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Estados Unidos reconoció de inmediato al gobierno de facto

Política petrolera de Medina Angarita fue la causa del golpe de Estado de 1945

18 octubre 2013

El historiador Ángel García González, calificó como “trampas de la historiografía adeca” las versiones de que los militares se alzaron por bajos sueldos y retrasos en los ascensos

Un día como hoy, hace 67 años Acción Democrática y un grupo de oficiales dieron el golpe de Estado contra el presidente Isaías Medina Angarita, que, en palabras del historiador   Ángel García González, “interrumpió el proceso gradual de maduración democrática que venía experimentando la sociedad venezolana”.

“Esa es  la  principal consecuencia histórica de la caída de su gobierno, y fue poca cosa, si se toma en cuenta que el país prácticamente pasó los primeros 36 años del siglo XX sin libertades públicas y sin derechos políticos”, acotó.

Pero al exponer las causas del hecho, García González destacó la política petrolera que adelantaba: “Medina emprendió acciones en materia petrolera y comercial dirigidas a lograr  un intercambio más equilibrado, sin injustificados privilegios hacia las compañías extranjeras que explotaban el petróleo en nuestro país”.

“Estas medidas  estaban contenidas en  la reforma petrolera de 1943, que le otorgó al Estado venezolano la posibilidad de una mayor participación en el negocio, elevó la proporción correspondiente al  Estado sobre las regalías y sometió a las compañías petroleras a la legislación venezolana”, detalló.

Explicó que esta política de Medina  ocasionó  “la  minimización de los efectos de enclave con  que  las empresas norteamericanas operaban los campos petroleros,  pues constituían un sector productivo  extranjero, cuyas decisiones se tomaban desde los países originarios de las compañías petroleras, que  además,  adquirían en el exterior todos sus materiales y equipos, así como los bienes de consumo que necesitaban sus trabajadores, manteniéndose separados del resto de la economía nacional”.

“Parece obvio que al gobierno norteamericano le convenía un presidente que mostrara conductas y posiciones más complacientes que las que estaba manifestando Medina Angarita y eso se reflejó en la posición de los Estados Unidos al restarle respaldo político, y  darle inmediato reconocimiento al gobierno de facto”, sentenció el historiador.

TRAMPAS ADECAS

García González desmintió la tesis sostenida por “una buena parte de la historiografía” de que las causas del golpe de Estado habrían estado en los bajos sueldos de la oficialidad, en el pésimo equipamiento militar, el retraso en los ascensos militares, así como en la no inclusión del voto universal y directo para elegir al Presidente de la República en la Reforma Constitucional de 1944. El historiador zuliano no dudó en calificar ese argumento como una “trampas de la historiografía adeca”.

Señaló  que  Oscar Battaglini, en su libro El medinismo: modernización, crisis política y golpe de Estado, demostró con datos que “tales señalamientos son falsos: no existían bajos sueldos, ni retraso en los ascensos y el equipamiento era el que se podía adquirir en medio de las restricciones impuestas por la II Guerra Mundial”.

LIBERAL Y HUMANISTA

El docente de la Escuela de Educación del Orinoco, señaló que “Medina Angarita fue un liberal, pero también un humanista. Es lo que  explica su negativa a reprimir el golpe ya descubierto, que había comenzado con muy poca fuerza. Una acción decidida y enérgica por porte de las fuerzas leales al gobierno a tempranas horas del golpe, habría producido la derrota de los insurrectos. Medina actuó más como un pacifista que como un militar”

Destacó el enorme contraste de esa actitud con la de sus adversarios y mencionó las acciones represivas practicadas por los gobiernos del puntofijismo: “El uso brutal y desproporcionado de la fuerza que hizo Betancourt para combatir el Porteñazo, lo demuestra, igual que la represión contra las manifestaciones de calle con constantes saldos de muertos y heridos, la creación de los llamados Teatros de Operaciones, que terminaron siendo verdaderos centros de tortura, la instauración de la figura del desaparecido y la permanente violación de los derechos humanos durante el puntofijismo”.

BETANCOURT FUE CLAVE

“Como es sabido el golpe de Estado comenzó en la Escuela Militar, epicentro de la acción conspirativa de la Unión Militar Patriótica, logia conformada por jóvenes oficiales entre cuyos líderes destacaban los entonces mayores Marcos Pérez Jiménez, Carlos Delgado Chalbaud y el teniente coronel Mario Ricardo Vargas”, detalló, y agregó que por la parte civil “el factor fundamental fue Rómulo Betancourt, quien sirvió de contacto entre la UMP y el partido Acción Democrática. Además de su desmedida ambición de poder era un férreo opositor al gobierno de Isaías Medina Angarita”.

Texto/ Mercedes Aguilar
Foto/ Cortesía
Caracas