las armas.
El ministro señaló que esta estrategia «está orientada a seguir profundizando las acciones desplegadas desde el gobierno para consolidar la paz como factor de convivencia en nuestras comunidades».
Estás armas, acotó, han sido incautadas en distintos procedimientos realizados por los organismos de seguridad y de la Fuerzas Armadas, incluyendo las decomisadas en la «reciente operación de El Rodeo I y II».
Recalcó que en el período de la Cuarta República, las armas de fuego «eran vistas como una mercancía y abiertamente comercializadas», pero que con la llegada del Gobierno Revolucionario, esto ha sido controlado.
Dijo que que 94% de los homicidios cometidos en el país durante el año 2010 estaban asociados al uso de armas de fuego, razón por la que el Ejecutivo se ha propuesto una serie de medidas estratégicas en el ámbito de la seguridad pública.
En su opinión, «estas líneas de acción nunca se habían implementado en Venezuela», ya que a partir de 2003 es cuando se comienza a destruir progresivamente las armas de fuego. Sólo en el 2011, reveló, se han destruido 117.145 armas, y en 8 años, la cantidad de armas destruidas suma un total de 251 mil 607.
«Nunca antes gobierno alguno había implementado estas medidas estratégicas para evitar que las armas de fuego nuevamente lleguen a los circuitos ilegales», subrayó.
Por su parte, Julio César Morales Prieto, Director General de Armas y Explosivos, destacó que estadísticamente, la destrucción de estas 60 toneladas se traduce en que «cada 6 minutos se decomisa un arma de fuego» en el país.
Con esto «se certifica el interés y el esfuerzo de los organismos de seguridad por brindar seguridad en el país», agregó.
Morales certificó que «todas estas armas se les ha realizado las respectivas experticias balísticas y criminalísticas».

