Lavrov: El montaje de Bucha se produjo cuando Ucrania puso sobre el papel posibles propuestas de paz

El montaje de la ciudad ucraniana de Bucha se produjo cuando Ucrania puso sobre el papel posibles propuestas de paz, incluso sobre Crimea, declaró el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov.

«Por primera vez, la parte ucraniana puso sobre el papel su disposición a declarar su Estado neutral, no alineado, no nuclear, y por primera vez declaró su disposición a negarse a desplegar armas de Estados extranjeros en su territorio y a realizar ejercicios en su territorio con la participación de personal militar extranjero, excepto con el consentimiento de todos los países garantes de este tratado, el futuro tratado, esperamos, incluida Rusia», dijo el ministro.

Destacó que, además, la propia parte ucraniana escribió en este el borrador de las disposiciones del tratado que las garantías de seguridad para Ucrania no se extenderían a Crimea y Donbás, en las que Moscú ve un avance significativo en la concienciación de Kiev sobre el estatus de estos territorios.

El 3 de abril las autoridades ucranianas y los medios de comunicación internacionales difundieron numerosas imágenes en las que aparecen cadáveres de civiles, algunos maniatados, en las calles de Bucha, situada al noroeste de Kiev. La localidad estuvo bajo el control de las tropas rusas, que la abandonaron el pasado 30 de marzo.

La fiscal general de Ucrania, Irina Venedíktova, comunicó el 4 de abril que en total las autoridades hallaron 410 cuerpos de civiles asesinados en la periferia de Kiev.

El Ministerio de Defensa ruso calificó las fotos y videos publicados de «un nuevo montale», al asegurar que durante la estancia de los militares rusos en la ciudad «ningún civil local sufrió agresión alguna».

A la vez indicó que «los suburbios del sur de la localidad, incluidos los barrios residenciales, fueron bombardeados las 24 horas por militares ucranianos con artillería de gran calibre, tanques y sistemas de cohetes de lanzamiento múltiple».

El jefe del Comité de Investigación de Rusia, Alexandr Bastrikin, ordenó estudiar las fotos y videos sobre los acontecimientos en Bucha, señalando que, «según la información disponible», estos fueron difundidos para «desvirtuar la imagen de los militares rusos».

Lavrov también calificó la presunta matanza de civiles en Bucha de un «montaje» que supone una amenaza directa a la paz y la seguridad internacionales.

T/Sputnik
F/Reuters-Referencial