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Presidente Maduro lanzará movimiento infantil y juvenil que lleva su nombre

El abordaje teatral de Rengifo permitirá redescubrir la historia de Venezuela

15 septiembre 2013

De acuerdo con Humberto Orsini, docente y director con gran experiencia y trayectoria en las tablas, el dramaturgo, quien nació el 14 de mayo de 1915 y falleció el 2 de noviembre de 1980, fue el único que trabajó una visión global del país con la puesta en escena de 13 obras

Orsini fundó junto a César Rengifo fundó el Grupo Teatral Máscaras en 1953

El dramaturgo Humberto Orsini aseguró que el abordaje de la obra teatral del maestro César Rengifo, planteado como tarea principal del movimiento infantil y juvenil que lleva su nombre y que será lanzado por el presidente Nicolás Maduro, permitirá a las nuevas generaciones redescubrir la historia de Venezuela.

“La idea fundamental es que la juventud venezolana conozca el pensamiento y la obra teatral de César Rengifo. Esto se hará mediante una estrategia de integración colectiva, porque no se trata solo de llevar a escena sus montajes, sino de conocer a profundidad su pensamiento, porque el teatro de Rengifo está muy ligado a la historia de Venezuela”, apuntó, en entrevista con el Correo del Orinoco.

Orsini, quien se desempeña actualmente como docente en la Universidad Nacional Experimental de las Artes (Unearte), señaló que es necesario redescubrir el teatro de César Rengifo, “pero redescubrirlo no solamente en la estructura dramática, sino también en sus valores”, dado que en su obra “están todos los elementos necesarios para entender qué fue nuestra sociedad y cómo puede cambiar”.

Dijo que además de la denuncia, en las piezas teatrales de Rengifo también está presente una gran poesía, que a su criterio es la fe del pueblo por su liberación. “Los títulos de sus obras conllevan siempre a un gran aliento del pueblo y ese es el espíritu que realmente queremos redescubrir ahora”, acentuó.

TEATRO Y RESISTENCIA INDÍGENA

A pesar de haber tenido en el país muy buenos dramaturgos, incluso muchos de ellos comprometidos con los procesos revolucionarios, Rengifo fue el único que trabajó una visión global del país con la puesta en escena de 13 obras que abarcan periodos históricos importantes como la Colonia, la Independencia y la Guerra Federal, asintió el docente.

“Su teatro está cargado de contenidos históricos, pues él se ocupó de lo que ahora nos estamos ocupando nosotros, que es redescubrir la historia”, precisó el dramaturgo, refiriendo al mismo tiempo que esa recopilación histórica se inició con el tema de la resistencia indígena, mediante las obras Curayú y Apacuana y Cuaricurián.

Orsini reseña que esas historias “expresan el espíritu rebelde y científico de unos caciques a quienes recurría toda la gente para pedir orientación sobre cualquier cosa, porque eran unos grandes sabios”.

Sostiene que el Gobierno Bolivariano a través de la cultura, transforma a la sociedad

Además muestran cómo los indígenas lucharon para detener las invasiones de los españoles en el continente americano. “En ellas se ve claramente como estos participaron en batallas donde únicamente con flechas se enfrentaron a ejércitos armados”, apuntó.

En su opinión, esa trilogía teatral tiene un gran simbolismo pues, adicional a la gigantesca lección de resistencia y de lucha, deja ver que Rengifo tenía muy claro que nuestros ancestros entendían perfectamente que de la derrota puede surgir también una victoria.

“En Curayú hay una doncella que es violada por un español y queda embarazada. Al ir donde el sabio para practicarse un aborto, éste manda a buscar unas raíces a un lugar muy lejano para preparar un brebaje, pero el mensajero tarda mucho tiempo y la doncella no tuvo tiempo de interrumpir el embarazo, entonces Curayú no toma esto como una derrota sino como un triunfo, porque dice: Este ser que va a nacer va a ser el vencedor”, explicó.

RESISTENCIA DURANTE LA COLONIA

Como complemento de ese trabajo, César Rengifo creo un grupo de obras que se refieren al periodo colonial y “en cada una de ellas también está presente el tema de la resistencia, la lucha en clandestinidad y lo terrible que fue la colonia”, sostiene Humberto Orsini.

Una de ellas, describió, es Soga de niebla, “la cual está basada en la historia de un esclavo a quien le ofrecen la libertad con la condición de ser verdugo, y este acepta, pero al final, horrorizado por tantas ejecuciones, decide abandonar todo aquello y al no poder hacerlo se suicida, pero ese mismo día le llega la orden de libertad”.

Otra obra importante dentro de esta compilación preindependentista, agrega el catedrático, es la historia de Joaquina Sánchez, esposa de José María España. “Después de la rebelión de los negros, en Coro, hay un intento de rebelión. España permanecía escondido y a Joaquina la torturan para que confiese donde está, pero no lo hace. Al final lo agarran y a ella la recluyen cerca de la Plaza Mayor, dónde él iba a ser ejecutado. Al sonar las campanadas que anuncian la ejecución, dos esclavas que se encontraban en la misma celda comenzaron a llorar y ella les dice que no lo hagan porque la muerte de su esposo serviría para fortalecerse”, relató.

CONCIENCIA REVOLUCIONARIA

Orsini fundó en 1953 junto con César Rengifo el Grupo Teatral Máscaras. La cercanía y confianza que tuvo con el dramaturgo y director le permite reconocer hoy en día que durante su trayectoria profesional este mostró “posiciones avanzadas, muy ligadas al pueblo y a la sociedad”.

Dijo que el hecho de llevar una vida muy humilde y llena de vicisitudes y dificultades hizo que el artista obtuviera una visión más realista del país y de los sufrimientos del pueblo, situación que lo indujo a estudiar la historia con mucha profundidad, por ello, tanto en el teatro como en la música y la poesía reflejó todos estos elementos.

“Su padre murió cuando él todavía no había nacido y, al poco tiempo de nacer, fallece su madre. Luego casi todos sus hermanos contraen la tuberculosis. Incluso, cuando estuvo preso en los años 40 él también adquirió muchísimas enfermedades”, describió.

Orsini explicó que Rengifo fue, además, un hombre muy decidido y estaba claro en sus metas. “A los 12 años se inscribió en la escuela de artes plásticas, después se fue a Chile a estudiar docencia y luego a México, donde aprendió muralismo junto a un importante grupo de pintores comunistas y fortaleció ese espíritu rebelde e ideológico”, relató.

En Venezuela se opuso al gobierno de Eleazar López Contreras, “quien impidió el desarrollo de la clase obrera y de los partidos políticos”, y contra la dictadura de Marcos Pérez Jiménez, añadió el docente.

“Ver todo lo que sucedía durante esos gobiernos creó en Rengifo una conciencia revolucionaria, fortalecida por el marxismo como estudio y por los textos de grandes escritores sobre las luchas sociales en el mundo, por eso su dramaturgia estaba cargada de contenidos humanos, sociales, revolucionarios, ideológicos”, insistió.

LA DENUNCIA PETROLERA

Otro periodo representado en la dramaturgia de César Rengifo, resalta Humberto Orsini, es el de la Venezuela petrolera. “Allí fue donde surgió el neocolonialismo norteamericano que engendró una cantidad de situaciones y escenarios que se prolongaron, incluso, hasta la llegada de Hugo Chávez al poder”, asintió.

Las obras representativas de esta etapa de la historia venezolana, acotó, tienen que ver más con la contemporaneidad. Por ello, el director teatral asegura que las mismas deben escenificarse mediante el nuevo programa de teatro infantil y juvenil, dado que a su juicio, en el país casi no se ha enseñado la verdadera historia de la industria petrolera.

“Yo fui obrero petrolero por 12 años, conozco bien esta área, y para 1946 habían unas condiciones de trabajo terribles, entonces es totalmente válido analizar y denunciar hoy en día la manera como el imperialismo nos explotó en esa época”, fustigó el catedrático.

La sensibilidad social de César Rengifo también lo llevó a crear una serie de obras basadas en los problemas generados producto de la explotación del hombre por el hombre en la sociedad venezolana, añadió.

Sostiene que la sensibilidad social de Rengifo lo llevó a crear obras que reflejan problemas del venezolano

DISCRIMINACIÓN E HIPOCRESÍA BURGUESA

Señaló el profesor Humberto Orsini que durante muchos años en Venezuela hubo una gran discriminación, tanto en el teatro como en la plástica. “En 1950 llega a Venezuela el abstraccionismo y se hace la primera exposición en una galería llamada El Sótano, que estaba ubicada en El Silencio. Eso explica el hecho de que en la Universidad Central de Venezuela (UCV) no apareciera ningún cuadro de Rengifo, porque allí tenían preferencia por las corrientes abstractas, por el cubismo”, rememoró.

No obstante, “la pequeña burguesía progresista del país, que era la gente que había luchado contra Gómez pero que luego se dedicaron a hacer dinero, reconoce el talento de Rengifo, porque él era un gran maestro, y son quienes compran la mayoría de sus cuadros”.

Contradictoriamente, destaca el dramaturgo, esas personas se mantenían del lado contrario, acumulando fortuna, “pero lo admiraban por su obra y por las ideas que allí había plasmado, que eran las mismas que en un momento determinado ellos defendieron”.

Lamentablemente Rengifo no corrió con la misma suerte en el teatro, contrastó Orsini. “Sus obras se montaron básicamente en los liceos, en las escuelas, porque eran los profesores, a veces de izquierda, quienes se interesaban por escenificarlas con los alumnos”, aclaró.

Aparte de eso, mencionó que había grupos teatrales de izquierda que también llevaban esas piezas a las cárceles, a los manicomios, a los cuarteles y a los sanatorios, sin importar que fuera al aire libre o en un recinto cerrado.

CULTURA PARA EL PUEBLO

La cultura en general, que anteriormente se encontraba secuestrada por la burguesía, está en este momento a disposición plena del pueblo, enfatizó Humberto Orsini. A su criterio, una de las principales labores de la Revolución en ese ámbito es haber abierto las puertas del arte al pueblo.

Recalcó que además de propiciar la realización de actividades de todo tipo, a las cuales puede asistir todo el mundo, también se ha brindado apoyo a las cultoras y a los cultores con capacitación y financiamiento, y se han fortalecido los centros culturales.

Según el docente, la Revolución, primero con Hugo Chávez a la cabeza y ahora con Nicolás Maduro, ha dado una apertura tan amplia al arte que, incluso el sector privado, que representa al estatus anterior, tiene cabida en la agenda de actividades.

“Una demostración muy palpable de eso es la oportunidad de participación que ha dado Fundarte en los dos festivales de teatro que se han hecho. Hasta ahora no ha habido ninguna exclusión, ahí han estado incluidos todos los grupos en la programación, incluso los súper reaccionarios estuvieron presentes”, consideró.

Además, señaló que bajo el nuevo esquema de trabajo también se ha masificado la asistencia del público para el teatro, puesto que “cuando inició el festival pasado ya estaban vendidas casi todas las entradas para la presentación de 160 grupos y eso fue gracias al apoyo del Estado”.

Al reflexionar sobre esa nueva etapa que vive el arte y la cultura en Venezuela, el dramaturgo asegura que ofrecer al pueblo con cierta frecuencia el disfrute de una obra teatral, y fomentar en las comunidades un intercambio de saberes sobre la temática abordada en dichas piezas, “provee a nuestra sociedad de fortaleza espiritual, intelectual y humana”.

A juicio del catedrático, la enseñanza no puede venir de un solo lado sino que debe ser bidireccional, por eso estima que “es incorrecto decir que se debe llevar la cultura al pueblo”, ya que “la afirmación presupone una subestimación que da a entender que ese pueblo no tiene cultura alguna”.

SOCIEDAD DE VISIBILIZADOS

Para el dramaturgo Humberto Orsini, el Gobierno Bolivariano, mediante la cultura y el arte revolucionario, “está transformando la estructura de una sociedad de oprimidos, desconocidos e invisibilizados que habíamos heredado de las gestiones anteriores, a una sociedad de visibilizados”.

Ese cambio, resaltó Orsini, tiene que llegar hasta las y los estudiantes, “precisamente porque lo que se busca es que las nuevas generaciones sean capaces de conocer la historia verdadera de Venezuela”.

Sobre este particular recordó que en la obra llamada Quien nos robó esa batalla, inspirada en la Batalla de Ayacucho, Rengifo hacía alusión a las bajas causadas por la burguesía y con esto él estaba redescubriendo la historia de Venezuela.

“Ahora nosotros estamos redescubriendo nuestra historia y eso es lo que la burguesía actual no soporta, por eso dicen que el gobierno está envenenando la mentalidad de los jóvenes, pero lo que en realidad está haciendo es abrir sus ojos, incluso ya la juventud empieza a hablar de una manera distinta”, concluyó.

Orsini ha sido profesor de actuación, dirección, teoría e historia del teatro en la Universidad Católica Andrés Bello, en la Universidad Central de Venezuela, en la Escuela César Rengifo, en la Escuela Porfirio Rodríguez y en el Instituto Universitario de Teatro.

T/ Héctor Escalante
F/ Joel Aranguren