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Mara redujo en 2 millones de litros la venta de gasolina con sistema computarizado

Contrabando de combustible venezolano sigue intacto en la Guajira

7 agosto 2010

Algunos cooperativistas dan aproximaciones: entre 50 y 70 millones de litros de gasolina son extraídos ilegalmente de Venezuela

En Puerto Cuervito hombres y adolescentes se dedican a descargar el combustible ilegal que llega por la laguna de Sinamaica

El contrabando de diesel y gasolina venezolana hacia el departamento Guajira de Colombia es en apariencia un tema tabú en los municipios Mara y Guajira del estado Zulia de Venezuela. Frente a un desconocido nadie habla abiertamente del “bachaqueo”, como llaman al tráfico ilegal de combustible.

Sigue intacta la extracción ilegal del combustible venezolano desde el Zulia hacia Colombia; unas fuentes estiman que ha aumentado. Pero no existen estadísticas oficiales sobre la cantidad que se llevan; los cooperativistas autorizados por el Ministerio de de Energía y Petróleo para exportar este recurso ofrecen varios datos.

Las cooperativas nos organizamos e hicimos un trabajo de inteligencia con el que constatamos que cerca de 70 millones de litros de combustible son sacados por los contrabandistas, y nos afecta enormemente porque nosotros vendemos el litro de gasolina en Colombia a precio internacional, y las estaciones de servicio prefieren comprarle a los contrabandistas más barato”, se queja Leví Fuenmayor, tesorero de la cooperativa Suumulianwayuú.

“Yo pienso que nosotros no vendemos ni la cuarta parte de lo que se llevan los contrabandistas, y allá se nos pone dura la cosa porque los precios de ellos son más baratos”, agrega por su parte Emilia Paz, de la cooperativa Coopewa.

Esta cifra contrasta con la aproximación dada por el alcalde del municipio Guajira, Hebert Chacón. “Algunas cooperativas han estimado que el contrabando logra sacar entre 40 y 50 millones de litros mensuales. Pero nada se ha certificado porque no existe control”, reflexiona.

El jefe del Comando Regional 3 de la Guardia Nacional Bolivariana, general Julio Yépez Castro, acepta esta realidad: “Nosotros hemos tenido que reconocer que las cooperativas de transporte de combustible no han logrado su cuota asignada por el Ministerio de Petróleo por la competencia ilegal de las mafias”.

Fueron 11 las cooperativas de los municipios Padilla, Mara y Guajira legalizadas por el Gobierno nacional en el año 2005 para llevar una cuota mensual de 11 millones de litros de combustible hacia Colombia. Resalta Leví Fuenmayor que con la instalación de las siete bases militares en Colombia “el Ministerio de Petróleo redujo la cuota en 60%, y se ha mantenido hasta ahora con el nuevo rompimiento de relaciones”.

PLAN DE CONTROL

Desde hace un mes el Ministerio de Energía Petróleo y la Guardia Nacional Bolivariana vienen implementando un plan de control computarizado para la venta de combustible de las 14 estaciones de servicio de Mara y la única estación ubicada en la Guajira venezolana, en el sector Los Filúos, ambos municipios fronterizos con Colombia.

“No podemos hacer comparaciones con el Táchira, en el Zulia son mafias internacionales dedicadas a la extracción”, agrega Yépez Castro.

Lo otro es que el trabajo de control en la Guajira, continúa el jefe del Core 3, forma parte de un plan piloto que “apenas está comenzando, y se implementó en Mara porque es el municipio con mayor cantidad de estaciones de servicio (11 en total). Con la utilización de tecnología de punta pretendemos establecer un mecanismo más eficiente para evitar que las mafias sigan vulnerando la seguridad de nuestro país con la extracción de combustible”.

Reconocer que hay una cantidad importante que se va hacia la República de Colombia, concluye Yépez Castro, “no quiere decir que se está haciendo abiertamente porque nosotros tenemos una serie de casos puestos a la orden del Ministerio Público donde se refleja que hemos logrado contener este delito”.

Lo cierto es que mientras las cooperativas suministran el diesel y la gasolina al departamento Guajira de Colombia, “las mafias llevan lo que necesita el Cesar y Magdalena, y aunque fueron los paramilitares los que tomaron el control en la distribución en Colombia a finales de la década de los 90, hoy todo el mundo vive prácticamente de este negocio, desde los pimpineros de Colombia hasta los bachaqueadores de Venezuela”, confiesa Arturo González (seudónimo), quien se dedicó por 28 años al tráfico ilegal de combustible.

El alcalde del municipio Mara, Luis Caldera, aclara que estas cifras no tienen sustento toda vez que los municipios Mara, Padilla y Guajira reciben un cupo de 17 millones.

El plan de control aplicado en Mara ha sido un éxito, resalta Caldera, el registro de julio demuestra que de 12 millones que se vendían a las 11 estaciones del municipio, hoy tienen una distribución controlada de 10 millones aproximadamente. Esto significa una reducción de casi 2 millones y medio de litros.

EL “BACHAQUEO”

“Estoy bachaqueando” es una frase común en los municipios Mara y Guajira del Zulia. La utilizan los jóvenes, niños y niñas, hombres y mujeres que se dedican a vender al por menor –de manera ilegal- galones de gasolina de 4,3 litros por 5 bolívares o galones de 19 litros por 20 bolívares. A estos galones o pimpinas le llaman simplemente “puntos”.

En el sector Paila Negra, carretera que comunica a San Rafael del Moján con la alcabala de la Guardia Nacional ubicada en la cabecera del puente sobre el Río Limón, niñas y adolescentes wayuu ofrecen los “puntos” a los vehículos que no pueden surtirse de gasolina ni en Mara ni en la Guajira porque vienen de la Raya (zona limítrofe colombo-venezolana) con pasajeros o mercancía.

Es la principal fuente de empleo o la nueva modalidad, como reseñó el periódico indígena Wayuunaiki en su edición de julio. “Aquí lo que vale es la necesidad de cada quien, jóvenes que busca ganarse 50 y hasta 100 bolívares al día (…) se pueden encontrar jóvenes de 16, 22 años y hasta hombres de 40 años”, escribió la periodista Doménica Martes.

AL MAYOR

En las vías de la autopista Troncal del Caribe transitan camiones 350 con 28 “pipas” con capacidad de almacenamiento de 220 litros de gasolina, es decir, entre 5.000 y 6.000 litros por vehículo. También salen camiones 750 que pueden transportar 40 toneles, casi 9.000 litros por viaje. Es el bachaqueo más importante.

Pero, ¿pasan por la alcabala del Río Limón? Para nada. En Puerto Cuervito, Sinamaica, llegan las lanchas con las llamadas “salchichas” o toneles amarrados en forma de chorizo arrastrados por todo el corazón de la Laguna de Sinamaica. Suben la mercancía a los camiones desde la madrugada hasta la tarde y noche. Así burlan la alcabala del Río Limón.

Las rutas son distintas. Unos camiones salen de Puerto Cuervito y atraviesan a toda velocidad por la Troncal del Caribe, otros se desvían después de Sinamaica para tomar los caminos verdes o trochas. En el sector Valle Verde (Guana), más hacia la frontera con Colombia, atraviesan en las noches y en la mañana volteos y camiones 350 y 750 repletos de galones de combustibles. Pasan en caravanas de hasta 40 vehículos.

El jefe del Core 3, Julio Yépez Castro, reconoce esta realidad: “Lo que ocurre es que la geografía de la Guajira es demasiado amplia y cubrirla sería imposible, lo que estamos haciendo es controlar la venta e implicar a las comunidades en la contraloría, porque hay familias utilizadas por las mafias, ponen en riesgo su vida con las caletas de combustible de 20.000 y más litros de combustibles”.

T/ Miguel Prieto
F/ Miguel Prieto / Doménica Martes
Guajira venezolana
1 Comentario
patrick padilla dijo:

el bachaqueo es una trabajo, se que es ilegal pero es una fuente de trabajo para personas que no poseen una carrera profesional. a estas alturas de la vida en nuestro pueblo como lo es molinete municipio guajira parroquia elias sanchez rubio es una de las cosas que mas se trabaja de manera que no hay otro medio de trabajo y es de mucha ayuda para todos.. desde los que alquilan las caletas hasta los que cargan los camiones.. incluyendo choferes y ayudantes.. hago este comentario ya que yo soy una persona que conosco este trabajo de manera que yo lo he trabajado por mucho tiempo..