Jesús Colmenares fue mucho más que un productor musical

La partida física de Jesús Rafael Colmenares deja un gran vacío en la música nacional en varias áreas, ya que este yaracuyano marcó pauta como compositor, productor, educador e historiador durante sus 76 años de existencia. La última prueba de su amor por lo nuestro la ofreció con la exposición Raíces, que mostraba históricamente el quehacer nacional en varias facetas.

La misma se realizó en la sede de la Asociación Venezolana de Intérpretes y Productores de Fonogramas (Avinpro) en Caracas, que también presidía. Esa fue la última vez que conversamos. Fue una visita muy nutritiva debido a que siempre ofrecía sus conocimientos en las visitas guiadas, con esa energía en su voz, esa pedagogía y esa forma tan amena de hablar. En ese recorrido de la muestra curada por él, con piezas de su colección personal y otras que recopiló entre amigos e instituciones, quien la visitaba salía con una sabrosa clase de historia y anécdotas.

Y no es que Jesús Rafael Colmenares lo hacía solo hoy en día. Desde que lo conocimos como productor del área llanera de Sonográfica en los años noventa, siempre le ponía amor a lo que emprendía. Prueba de ello fue cuando con otros compatriotas se montó en el barco de Avinpro, siempre en su incansable labor por la defensa de nuestra memoria y los derechos profesionales y seguridad social de los creadores musicales populares.

Nacido en Guama, estado Yaracuy, el 24 de diciembre del año 1944, a los 16 años comenzó en el mundo del espectáculo como productor discográfico con el sello Discomoda, en el que se mantiene por 23 años, pasando luego por Discorona, Sonográfica, Sony, Lolimar y Korta.

También historiador, productor de eventos, compositor, profesor y animador, cursó estudios de Comunicación Social, especializándose en técnicas gerenciales por la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Central de Venezuela (UCV) y de gerencia avanzada en el Instituto de Estudios Superiores de Administración (IESA). Fue además autor de más de 250 canciones grabadas por figuras nacionales e internacionales, como Simón Díaz, Gualberto Ibarreto, Luis Silva, Reyna Lucero, Armando Martínez, Domingo García, Dennis del Río y Estelita del Llano, y por las agrupaciones Mariachi Vargas de México, Los Terrícolas, grupo Miramar, Los Satélites, Los Hermanos Carruyo, Fanny Ferrini, y Orlando y su Combo, entre muchos otros.

En su labor destaca el empeño por la divulgación y preservación de nuestra memoria musical, materializado en la realización de numerosos documentales biográficos de nuestros creadores e intérpretes, así como producciones literarias entre las cuales está «100 años de Alma Llanera» en el año 2014, fecha del centenario de esta pieza: “Debemos educar enseñar, mostrar al país sus propias bondades”.

A FONDO

Reproducimos parte de una entrevista que nos concedió con motivo del centenario del Alma Llanera en 2014, sacando en esa oportunidad un libro muy ameno, bien documentado y con un vistoso apoyo gráfico, que valdría la pena volver a editar. Por cierto, Colmenares estaba en esos trámites. Esperemos que Avinpro pueda concretar este propósito.

Nos comentó que lo más difícil de la investigación “fue ubicar datos precisos sobre la vida de Rafael Bolívar Coronado, por cuanto su vida fue como su obra, llena de grandezas, pero también de paradojas. Fue un personaje que no llegó a los 40 años. Vivía en el exilio y desde muy joven escribió en muchos periódicos y revistas, donde se caracterizó por el uso de los seudónimos. Sin duda alguna fue buen escritor y periodista. Profundizando en la investigación, revisamos la prensa de la época y variados documentos, hasta conseguir todos los datos aquí plasmados en la obra. Su origen y hasta la casa donde nació en Villa de Cura”.

“En cuanto a Pedro Elías Gutiérrez, fue más fácil, por cuanto había mucho material. Hay que recordar que fue un hombre, cuya obra estaba a la disposición del público, debido a que fue director de la Banda Marcial de Caracas, la que ofrecía al pueblo, como en las grandes ciudades europeas, las retretas en la plaza Bolívar. Aparte de ello fue un destacado compositor que gozaba del cariño del público y de las autoridades del gobierno de Juan Vicente Gómez”, agregó Colmenares en la entrevista.

Por otra parte, la doctora Tahsia Gutiérrez de Alfaro, nieta del músico, aportó una información: “Fue verdaderamente valiosa, por cuanto nunca antes se habían publicado datos sobre ciertos detalles de su vida, que yo plasmé en esta obra. Pedro Elías Gutiérrez levantó una familia que le dio al país grandes satisfacciones en el campo de la medicina, de la investigación, en lo político y social”.

POLÉMICO

Cuando le comentamos que del polémico Bolívar Coronado se sacó una obra de teatro exitosa, recalcó que “también vale la pena ser llevada al cine. Su vida fue atormentada, quizás falta de afectos, sus padres igual que él, fallecieron antes de llegar a los 40 años. Su padre también escritor y político, había sido diputado, y en ejercicio de sus funciones fue llevado preso a los calabozos de La Rotunda. Ese hecho le cambió la vida, volviéndose taciturno y alejado de la familia, eso produjo un efecto negativo en la personalidad de Bolívar Coronado y como es de suponer en su vida”.

“Bolívar escribió la zarzuela y Pedro Elías, por expresa solicitud del compositor, le hizo la música. En verdad lo que se hizo popular de manera inmediata fue la música, la cual el maestro escribió y arregló como un joropo. Rafael Bolívar Coronado, con todos sus méritos como venezolano, fue el primer crítico de su obra, no le gustaba, por ello, muchas veces de manera pública hizo críticas severas sobre la zarzuela calificándola de ‘adefesio’, jamás imagino que su obra tendría carácter internacional, constituyéndose en el segundo himno de la patria o su himno sentimental”, profundizó.

Consideraba que hacen falta más libros sobre la historia de nuestra música en todos sus géneros: “Aun cuando algunos escritores han hecho algunos libros de manera personal, hace falta que estén en las exhibiciones de las librerías, para que lleguen de manera masiva al público y conozcan muchas de esas historias. Para un escritor que publica por su cuenta, es difícil llegar de manera masiva al público, porque la edición que logra hacer es muy pequeña, si se quiere pobre por los altos costos. Ello resta la iniciativa de muchos escritores, que no consiguen una editorial que corra con los gastos, hagan una buena publicidad y alcancen una venta masiva”.

“En verdad, son muchas las obras que hacen falta, relacionadas con nuestra música, sus personajes, sus protagonistas. Porque en este sentido hay mucho material, hay una veta que debe ser descubierta mediante la investigación, que debe ser sacado a la luz, para el conocimiento de la ciudadanía. Para un escritor, un investigador, lo importante es que su trabajo llegue al pueblo, es su mayor anhelo por encima de cualquier otro interés. ‘Alma llanera’ constituye un documento importante para la cultura musical del país. Es un legado que enaltece la vida y obra de dos eminentes venezolanos, que con su arte enaltecieron su gentilicio”, recalcó.

T/ Eduardo Chapellín
F/ Cortesía J.R.C
Caracas