La ponencia estuvo a cargo de la investigadora Neri Sayago|Las intervenciones urbanas fueron tema de debate en el contexto de la Bienal del Sur

Como parte del seminario Diálogos sobre arte y política: Los debates sobre el sentido realizado en el contexto de la primera edición de la Bienal del Sur. Pueblos en resistencia, ayer en la Sala Gladys Meneses del Iartes (Instituto de las Artes de la Imagen y el Espacio), en Caracas la diseñadora de la Escuela Venezolana de Planificación, Neri Sayago ofreció su ponencia titulada Calles que gritan: ¡Revolución Bolivariana!

La ponencia tomó como base un trabajo de investigación aún en etapa de desarrollo e iniciado hace aproximadamente un año, enfocada en el análisis del discurso de las intervenciones urbanas o graffitis que se pueden ver a diario, específicamente en las calles de Caracas y algunas ciudades de Mérida.

En esta investigación emprendida por Sayago se analizan estas pintas callejeras desde una perspectiva que considera el concepto de industria cultural, los sistemas de producción de las piezas, así como la relación existente entre estas y la Revolución Bolivariana. Por supuesto, el trabajo aplica las metodologías probadas en los estudios del discurso.

Un hecho fundamental ara este estudio señalado por la investigadora es la legitimación que le ha dado la Revolución Bolivariana a este tipo de manifestaciones, reprimida en otras naciones donde incluso son satanizadas y condenadas con la aplicación de mecanismos legales.

“En Venezuela se legitima cada vez mas estas prácticas, debido a que el discurso que se ve en los muros, con diferentes técnicas, son antihegemónicos y esto es parte del lenguaje simbólico sostenido por la la Revolución Bolivariana”, justificó Neri Sayago.

Una de las categorías de distinción expuestas por la diseñadora apúntó hacia una distinción entre los los graffitis elaborados de manera orgánica por colectivos o individuales independientes y otras intervenciones urbanas o murales creados en función de campañas impulsadas y financiadas por las instituciones gubernamentales que solicitan los servicios de los artistas urbanos.

CAPITALISMO RENTISTA

En consideración de Sayago, es necesario advertir que aún Venezuela no es un país co sun sistema económico socialista, por el contrario, permanecemos en un contexto capitalista y rentista con complejidades más críticas de las que pudiera tener especificidades mas criticas que un país capitalista productor.

En este sentido, explicó la ponente, es evidente la necesidad de material de las y los artistas urbanos que ven una fuente de ingreso en las iniciativas de intervenciones callejeras impulsadas desde las instituciones públicas.

En este escenario tenemos, por una parte, las instituciones públicas con necesidad de comunicar, y por otro lado, están los artistas urbanos necesitan insumos para trabajar.

A estos se agrega el hecho de que muchas de estas instituciones son dirigidas por jóvenes que “vienen del barrio, tienen conocimiento de la estética de la callejera y apoyan este tipo de prácticas. Entonces se crea una relación de simbiosis marcada por la necesidad de materiales del artista y las necesidades de comunicación de la institucionalidad que privilegia este tipo de lenguaje natural de una Revolución que va contra la hegemonía capitalista y antiimperialista”, aclaró.

CHAVISTAS

Dentro de este panorama descubierto en su investigación Sayago se pueden identificar “dos caras de una misma moneda”. En una de ellas figuran artistas y movimientos colectivos que tienen el talento requerido por las campañas institucionales y emplean los recursos obtenidos en estas labores para desarrollar sus propios discursos autónomos, orgánicos y naturales que en ocasiones está en sintonía con las premisas de la Revolución Bolivariana y en otras oportunidades se inclina pro la estética por encima del mensaje.

“Esto es completamente válido si entendemos que esta vinculación con el concepto de industria cultural activa un mecanismo de movilización económica. Y esto no es algo nuevo, desde siempre los artistas han tenido mecenas. La destreza del artista, en este contexto, está en la habilidad de usar esos recursos para emplearlo en el discurso que desea impartir desde su ideología y sus creencias personales o colectivas”, apuntó la ponente.

PAREDES DIVIDIDAS

A juicio de la investigadora, en los graffitis se refleja un discurso polarizado “ al igual que la polarización existente en nuestro país en el plano político”. Dependiendo de los lugares donde nos desplacemos en Caracas, aseguró la investigadora, podremos ver graffits “muy talentosos, con creatividad extrema”, en contra del proceso revolucionario e igualmente a favor

“Creo que la permanencia de los murales está determinada por la aceptación de la sociedad que permite que estén ahí. En el este de caracas existen representaciones que son aceptadas y no se borran mientras que las del oficialismo se borran y lo contrario ocurre en el centro y el oeste de la ciudad. Las paredes gritan ¡Revolución Bolivariana! Y no solo lo hacen a favor, también lo hacen en contra y eso no se puede ocultar con un dedo”, apuntó la ponente.

De cualquier manera, a decir de la investigadora, las paredes en Venezuela gritan “¡Revolución Bolivariana!” porque el poder popular se ve reflejado en las calles y esta instancia del poder es una de las razones de ser de la Revolución Bolivariana.

“Estamos en una lucha constante no solo con el poder antiimperialista y hegemónico internamente, culturalmente, estamos en una lucha constante, lo cual hace difícil determinar si cualquier graffiti, solo por ser tal, es antihegemónico, no. Es importante el discurso, pero también la estética, los recursos que se utilizan, quiénes se reúnen a hacer este tipo de graffitis, de eso también depende si es antihegemónico y antiimperialista”, advirtió Nerti Sayago.

T/Luis Jesús González Cova
F/Joel Aranguren
Caracas