Los próceres entendieron la necesidad de rescatar estas culturas |Indígenas lucharon por tierra y autonomía durante la Guerra de Independencia

La participación de los pueblos indígenas en las batallas por la Independencia venezolana tiene aspectos que no han sido suficientemente visibilizados en las páginas que cuentan la historia nacional.

El antropólogo, escritor y profesor de la Universidad Central de Venezuela (UCV), Emanuele Amodio, aseguró si bien la participación de los integrantes de estas culturas no fue siempre espontánea, sí se inspiró en la esperanza de que la República iba a satisfacer sus deseos de autodeterminación.

“Aunque hubo también indígenas que se unieron al bando realista, no cabe duda que su participación en la guerra del lado patriota derivaba de la esperanza de resolver sus problemas de tierra y autonomía”, sostuvo.

También está la otra cara de la moneda: la participación forzada: “Sobre todo en 1818, se realizaron varias reclutas. Así, en el batallón Barcelona, con 500 hombres al mando de Monagas, participaban indígenas caribes; lo mismo el batallón Rifles, al mando de Anzoátegui, con indígenas de Upata, Altagracia y Cupapuy”, recordó.

Con respecto a las ideas de los líderes independentistas sobre esos pueblos, resaltó que el Libertador Simón Bolívar legisló en varias oportunidades a favor de las y los indígenas venezolanos, sobre todo en cuanto a la posesión de la tierra y la necesidad de sustituir a los misioneros con escuelas y maestros.

“Para el Libertador se trataba, siguiendo su ideario republicano, de transformarlos en ciudadanos con todos sus derechos y deberes. No se puede a Bolívar y a los próceres de la Independencia una defensa de las culturas indígenas, pero sí la sensibilidad hacia sus condiciones sociales y la necesidad de su rescate”, enfatizó.

EL IMAGINARIO COLONIAL

A final de la época colonial, según detalló el antropólogo, los centros de poder de la Capitanía General de Venezuela no consideraban como prioritaria la presencia de las poblaciones indígenas, las que eran, en su mayoría invisibilizadas.

“Esto pasaba en gran parte de la América hispana, asumiéndose la realidad indígena más como algo del pasado que del presente. De hecho, mientras el indígena del pasado venía heroicizado, sobre todo para constituirlo como digno adversario de los primeros conquistadores, el indígena del presente era asociados a los estratos de la población miserable, como un residuo de poblaciones en extinción”, explicó Amodio.

Un poco diferente era la percepción de los campesinos criollos o mestizos y hasta por los terratenientes que explotaban su fuerza trabajo: para éstos, era evidente su presencia, pero era asimilada igualmente a la población pobre.

“Frente a esta realidad, parece evidente, considerando que los patriotas provenían de ese mundo español, aunque en rebeldía, que ellos también participaban de esa visión dominante del mundo indígena”, indicó.

Como un ejemplo de ello, Amodio enunció la Constitución de 1811. “En ese texto se considera a los indígenas antepasados y el mismo Simón Bolívar, tanto en la Carta de Jamaica como en el Discurso de Angostura, afirmaba tajantemente que los nuevos ciudadanos ya no eran ‘ni indios ni españoles”, subrayó.

Sin embargo, el hecho de considerar a los indígenas como un elemento más de la construcción de una nueva sociedad, así fuese con el afán de ilustrarlos y convertirlos en “ciudadanos”, obedecía -en la época colonial- a un pensamiento verdaderamente revolucionario.

Personaje:

CARIBES Y WAYÚU: CONTRA LA INVASIÓN

La conquista de los pueblos indígenas en el territorio que actualmente forma parte de la República Bolivariana de Venezuela, no se dio de una vez por todas durante el primer siglo de la invasión española. La resistencia indígena había obligado a los españoles a quedarse en las costas, con algunas temprana penetraciones y fundaciones de ciudades como El Tocuyo y Barquisimeto o Mérida en los Andes. Fueron los caribes, en oriente, y los wayúu, en occidente, los pueblos que se resistirse arduamente a la penetración europea. Los caribes, por ejemplo, con sus alianzas con otros pueblos indígenas, impidieron por más de doscientos años la penetración extranjera. Los wayúu supieron explotar los conflictos entre Maracaibo y Riohacha; tanto, que su territorio nunca fue conquistado en profundidad.

LAS BATALLAS

Después de la Guerra de Independencia, las y los indígenas tuvieron que retomar su lucha para la defensa de sus tierras, a menudo entregadas por los gobiernos caraqueños como premio a las oficialidad independentista. Tanto así, que, en los años 40, por ejemplo, los caribes se rebelaron en varias ocasiones contra el centralismo gubernamental para reclamar sus derechos. Esta lucha por la tierra continuará por todo el siglo XIX y el XX, explicó el antropólogo Emanuele Amodio.

T/Yamila Blanco
F/ Archivo CO