Colectivo la araña feminista|Hablemos de frente del aborto (Tématica)

Ya en los años 70 las feministas de nuestro país se movilizaban por su derecho a decidir cuántos y cuándo tener hijas o hijos, las razones de entonces son las mismas: el aborto es una realidad que es penalizada solo a las mujeres pobres quienes son las que mas sufren las consecuencias. La penalización vulnera el derecho de las mujeres a no morir por causas prevenibles relacionadas con el embarazo, entre lo que se encuentra el decidir poner término a un embarazo no deseado, según tratados y convenciones internacionales firmadas por nuestro país.

Al contrario de lo que se piensa las mujeres que abortan suelen ser en un 70% mujeres que ya tienen mas de un hijo, en un 55% mayores de 24 años y en un 63% solteras.

La decisión personal de abortar las tomamos las mujeres como último recurso frente a embarazos no deseados o inviables, en condiciones donde no hay apoyo, siendo la decisión de abortar una expresión del sentido de responsabilidad de una mujer con respecto al hecho de ser madre, una manera de proteger su propio futuro o el de las o los hijos que ya tiene.

Por otro lado, se extiende una discusión sobre la vida que se torna hasta filosófica pero que pierde algo de vista: la vida de las mujeres que tienen un embarazo no deseado es la única realidad sin discusión. Son ellas las ciudadanas plenas con derechos. Un grupo de células, un cigoto, un feto o un embrión es un proyecto y no un ciudadano con mas derechos que una mujer.

La penalización no ha evitado la práctica del aborto, solo la ha mantenido en la clandestinidad y la ha hecho un negocio muy lucrativo y peligroso para las mujeres. Ha conseguido que miles de mujeres mueran en el ejercicio de sus decisiones, entre el 10 y el 50% sufran complicaciones como sepsis, hemorragia y lesiones intra-abdominales, y complicaciones infecciosas que pueden dejar en la mujer secuelas de esterilidad.

El aborto es un problema de salud pública, que se oculta bajo el dilema de “a favor” o “en contra”, cuando su real dimensión está en las condiciones de seguridad o inseguridad en la que se realiza la interrupción del embarazo.

NUESTRA PROPUESTA

Las mujeres tenemos derecho a ejercer y disfrutar nuestra sexualidad responsablemente. Para ello, necesitamos educación sexual y acceso a anticonceptivos. Los anticonceptivos deberían estar de forma gratuita en los centros de salud pública.

Tomemos como inicio de la vida el mismo acuerdo que para la muerte: la actividad cerebral. Si una persona está legalmente muerta cuando cesa la actividad cerebral debería estar legalmente viva solo cuando hay actividad cerebral y eso ocurre entre la 12 y la 14 semana de gestación.

Despenalicemos el aborto hasta la 12ava semana.

Despenalicemos el aborto hasta la 14ava semana cuando el embarazo sea producto de una violación, el feto tenga malformaciones o cause daños a la salud de la gestante.

Despenalicemos el aborto terapéutico.

Despenalicemos el aborto de embarazos que pongan en riesgo la vida de las mujeres gestantes.

Y hablemos de frente, despenalizar el aborto no obliga a nadie a abortar. El aborto legal garantiza la vida y salud de las mujeres que decidieron según sus convicciones, condiciones materiales, sociales y culturales interrumpir voluntariamente una gestación.

T/ Equipo Editorial
I/ Edgar Vargas