Las chicas Sub-17 exigen subir el nivel de las competencias nacionales|Mejorar el fútbol femenino es el próximo reto de la FVF y Mindeporte

Las chicas de la selección nacional Sub-17 llegaron el sábado al país como las nuevas heroínas de una nación que pocas veces se ha ubicado en los cuatro primeros puestos de un mundial en cualquier categoría de deportes en conjuntos.

Luego del logro obtenido en la pasada Copa del Mundo, las chicas destaparon una serie de problemas que rodean al balompié de mujeres en Venezuela.

En medio de la alegría por ganar cuatro partidos y apenas perder dos, la goleadora Deyna Castellanos pidió mayor apoyo para las niñas que jueguen fútbol, y expresó de su deseo de que el recibimiento que les dieron “no se quede en un momento bonito”.

Con la sinceridad típica de las adolescentes, Castellanos reconoció que la liga de fútbol femenino que hay en el país las puede ayudar a desarrollarse, pero “no es suficiente”. Tanto ella goleadora como la capitana Lourdes Moreno llamaron dejaron ver que el fútbol femenino no está en su mejor nivel.

Moreno hizo un llamado a los clubes para que “ayuden económicamente” a las chicas que practican esta disciplina. Y levantó suspiros al agregar que le gustaría “salir del país a jugar en otras ligas”, ya que el nivel actual “no es el mejor”.

CONTEXTO

En el país, de las más de 150 mil personas que practican fútbol federado, solo 1.800 son niñas y jóvencitas, lo que representa un poco más de 1%, porcentaje ínfimo para el desarrollo y la masificación de esta disciplina.

En el aspecto competitivo, hay una liga profesional con 23 equipos en los que juegan algunas de las chicas que hace cuatro años también clasificaron al mundial, aunque sin lograr el éxito de esta nueva camada que pretende conseguir más triunfos en los Juegos Olímpicos de la Juventud.

La mediocampista Sandra Luzardo también hizo referencia a la “falta de canchas para el fútbol femenino”, como prioridad, independientemente de lo que también puede faltar en el aspecto logístico y económico.

ENSERIARSE

Antes de armar a esta selección, su técnico Kenneth Zseremeta viajó por varios lugares del país, para buscar dar con el nuevo semillero que a la postre logró el cuarto lugar en el Mundial.

En medio de tantos análisis, Zsremeta agradeció el apoyo brindado por la Federación Venezolana de Fútbol (FVF) y los organismos deportivos de los estados Mérida, Trujillo, Barinas y Yaracuy, por la estadía que le dieron en su etapa de preparación.

El entrenador fue enfático al señalar que ya les toca a los equipos y clubes deportivos enseriar el desarrollo del balompié femenino, en lo que sería el primer paso para articular la organización de este deporte.

LO QUE VIENE

Zsremeta trabajó durante dos años para organizar un equipo repleto de niñas que, numéricamente, son inferiores en comparación con la cantidad de niños y jóvenes que juegan fútbol.

Muchas de ellas juegan en equipos de hombres, en procura de un mejor desarrollo, tal como lo estipuló la FVF. Sin embargo, lo que la dirigencia nacional espera ahora es que se organice una estructura competitiva y de formación solo para niñas.

“Después de este triunfo, quien tenía dudas de incorporar el fútbol femenino a sus estructuras debe dejarlas a un lado. Los clubes deben reflexionar para darle una mayor participación a las mujeres. No se pueden quedar atrás. En los Juegos Suramericanos, 52% de las medallas ganadas por Venezuela fueron dadas por féminas en otros deportes”, dijo José Alejandro Terán, viceministro de alto rendimiento.

Este punto tocado por Terán es uno de los que la FVF tratará de arreglar, pese a reconocer que en Suramérica el fútbol es un deporte “dominado por el machismo”, según lo dijo su vicepresidente Laureano González, quien agregó que debido a ello “las inversiones privadas y públicas son escasas”.

“En este continente no existe la misma comprensión hacia este deporte como lo hay en Europa, Asia y Norteamérica. Nosotros tenemos que luchar contra eso”, explicó González; antes de reconocer hacia dónde debe ir el organismo con este caso.

“Como federación, nuestro próximo reto es lograr que el fútbol femenino se profesionalice. Si no lo hacemos, los talentos se nos van a perder cuando sean adultas”, recalcó González.

La dinámica en el trabajo de las selecciones Sub-17 y Sub-20 no terminará con este mundial; de hecho, esta semana comienzan a trabajar de cara a la preparación para los Juegos Olímpicos de la Juventud. Ante eso, González reconoció que seguirán desarrollándose jugadoras y no todas podrán salir a jugar en el exterior.

“Por esa razón tenemos que trabajar en mejorar los campeonatos para las que se queden en el país, sigan jugando”, recalcó.

En la Liga Profesional de 23 equipos, militan jugadoras mayores a los 18 años. Al parecer, ahora el nuevo reto federativo es mejorar la estructura en las categorías menores y ayudar a garantizar el sustento y logística en los equipos profesionales.

T/ Alex Carmona
F/ Loel Henríquez