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Ataques buscan desestabilizar la región

América Latina respalda a Rousseff y a Lula da Silva

20 marzo 2016 | Haga un comentario

Correa alertó sobre las intenciones de la derecha de ejecutar un nuevo Plan Cóndor en la Latinoamérica para desestabilizar “a los pueblos y gobiernos progresistas de la patria grande”

En América Latina se consolida un frente de apoyo a los principales representantes de izquierda y luchadores por los derechos sociales de los pobres en Brasil: la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, y el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva.

En Venezuela, el Bloque parlamentario de la Patria rechazó el “golpe de Estado mediático-judicial”, implementado por la derecha brasileña contra Rousseff y Lula da Silva.

“Estamos siendo testigos de una persecución sin precedentes, emprendida por los medios de comunicación hegemónicos, por algunos jueces y fiscales, así como por dirigentes políticos, que pretenden derrocar el Gobierno legítimamente electo de Brasil”, indicaron los parlamentarios en la sede de la Asamblea Nacional (AN), quienes además culparon a Estados Unidos de ser el principal responsable de las estrategias de desprestigio contra la izquierda brasileña.

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, manifestó a los medios locales la necesidad de levantar una voz de solidaridad a favor de la presidenta y del expresidente de Brasil. “Se ha decidido una operación para, de manera riesgosa, amenazante y peligrosa, desaparecer y acabar el liderazgo legítimo, democrático, profundamente popular de estos dos dirigentes históricos de la nueva época latinoamericana”, advirtió.

En Bolivia, Evo Morales, no se quedó atrás al denunciar que la derecha del país suramericano trabaja en conjunto con la derecha norteamericana, para impedir que un obrero ocupe la presidencia de nuevo.

“Para castigar al Partido de los Trabajadores (PT), para sacarlo, enjuiciarlo, (…) la derecha sudamericana y norteamericana quiere que dirigentes sindicales y obreros, como Lula, nunca más sean presidentes de un país”, declaró el viernes.

Por su parte, el presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez, en calidad de presidente de Unasur, pidió respaldo para la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, que está siendo, desde su punto de vista, “jaqueada” por las denuncias en contra del exmandatario Lula.

Vázquez expresó: “Los sucesos ocurridos en Brasil plantean un claro enfrentamiento de la Justicia contra el Poder Ejecutivo, representado por la presidenta Rousseff (…) Preocupados por esta situación ofrecemos nuestro total respaldo a la presidenta, quien fue elegida democráticamente por la mayoría de los brasileños para ejercer su cargo hasta el 1° de enero de 2019″.

UN GOLPE SUAVE A LATINOAMÉRICA DESDE EEUU

Rafael Correa, el presidente de Ecuador, en cambio, ve la situación de Brasil en contexto, para él no es fortuito la persecución de la izquierda brasileña. Por ello, Correa alertó sobre las intenciones de la derecha de ejecutar un nuevo Plan Cóndor en la Latinoamérica para desestabilizar “a los pueblos y gobiernos progresistas de la patria grande”.

Cabe acotar, que el Plan Cóndor al que se refiere el presidente de Ecuador, fue una operación de EE.UU. para respaldar las dictaduras que se sucedieron en las décadas de los 70 y 80 en países como Argentina, Chile, Brasil, Paraguay, Uruguay y Bolivia. Se estima que tales sistemas de gobierno dejaron unas 50 mil personas asesinadas en la Región.

UN FRÍO APOYO DESDE ARGENTINA

Argentina, mientras tanto, intenta dar su apoyo a la izquierda de Brasil, aunque de un modo moderado. La canciller de Argentina, Susana Malcorra, expresó que desde el gobierno de Mauricio Macri “hay un apoyo institucional” e instó a que la crisis en Brasil sea solventada por “un mecanismo democrático”.

La Canciller negó dar un apoyo “frío” a sus vecinos del sur. “No, no lo hay (un respaldo frío). Hay un apoyo institucional, que es lo que corresponde (…) Las instituciones tienen que resolver los problemas a través de los canales institucionales. Rousseff fue elegida a través de un mecanismo democrático y sólo un mecanismo democrático, institucional puede cambiar eso”, añadió.

Marcos Peña, el jefe de Gabinete de Macri, apoyó la postura de Malcorra, al indicar que Argentina no interferirá en la crisis brasileña. “Miramos con preocupación lo que pasa en Brasil. Brasil es un socio estratégico, miramos con interés lo que está pasando, pero con respeto porque es un proceso que tienen que definir ellos”.

TyF/Telesur

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