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Durante 2015

Economía mundial marcada por disparidades y notables caídas

5 enero 2016

De acuerdo con el servicio mundial de noticias de la compañía estadounidense Bloomberg entre esos elementos estuvieron el fin de la política monetaria expansiva de Estados Unidos y el abandono de la inyección de divisas, que llevó al alza de la tasa de interés de la Reserva Federal (Fed)

Las cifras finales del crecimiento de la economía mundial en 2015, aun por publicarse, deben marcar un desempeño decepcionante por los múltiples factores negativos que se conjugaron para impedir un resultado optimista.

Por eso no debe haber dudas de que el año cerró con una coyuntura global más complicada en comparación con el anterior.

De acuerdo con el servicio mundial de noticias de la compañía estadounidense Bloomberg entre esos elementos estuvieron el fin de la política monetaria expansiva de Estados Unidos y el abandono de la inyección de divisas, que llevó al alza de la tasa de interés de la Reserva Federal (Fed).

También funcionó la divergencia de las políticas monetarias de la Unión Europea y Estados Unidos, el estancamiento de Japón y la caída del precio del petróleo.

Analistas de esa entidad coinciden en señalar que los comportamientos fueron dispares en los mercados desarrollados, en tanto los emergentes terminaron con fuertes pérdidas.

Entre esos mercados, China aunque tuvo el ritmo más lento en 25 años, su crecimiento del producto interno total se mantuvo sólido en comparación con sus pares, en tanto la India subió más rápido de lo previsto, Rusia aunque no tocó fondo terminó el año en rojo y Brasil se vio acosado por la caída de los productos básicos, la agitación política, un escándalo de corrupción y el incremento del déficit presupuestario.

También influyeron y de gran manera los desequilibrios geopolíticos, entre ellos, las guerras en Siria, Yemen y Libia, los conflictos entre suníes y chiíes, el conflicto palestino, el religioso en Nigeria, el primer país productor de petróleo en África, la división de Sudán, el eterno desmembramiento institucional de Somalia, y el drama de los refugiados.

En medio de ese panorama el euro cayó cerca de 10 por ciento frente al dólar en 2015, mientras el billete verde se fortaleció 9,0 por ciento frente a una cesta de monedas de referencia, por una recuperación del mercado laboral que convenció a la Fed a subir la tasa de interés por primera vez en casi 10 años.

Según los estrategas, el dólar se fortalecerá otro 4,0 por ciento en 2016 para marcar la arquitectura monetaria internacional.

Entre las cinco monedas más negociadas con peor desempeño señalaron al real brasileño, con pérdidas del 48,49 por ciento frente al dólar, el rand sudafricano, la lira turca y el rublo.

Ante tanta variedad de situaciones y con pocos resultados positivos vale afirmar que 2015 terminó sin mostrar una verdadera recuperación económica, ya que aun está latente la crisis económica y financiera que arrancó en 2008 y que muchos se niegan a reconocerle un fin por tanto desbalance, que lejos de aplacar sus efectos avivan un posible retorno a la recesión.

Tal como adelantaron el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, la economía mundial ralentizó una vez más su crecimiento real, pues según sus cálculos los países desarrollados solo crecieron 2,2 por ciento y Latinoamérica, influida por la fuerte baja del petróleo y las materias primas, experimentó una caída del -0,3.

En esa misma cuerda ya consideraron que el crecimiento en 2016 será nuevamente decepcionante y desigual en medio de mayores riesgos financieros, y marcado por baja productividad, envejecimiento de la población y consecuencias de la crisis financiera mundial, lo cual debilita las perspectivas a medio plazo.

De la evolución de las tensiones financieras, políticas y geopolíticas, que agravan los desafíos puramente económicos, dependerán este año los resultados a escala regional y mundial, vaticinó recientemente el consejero económico y director de estudios del FMI, Maury Obstfeld.

Así lo demostró la primera jornada de enero de operaciones en las bolsas de valores, cuando los principales índices bursátiles de Estados Unidos, Europa y Asia ve derrumbaron luego de que China suspendiera el mercado de acciones al registrar fuertes caídas, en particular el Shanghai Composite con una baja del 6,9 por ciento, mientras que el Shenzhen Composite perdió más de un ocho por ciento.

El mayor impacto lo recibió el principal indicador de la bolsa estadounidense, el Dow Jones Industrial al caer más de 400 puntos, el mayor descalabro de los últimos 84 años.

Sobre el asunto los expertos coincidieron en que la interrupción de la bolsa china este lunes, ocasionada por los endebles datos del sector manufacturero, provocó un debilitamiento del resto de las plazas bursátiles, lo que se sumó a la creciente tensión en Medio Oriente.

Fuente/PL