El miércoles 27 de enero se producirá la reunión presidencial|IV Cumbre de la CELAC enfrenta el reto de proteger la paz regional

Iniciaron este domingo 24, y proseguirán hasta el 26 de enero, las reuniones preparatorias antes de la IV Cumbre de Jefes de Estado de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeñas (CELAC) que se realizará el miércoles 27 con el propósito de discutir y aprobar el plan de acción del organismo para 2016.

Hasta los momentos está confirmada la presencia de 22 presidentes de los 33 países que conforman el bloque regional. Los cancilleres trabajarán durante cuatro días, dando forma a un conjunto de 24 resoluciones especiales sobre temas de interés común donde destacan la erradicación de la pobreza extrema y la desigualdad, educación, ciencia y tecnología, el cambio climático, y el financiamiento para el desarrollo.En ese contexto, Ecuador entregará la presidencia pro témpore del organismo a República Dominicana.

El canciller ecuatoriano Ricardo Patiño, aseguró que lo más importante es alcanzar el más absoluto consenso para tener una agenda regional conjunta que permita la cooperación para la búsqueda de soluciones.

Además informó que han confirmado su asistencia los Jefes y Jefas de Estado de: República Dominicana, Danilo Medina Sánchez; de Costa Rica, Luis Guillermo Solís Rivera; de México, Enrique Peña Nieto; de Chile, Michelle Bachelet; de Bolivia, Evo Morales; de Colombia, Juan Manuel Santos; de Honduras, Juan Hernández; de Perú, Ollanta Humala; de Guatemala, Jimmy Morales; de Guyana, David Granger; de Haití, Michel Martelly; y de Panamá, Juan Carlos Varela. Así como los Primer Ministros de San Vicente y las Granadinas, Ralph Gonsalves; de Santa Lucía, Kenny Anthony; y de Bahamas, Perry Gladstone. También estarán presentes los vicepresidentes de Uruguay, Raúl Sendic; de Cuba, Miguel Díaz-Canel; y de El Salvador, Oscar Ortiz y los demás representantes serán Ministros de Relaciones Exteriores.

SIGUIENDO EL LEGADO DE CHÁVEZ

En 2010, los Jefes de Estado y de Gobierno de 32 países de Nuestra América, reunidos en Cancún, México, resolvieron la creación de una nueva institucionalidad continental sin la presencia de Estados Unidos y Canadá, bajo la forma de una Comunidad de Estados de Latinoamérica y el Caribe (CELAC).

En ese momento, los mandatarios de Venezuela, Hugo Chávez; Bolivia, Evo Morales; Nicaragua, Daniel Ortega; y el líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro, señalaron que fue una decisión histórica conformar una organismo sin la injerencia norteamericana.

Sin lugar a dudas, la configuración de la CELAC constituye una herramienta política para defender los intereses comunes de la región, como el principio de la soberanía y la libre autodeterminación de los pueblos.

Mientras la Organización de Estados Americanos (OEA) promulga el panamericanismo pro-imperialista en su concepto de integración, la CELAC se edifica bajo la tesis del latinoamericanismo, que responde a las ideas y los pensamientos del Libertador Simón Bolívar, cuando en 1812, desde su Manifiesto de Cartagena, expresó la necesidad de fundar una sola Patria latinoamericana tanto por su extensión y riqueza como por su libertad política.

En este sentido, es trascendental este encuentro en la actual coyuntura en que pareciera estar avanzando un cambio en la correlación de fuerzas en la región que se inclina hacia la derecha y el neoliberalismo.

Al respecto, el internacionalista Roy Chaderton, comisionado en el despacho de la Cancillería y exembajador de Venezuela ante la OEA, destacó recientemente “que si bien el avance de la derecha con relativos y temporales triunfos electorales en Argentina y Venezuela puede resultar una amenaza a sistemas progresistas en la región, hay espacios suficientes para dar la recuperación y revertir eso «rectificando errores y ratificando aciertos».

Por tanto, la diplomacia bolivariana y solidaria que inició el Comandante Chávez, y que continúa el presidente obrero Nicolás Maduro, es hoy en punta de lanza del proyecto de integración latinoamericanista, concebido como una alianza continental progresista y antiimperialista, bajo el ideal de la unidad nuestroamericana no tutelada por Washington, en un concepto humanista del desarrollo y la cooperación entre los pueblos.

El presidente obrero Nicolás Maduro al confirmar su asistencia a la IV Cumbre de la CELAC expresó: «Deben reponerse las reglas del juego en base a un gran diálogo, eso lo voy a proponer en la Celac. Voy a la Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños en Quito, con todo. Nadie me va a callar, voy con todas estas verdades y que se respete el espíritu de la unión en la diversidad. No voy a aceptar abusos de nadie ahí».

El presidente obrero destacó que el imperio y las oligarquías han roto las reglas del juego democrático desde la llegada de presidentes progresistas en la región. “Nosotros- se refirió a los gobiernos antiimperialistas de Nuestramérica_ somos los que mantenemos las reglas del juego de la paz y la democracia», resaltó.

Maduro solicitará respeto a la unión del continente, frente a los constantes ataques injerencistas que pretende acabar con la estabilidad de nuestros países.

T/ Modaira Rubio
F/ Archivo

Buenas tardes, desde el punto de vista de los modelos de integración regional la CELAC como mecanismo de reciente creación en contraposición a la OEA, tal vez con una estructura más ligera para dar respuestas a un conjunto de acciones en condiciones de oportunidad la idea es no dejar que la ultraderecha la mande por un despeñadero y que la penetren una pila de locos del BM, FMI; OEA y demás yerbas