Inicio » Avances, Nacionales, Política, Multipolaridad

Hoy se reúnen los mandatarios de 33 países

La creación de la Celac es un hecho histórico sin precedentes en el hemisferio americano

2 diciembre 2011

El politólogo Miguel Manrique sostiene que el nuevo ente debe ser un bloque fuerte y cohesionado capaz de defender sus intereses como grupo frente a las potencias imperiales

La creación de la Comunidad de Naciones Latinoamericanas y del Caribe (Celec) es un hecho histórico y sin precedentes en la historia de la región que se mantenía separada, manifestó Miguel Manrique, politólogo y profesor de la Universidad Central de Venezuela (UCV), quien ha ejercido la diplomacia representando a Venezuela en Naciones Unidas y en países de Europa oriental.

La creación de la Comunidad de Nacionales Latinoamericanas y del Caribe (Celac) es un esfuerzo que alcanza su punto culminante hoy cuando los presidentes y jefes de Estado de los 33 países de la región se reúnan para aprobar la constitución de lo que se convertirá en un espacio de diálogo y concertación política que tiene sus

antecedentes en el Grupo de Río.

Se trata de un escenario distinto al de la Organización de Estados Americanos (OEA) por

que no están Estados Unidos y Canadá. “Será la Celac la que se presente en la OEA y en otros escenarios internacionales como un grupo para plantear, intercambiar, disentir y negociar con las grandes potencias en términos de independencia y soberanía, en defensa de sus intereses”, expresó.

La región había dado pasos hacia la integración como la creación de la Unión de Naciones Suramericas (Unasur), la formación de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestro América (ALBA) o cuando los países miembros constituyeron el Consejo Suramericano de Defensa.

“La decisión de la presidenta Dilma Rousseff de nombrar al Embajador Celso Amorim como ministro de Defensa de Brasil de su Gobierno, le dio un impulso a la idea de formar un frente común en seguridad y defensa que se venía gestando desde el año 2001, cuando el presidente Chávez propuso que la región debía tener una fuerzas armadas conjuntas”, recordó Manrique al resaltar el proceso de creación de organizaciones integracionistas en América Latina.

Después de 185 años de la convocatoria del Congreso Anfictiónico de Panamá para unir a la América desde el río Grande hasta la Patagonia, la Celac es un paso adelante, “muy impregnado de ese espíritu, principalmente para América Latina”, aunque el diplomático alerta sobre la posibilidad de dispersión de esfuerzos si se mantienen descoordinados los distintos grupos de la región.

“Se trata de hacer un bloque fuerte, cohesionado para la defensa de sus propios intereses, sin entremezclarlos con los poderosos del norte. Este es un avance histórico muy importante en la integración. En este proceso de unión de los países de la región el petróleo se convierte en un recurso esencial de negociación, es el pivote central del desarrollo. Por alguna razón se constituye en Venezuela la Celac”, enfatizó el catedrático.

ARMA POLÍTICA

El petróleo juega un papel fundamental en el proceso de integración de América Latina y el Caribe.

“Es un recurso que tiene un componente político muy importante. Puede contribuir a los esfuerzos de integración latinoamericana y del Caribe. La región necesita impulsar sus industrias y dinamizar su actividad productiva y los hidrocarburos serán durante mucho tiempo un recurso determinante para el desarrollo económico y social”, expresó el politólogo.

Las políticas públicas son el reflejo de la visión y planes que propone el sector dirigente del Estado. “Nuestro principal recurso, el petróleo, está consustanciado con esa visión y en el caso venezolano, es un elemento transversal del proyecto país y de las relaciones internacionalesq2, el profesor de postgrado de Estudios Políticos de la UCV.

En el pasado se intentó distanciar al petróleo de la discusión política. Los actores de la sociedad venezolana consideraban que era un recurso muy importante para ponerlo en medio de la diatriba política. Bajo este su puesto, aseguraban que se iba a empañar y deformar el objetivo de usar el petróleo en función de los intereses del conjunto de la sociedad.

“En el fondo esa visión se trataba de sacar la discusión de la política de hidrocarburos del alcanza de sectores que tenían una opinión distinta de la manera como se tenía que utilizar ese estratégico recurso. Estas posturas no han tenido éxito”, agregó el catedrático.

El Gobierno del presidente Chávez abrió el tema a la discusión de la opinión pública y ha utilizado ese recurso como una arma política de manera abierta. “No creo que en las relaciones internacionales se pueda separar lo económico de lo político y menos un elemento tan importante como el sector energético. La separación puede ser académica, metodológica para poder analizar un fenómeno, pero en al realidad están interconectados”, expresó el catedrático.

Los partidos del los años cuarenta del siglo pasado le dieron una importancia política, pero se puso en función de grupos elitescos de la sociedad. “En este momento, creo que el presidente Chávez ha realizado grandes esfuerzos políticos para beneficiar a amplias mayorías”, resaltó Manrique.

DESARROLLO DE NUEVOS POLOS

Para sostener esta política es fundamental que Venezuela desarrolle sus reservas petrolíferas, las mayores del mundo, aunque no es el único productor en la región. México tiene petróleo, Ecuador también. Estados Unidos posee una producción importante aunque insuficiente para su consumo, por eso busca el crudo en otros lugares y mantiene una reservas estratégicas enormes, capaces de desestabilizar el mercado internacional.

“Ahora han surgido nuevos actores, como las inmensas reservas en Alberta, Canadá. Están construyendo un oleoducto desde ese punto hasta Texas, 1.700 kilómetros, para transporta ese crudo por suministrar dentro de tres a cuatro año cerca de 3 millones de barriles por día. Los estadounidenses están mirando a Brasil también como suplidores en un futuro no muy largo. Estiman que los cariocas pueden llegar a ser importantes productores de hidrocarburos en aguas profundas. Otros hallazgos están en la Guayana Francesa”, especificó el diplomático.

Todo esto forma parte de las nuevas reservas de crudo que están emergiendo, que lo llaman el nuevo arco petrolero en el hemisferio occidental. “Los estadounidenses aseguran que estos nuevos proveedores en América pudieran cambiar la relación estratégica que mantienen con el Medio Oriente y los suplidores tradicionales como Venezuela, indica un informe que presentarán al Congreso de esa potencia”, reveló Manrique.

Ante esta realidad que se avecina, Manrique sostiene que “la decisión del Gobierno Bolivariano de buscar nuevos aliados estratégicos, fundamentalmente China, es acertada. Pero esta nueva relación genera tensiones con los consumidores tradicionales del crudo venezolano. Los convenios multilaterales nos hacen menos vulnerable”, comentó el especialistas en temas de políticas estratégicas.

T/ Manuel López
F/ José Luis Díaz