Para que sean administrados y gestionados pos usuarias y usuarios|Infocentro cerrará 2013 con 200 espacios tecnológicos transferidos a las comunidades

Este año la Fundación Infocentro espera aumentar a 200 el número de espacios tecnológicos transferidos a las comunidades. “Con 103 cerramos 2012 y con 17 iniciamos 2013; hemos alcanzado la cifra de 120 Infocentros transferidos, de 866 que tenemos en el país”, precisó el presidente de la Institución, David Parra.

El servidor público explicó que la intención es que la mayoría de los espacios tecnológicos que ya se han establecido en el territorio nacional sean administrados y gestionados por las propias comunidades organizadas. “Si no la totalidad, por lo menos la gran mayoría”, destacó.

Parra subrayó que un Infocentro transferido tiene detrás de sí un ciclo “hermoso” que comienza con la iniciativa levantada por la misma comunidad. “Es la comunidad que te dice: ‘mira, nosotros creemos que podemos administrar este espacio, nosotros consideramos que podemos hacerlo aún mejor de lo que cualquier institución pública puede hacerlo’; sin menospreciar el trabajo de las instituciones públicas, porque sería negarnos a nosotros mismos, pero sí reconociendo que nosotros tenemos que aprender del pueblo y no al revés, no viceversa”, señaló.

Parra enfatizó que “el pueblo se ha convertido en un maestro para las nosotros, y prueba de ellos ha sido todos los procesos que se han desarrollado a lo largo de los últimos 14 años”.

CICLO DE TRANSFERENCIA

De acuerdo con Parra, en asamblea de ciudadanas y ciudadanos se discuten elementos como “con qué condiciones debemos ir, hacia dónde debemos avanzar, qué condiciones tenemos que garantizar, qué cosas no pueden ocurrir, qué cosas están negadas de entrada, para poder garantizar un proceso sano”.

Después, añadió, vienen todos los elementos jurídicos para poder garantizar que sea vinculante cada proceso y avanzar entonces en el convenio de transferencia que suscriben las partes: el Estado y la comunidad, “con fundamento en cada una de las leyes y, por supuesto, en nuestra Constitución”.

Una vez materializado el convenio de transferencia, complementó Parra, se ejecutan procesos propios de la comunidad, “en el que ya no hay injerencias de ningún tipo, salvo ejercicios de corresponsabilidad que tienen que ver con el uso de esos espacios”.

Al respecto, refirió que “esos espacios comienzan a usarse para actividades que van mucho más allá del uso de las tecnologías de información y comunicación”, y que también “terminan siendo fuente para el crecimiento cultural y pedagógico de nuestros chamos en las barriadas, y de nuestros muchachos en las comunidades”.

Aclaró que si en algún momento llegara a presentarse un problema con esa transferencia, hay mecanismos que se activan en el contexto de las leyes para revertir, suspender o corregir los bemoles.

“Afortunadamente”, resaltó, “de 120 Infocentros transferidos, no ha habido necesidad de revertir ninguno. Hubo un conato con uno, en el que hubo la necesidad de evaluar la reversión, pero se está solucionando”.

“NO HA HABIDO PROBLEMAS FINANCIEROS”

También dio fe de que en las transferencias de los Infocentros “no ha habido problemas financieros”, y las rendiciones de cuentas de los recursos otorgados están a la orden del día. “Trimestralmente se rinde a través de informes. Las comunidades y nosotros reportamos cada una de la ejecución, de la erogación de los recursos; cómo se administran los recursos de la hacienda pública en eso espacios, cómo se resguardan, cómo se garantizan sus cuidados”.

Confirmó que los recursos financieros son transferidos a las cuentas de las personalidades jurídicas que tienen los consejos comunales o las demás formas de organización que tengan las comunidades, siempre y cuando tengan personalidad jurídica comunal. “Ellos, en el uso de esos recursos emplean experiencias significativas como los soportes tecnológicos comunitarios, la infraestructura y el acondicionamiento infraestructural por parte de la comunidad, los arreglos al aire acondicionado, al techo, las paredes, a la seguridad, al perímetro”.

Texto/ Alexander Escorche Caña
Foto/ Avelino Rodrigues
Caracas