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Más de 40 millones de copias de esta novela en todo el mundo

Murió Harper Lee, autora de ‘Matar a un ruiseñor’

20 febrero 2016 | Haga un comentario

La escritora estadounidense, ganadora del Premio Pulitzer, murió a los 89 años en su casa en Monroeville (Alabama)

La escritora estadounidense Nelle Harper Lee (1926-2016), autora de Matar a un ruiseñor (To kill a mockingbird), novela con la que logró el premio Pulitzer en 1961, ha muerto a los 89 años en su residencia. Así lo confirmaron fuentes de su entorno en Monroeville (Alabama), su ciudad natal y donde residía desde hace años. Poco después el alcalde de esa ciudad, Mike Kennedy, confirmó la triste noticia.

Desde que publicó esa exitosa novela, que vendió más de 40 millones de copias en todo el mundo, Lee se alejó de la prensa y de la fama. Solo hasta julio del año pasado (55 años después) presentó una nueva novela, Ve y pon un centinela (Go Set a Watchman).

En ese momento Lee afirmó en un comunicado: “A mediados de los cincuenta terminé Go Set a Watchman, pero mi editor, emocionado por los ‘flashbacks’ a la niñez del personaje, me persuadió de escribir una novela desde el punto de vista de la joven Scout —esa fue Matar a un ruiseñor—.

Hice caso, pero no pensé que el otro libro hubiera sobrevivido. Por eso me emocionó que mi querida amiga Tonja Carter lo descubriera. Me siento honrada y maravillada de que vaya a ser publicada después de todos estos años”.

Aunque la novela trata sobre temas polémicos como la violación y desigualdad racial, también es alabada por su calidez y humor. El padre de la narradora, Atticus Finch, ha servido como ejemplo de moral para muchos lectores y como modelo de integridad para los abogados.

Un crítico explicaba el impacto de la novela diciendo: «en el siglo XX, Matar un ruiseñor es el libro más leído sobre el tema racial en Estados Unidos, y su protagonista, Atticus Finch, es la imagen de ficción más duradera del heroísmo racial».

Siendo una novela gótica sureña y un Bildungsroman, los temas principales de Matar un ruiseñor comprenden la injusticia racial y la destrucción de la inocencia. Los estudiosos han hecho notar que Lee también toca temas de clase, coraje y compasión, y de roles de género en el Deep South estadounidense. El libro se utiliza ampliamente en las escuelas de países angloparlantes, junto con lecciones que enfatizan la tolerancia y condenan los prejuicios.

No obstante, Matar un ruiseñor también ha sido objeto de campañas para su retirada de la escuela pública, con frecuencia por el uso que hace de epítetos raciales. De igual modo, los estudiosos señalan que los personajes negros no se exploran completamente, por lo que muchos lectores negros los reciben de forma ambivalente, a pesar de que sí tienen un profundo efecto en muchos lectores blancos.

La acogida de la novela varió ampliamente a partir de su publicación. Los análisis literarios son bastante escasos en comparación con el número de copias vendidas y su uso en la educación. La autora Mary McDonough Murphy, quien coleccionó impresiones individuales sobre el libro realizadas por numerosos autores y figuras públicas, considera a Matar un ruiseñor como «un fenómeno sorprendente».

En 2006 los bibliotecarios británicos situaron la obra por delante de la Biblia en cuanto a «libros que todo adulto debería leer antes de morir». Fue adaptada al cine por el director Robert Mulligan con guion de Horton Foote en 1962 en una película que ganó tres premios Óscar. Desde 1990 se ha representado una obra de teatro anualmente en la localidad natal de Lee: Monroeville, Alabama.

Lee era la menor de cuatro hermanos, hijos de un abogado que ejerció como editor de periódicos. Durante su infancia fue amiga cercana de Truman Capote.

No se sabe con certeza cuáles fueron las causas del deceso, pero en 2007 sufrió un ictus, un trastorno brusco de la circulación cerebral, que altera la función de una determinada región del cerebro.

F/Revista Semana
F/AFP

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