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La familia Morales se propuso rescatar la denominación de origen de esta región

Productores de cacao del valle de Canoabo combinan semilla local con otras variedades

25 mayo 2015 | Haga un comentario

Comenzaron este proyecto hace 10 años y desde 2012 comenzaron la cosecha para fabricar barras de chocolate con un contenido de 70%, explicó Luis Morales, dueño de la hacienda San Cayetano

Han transcurrido 10 años desde que la familia Morales comenzó la plantación de árboles frutales en la hacienda San Cayetano -en Canoabo, estado Carabobo- para la producción de cacao artesanal, con el propósito de reproducir la semilla local y combinarla con otras matas de la entidad y el norte del Aragua.

“Iniciamos el proyecto interesados en el rescate de la semilla local, con la que elaboramos la barra Valle Canoabo 70%, producto artesanal que lleva en su empaque una imagen de la iglesia de la localidad y que se caracteriza por su sabor afrutado”, explicó Luis Morales, productor de cacao y dueño de la hacienda en el estado Carabobo, durante un conversatorio en la hacienda la Trinidad, invitados por la tienda y organización Cacao de Origen.

Morales y su hijo Rodrigo explicaron a la audiencia que decidieron emprender el proyecto sin tener vinculación con ese producto. “Comencé hace 10 años a desarrollar la plantación desde cero, y ahora estamos cosechando y fabricando chocolate”, dijo orgulloso, aunque no satisfecho, porque consideró que le falta mucho camino por recorrer todavía.

Aunque se dice que Venezuela tiene el mejor cacao del mundo, lamentablemente no se tiene acceso al mejor chocolate en el país. “Tenemos esa asignatura pendiente que estamos desarrollando con pequeños artesanos para alcanzar esa meta”, adelantó.

DENOMINACIÓN DE ORIGEN

En la nación la producción ha estado muy estable y las estadísticas indican que la productividad es muy baja: se estima entre 250 y 300 kilos por hectárea, mientras en países como Ecuador se llega a 2 mil kilos por hectárea.

“Estamos trabajando en crear una denominación de origen para el cacao de Valle de Canoabo, y así debería hacer cada región”, planteó ante una audiencia interesada en el desarrollo de la actividad cacaotera en el país.

Contó que, cuando decidieron adquirir la hacienda San Cayetano, encontraron unas plantas viejísimas que aún dan cacao. Ahora tienen algunas plantas de criollos traídas desde la zona de Ocumare, que son el Ocumare 61 y el Ocumare 67; otras de Santa Cruz, de Choroní; y además tienen matas que son variedades de trinitarios que provienen de semillas seleccionadas de la zona.

“Hacemos todo el proceso desde la cosecha, el picadero y el secado que se hace de manera gradual para conservar todos los aromas. Todos son pasos importantes que requieren cuidado y experticia, hasta llegara a la elaboración de la barra del chocolate Valle de Canoabo”, expresó.

IMPORTANCIA DEL PICADERO

Morales catalogó como “delicado” el proceso de escogencia del fruto que se hace en el picadero, lugar al que caracterizó como un pequeño espacio en la hacienda donde se selecciona el cacao cosechado. “Ahí se da el primer paso después de la cosecha”, indicó, porque “se eliminan mazorcas picadas o enfermas. Es una actividad que se debe hacer con mucho cuidado y habilidad especial”.

Después de realizar el corte de las mazorcas, como parte del proceso de la poscosecha -explicó Morales- se procede a la fermentación en cajones de madera, para luego pasar al paso de secado y obtener el máximo aroma.

Aseguró que son rigurosos con todos los procesos de cultivo, de cosecha y de poscosecha, y que garantizan que el cacao ha sido tratado con las mejores prácticas, siguiendo todos los protocolos debidos para fermentación y secado. “A pesar de ser con alto contenido de cacao y poca azúcar, terminan siendo unos chocolates muy sabrosos, deliciosos”, enfatizó.

CONCENTRACIÓN DEL PRODUCTO

Durante el conversatorio, reiteró que fue en el año 2012 cuando comenzó a desarrollar la segunda parte del proyecto que es el procesamiento del cacao. “Estamos haciendo chocolate en barra”, reveló el productor de Carabobo.

Manifestó que la barra que ofrecen es de un chocolate oscuro, con alto contenido de cacao; se ofrecen tabletas de 50 gramos con 60% y 70% de cacao. “No son golosinas, se trata de un alimento delicioso”, acotó.

Comentó que están insertos en lo que se llama el movimiento bean to bar; es decir, cubren todo el proceso. “Fabricamos chocolates desde la semilla hasta la barra. Somos más extremos porque no solo tenemos la semilla, sino la plantación también”, recalcó.

Los chocolates Valle de Canoabo están a la venta en Canoabo, Valencia, Mérida y Maracaibo. En Caracas están en la Praline en Los Palos Grandes y en Cacao de Origen, en la Hacienda La Trinidad, explicó Rodrigo.

Antes de culminar el conversatorio, Morales invitó a las y los asistentes a su hacienda. Cuando comienzan las lluvias el valle se vuelve verde y las plantas se cargan de frutos. Es un ciclo que se ha repetido por siglos. El cacao de esa región tiene 300 años de historia, enfatizó, pues las tierras carabobeñas poseen ideales características geográficas y climatológicas para su cultivo.

T/ Manuel López
F/ Joel Aranguren

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