Se solidarizaron con las 5.000 personas que acampan en Villa Soldati |Miles de manifestantes exigieron al gobierno de Buenos Aires que se les de una solución a las familias sin vivienda

En un parque esperan por una respuesta

Organizaciones sociales y políticas manifestaron este martes en Buenos Aires para exigir que sean atendidos los reclamos de las familias que se encuentran en el parque Indoamericano de Villa Soldati, en la Capital Federal.

Esas personas piden al gobierno opositor de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, dirigido por Mauricio Macri, soluciones habitacionales, informó Telesur.

Convocados por sindicatos, cooperativas y otras estructuras gremiales, las marchas condenan la represión y violencia que la Policía Metropolitana ejerció para desalojar a las familias que permanecen en el parque desde hace una semana, acción que el pasado 8 de diciembre dejó un saldo de tres muertos.

Las protestas, que se realizaron en varios puntos de la ciudad, se organizaron bajo la consigna «Basta de patotas, represión y muerte. El derecho a la vivienda no tiene fronteras. Nuestra Patria es América».

La movilización más importante se produjo en las afueras de la Jefatura del Gobierno porteño.

Los manifestantes expresaron además su solidaridad con las 5.000 personas que acampan en el parque Indoamericano de Villa Soldati en reclamo de viviendas, donde se encuentran familias argentinas, bolivianas y paraguayas que residen en la capital porteña.

AGRESIONES BRAVAS

Los medios de comunicación argentinos aseguraron que las familias asentadas en Villa Soldati fueron agredidos la pasada semana por vecinos y vecinas del Parque Indoamericano.

Sin embargo, las familias que allí se encuentran denunciaron que la agresión vino por parte de grupos de «Barras Bravas» de algunos clubes argentinos que ingresaron al predio con palos y otros objetos contundentes, incluso con armas de fuego para herirlos.

Macri fue muchos años dirigente del fútbol argentino, donde llegó a ocupar la Presidencia del club Boca Juniors, uno de las instituciones más populares de ese país.

Este martes volvieron a repetirse algunos enfrentamientos, pero en zonas cercanas al Parque Indoamericano, donde las familias sin vivienda fueron censadas y estaban bajo el resguardo de la Policía Federal.

XENOFOBIA PORTEÑA

Tras lo acontecido en el presio de Villa Soldati, el Jefe de gobierno porteño Mauricio Macri culpó de lo ocurrido a “una política migratoria descontrolada” por parte del las autoridades federales.

Sin embargo, según un artículo publicado pro el periódico argentino Página 12, en la Argentina no hay más inmigrantes que antes, sino menos.

“De acuerdo con el censo de 1960, un 13 % de los habitantes de la Argentina eran extranjeros. En el censo de 2001 el porcentaje de extranjeros bajó al 4,2 % y se calcula que hoy en día la proporción bajó aún más”, detalla el texto.

Sin embargo el artículo recuerda que “Mauricio Macri es hijo de un inmigrante que aún hoy habla mitad castellano, mitad italiano”.

“No es aquella inmigración la que cuestiona, sino la de los países limítrofes. Sin embargo, esto pega en el centro de la mayor estrategia de desarrollo del país en las últimas décadas, el Mercosur. De la misma manera que la Unión Europea implicó necesariamente la libertad absoluta de tránsito y residencia entre los países, el Mercosur y, tarde o temprano, la Unasur, también implican la libertad de tránsito y asentamiento de los ciudadanos de todos los países miembros”, sostiene el texto.

El artículo recuerda que el Plan Nacional de Normalización Documentaria Migratoria, denominado Patria Grande, permitió que 423.000 personas, originarias de los países del Mercosur y asociados, presentaran la documentación para lograr la residencia en la Argentina.

Esto está incluido explícitamente en un acuerdo de residencia firmado en 2002, antes del gobierno de Néstor Kirchner, que permite a los nacionales de los integrantes del bloque obtener la radicación en cualquiera de los países del Mercosur o asociados.

Los tres asesinados en Villa Soldati eran bolivianos. Sin embargo Bernardo Salgueiro, Rosemary Chura Puña y Juan Castañares Quispe, tenían una situación regularizada como inmigrantes, con los papeles presentados –incluyendo certificados de buena conducta– ante la Dirección Nacional de Migraciones (DNM).

“Hablar de una política migratoria descontrolada no sólo es echarles la culpa de lo ocurrido a los ciudadanos originarios de los países limítrofes, sino rechazar la política acordada por el Mercosur e ir a contramano de las estrategias de integración que se están desplegando en varias regiones del mundo”, advierte la nota de Página 12.

En tanto, el ministro de Relaciones Exteriores de Argentina, Héctor Timerman, anunció este martes que se entrevistará con la embajadora de Bolivia en Buenos Aires, Leonor Arauco, para analizar los alcances de los enfrentamientos en barrios bonaerenses donde murieron tres bolivianos que reclaman viviendas.

El canciller dijo que el encuentro se producirá con el fin de «seguir cooperando en reducir el foco de xenofobia que desató con sus declaraciones el Gobernador de la provincia de Buenos Aires, Mauricio Macri», informó ABI.

A juicio de Timerman, el jefe del gobierno de Buenos Aires es responsable de haber proferido declaraciones xenófobas y haberlos relacionado con la delincuencia y el narcotráfico.

T/Redacción CO – Agencias
F/AFP