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Compartió la exploración creativa que adelanta en su taller

Reguló Pérez creó un tríptico realista-patriota en homenaje a la rebelión del 4 de febrero de 1992

9 enero 2012

“Siempre fui pintor político, no político pintor”, recalcó el creador, quien considera que “el arte debe ser un reflejo de lo que uno vive”

Tres obras de pequeño formato, elaboradas por el maestro Régulo Pérez, acompañarán el grupo de piezas que se mostrarán en la exposición que se montará en las salas de la Galería de Arte Nacional (GAN) para la conmemoración de la rebelión militar del 4 de febrero de 1992. En la muestra, que agrupará a casi una veintena de creadoras y creadores, se exhibirán obras de Saúl Huerta, Ender Cepeda y Manuel Quintana Castillo, entre otras y otros.

LA REBELION COMO TEMA

“Evidentemente es un tema muy importante para un artista”, aseveró el creador, quien mostró en su taller las tres obras que ha concebido con el rótulo tríptico realista-patriota. Son piezas en las que se evidencian la fuerza expresiva y el contenido social que siempre ha revestido su creación plástica.

En la primera pieza, titulada Chávez, empleó la técnica de la pintura acrílica sobre tela en un retrato estilizado que muestra al presidente Hugo Chávez sobre un fondo azul, con el sol a la izquierda. “Es la ideología con la acción del líder”, comentó el creador. Él considera que el Mandatario y la acción del pueblo son elementos que dinamizan la acción política. “Están dentro de determinado estado social anterior y que va a a pasar definitivamente”, acotó, en referencia a la transformación social que ha establecido la Revolución Bolivariana.

Las otras dos piezas que componen la obra que se mostrará en la colectiva organizada por la GAN fueron elaboradas con la técnica mixta. “Es un collage de fotos” explicó el creador sobre Ideología y acción y Construcción del Socialismo del siglo XXI. Imágenes alusivas a la paloma de la paz, construidas con fotos de ranchos, exponen una fuerza que traspasa las barreras sociales. “Ahora hay extrema libertad en los elementos”, detalló el creador.

Sobre el 4-F, el artista recordó que para ese entonces “no sabía qué pasaba, no podía opinar, ni podía conmoverme”, reflexión que le tomó por sorpresa al evaluar posteriormente el impacto de la insurgencia militar en la vida política del país. “Después, todo se divulga” recordó el entrevistado sobre las noticias que recibió de compañeros que iban a visitarlo, como el periodista Nelson Luis Martínez; de Martínez consideró importante reconocer su importancia en la transmisión de la información relativa al periodo de reclusión de Hugo Chávez.

El ganador del Premio Nacional de Pintura en 1967 caracterizó como un rasgo definitorio en la personalidad del Jefe del Estado que “ha tenido siempre una posición”.

A las críticas contra algunas de sus obras, respondió: “Yo retrato a quien me dé la gana, cada artista hace lo que quiere”.

En este sentido, recordó los retratos que han encargado a los pintores desde tiempos pretéritos, entre los que mencionó uno que le hizo Víctor Vasarely al general francés Charles Pompidou, entre otros ejemplos que recoge la historia del arte.

ARTE Y POLÍTICA

“Siempre fui pintor político, no político pintor”, reconoció el entrevistado al abordar la relación entre el arte y la política. “El arte nunca ha estado desligado”, aseveró el entrevistado, sobre la relación que plasma en sus creaciones. Sin embargo, asumió con respeto a quienes defienden la posición aséptica de las creaciones artísticas. “Lo ven como arte puro y es respetable” acotó, al mencionar que estas ideas responden a movimientos como el impresionismo. “Si el artista tiene un pensamiento, debe reflejar lo que está pasando tanto en la naturaleza como en la vida civil”, contrastó Pérez, quien ejemplificó esta relación con el famoso Guernica de Picasso: “Es una gran pintura en la forma, la fuerza y su composición; es expansiva, colosal y fantástica, pero desde el punto de vista humano refleja lo que pasó”.

El relato de Picasso sobre el bombardeo nazi contra Guernica es, a su juicio, “lo que hay que hacer en pintura”. “Es una obra que permite, con el contenido, hacer una aporte a la humanidad”, recalcó el también caricaturista y dibujante.

Pérez recordó que, durante su formación en Italia y Francia, perteneció al movimiento que denominaron Pintores, testimonios de su tiempo, vanguardia para la cual era de suma importancia el reflejo de la cotidianidad; esto, en contraposición con otras tendencias que asumían “un contenido social de mucha fuerza expresiva contrario al abstraccionismo”.

“El arte debe ser un reflejo de lo que uno vive”, recalcó el artista al hablar de su compromiso con la tendencia realista que abraza desde sus inicios en el mundo de las artes. Sin embargo, Pérez fue enfático al afirmar que aún “hay demasiado populismo en alguna pintura”.

En este sentido, recordó que algunas creadoras y creadores “toman el poema de Aquiles Nazoa que dice los poderes creadores del pueblo”, pero cuestionó que “olviden” que Nazoa habla de Pablo Picasso y Charles Chaplin.

“No es verdad que se discriminó algún día, eso no es verdad”, dijo, sobre aquellas opiniones que sostienen que el arte popular estuvo relegado en el pasado. Explicó que en museos como la GAN y el Museo de Arte Contemporáneo hay artistas populares.

UNA PROPUESTA URBANA

El Premio Nacional de Pintura 1967, Régulo Pérez, compartió con el Correo del Orinoco un par de bocetos de una obra muralistica que ha propuesto realizar al titular del despacho de Cultura, Pedro Calzadilla. “Es sobre el golpe fascista”, explicó el creador, quien mostró los bocetos de La Guerra y La Paz, obras de gran formato que consideró oportuno realizar en el centro de Caracas. “Ese es un contenido político”, reconoció el autor, sobre estas piezas en las que la iconografía evidencia momentos álgidos en la vida política.

“Cia / policía / petro espía, el halcón dolarizado y siniestro / el riinoceronte acorazado / la luna creciente sobre la hierba rayada / el francotirador desde el edén”, mencionó Pérez, en su descripción de esta obra que en su elocuencia simbólica recoge elementos para la discusión del golpe de Estado de 2002.

La Paz, el otro mural propuesto, también agrupa elementos gráficos que perfilan un discurso sobre “el encuentro del paraíso perdido”, que para el artista está plasmado en la salud y educación para el pueblo. Otros gráficos que sobresalen en la obra son la flor -que simboliza a la luchadora Rosa de Luxemburgo- y la bandera mirandina.

DIBUJOS EN EDICIÓN ESPECIAL

Régulo Pérez mostró una serie de dibujos que saldrán próximamente editados bajo el sello Monte Avila Editores Latinoamericana. El texto tentativamente se llamará “En el abrir y cerrar de 2002”.

“Voy a trabajar por el socialismo”, reconoció el creador sobre el ímpetu que lo mueve desde el año 1947, cuando decidió sumarse a la causa comunista. Igualmente mostró otros dibujos sobre el tema de la paz, que ha agrupado en la compilación “Picazos de paloma”, un juego de palabras que relata los esfuerzos por la lucha en la paz mundial de movimientos progresistas e individualidades.

Pérez también confesó que sus andanzas con la caricatura también le ha traído momentos desagradables. “Me botaron de Últimas Noticias”, recordó, por condenar el asalto contra la Autoridad Nacional Palestina en el Pesebre de la Navidad. “El Ejercito israelí atacó a (Yaser) Arafat”, describió el entrevistado sobre esta creación que le costó su puesto en el rotativo.

EL FUTURO DE LA PINTURA

“El arte en imágenes evoluciona permanentemente”, recalcó el caricaturista y dibujante Régulo Pérez sobre el futuro de la plástica en nuestro país. “Entre los jóvenes venezolanos podrán hacer una gran obra”, auguró el entrevistado, en referencia al potencial que observa en las nuevas generaciones. “No sabemos si este presente, que estamos entrando a una Revolución, puede haber un arte revolucionario social”, evaluó.

T/ Heberto Hernández
F/ Loel Henríquez
1 Comentario
susana iglesias dijo:

Conoci a Régulo en Mérida en 1958, yo estaba estudiando en Rubio, becada por la Unesco.- Venezuela vivía sus primeros meses de democracia después de la brutal dictadura de Perez Jimenez.- Fue un breve encuentro y su personalidad humana y sincera me acompaña hasta hoy , 55 años después.- Aun conservo una postal suya con un mensaje de esperanza en la libertad que en esos momentos vivía Venezuela.-
Régulo quizá no recuerde el encuentro en la Plaza Tibisay.- He seguido su trayectoria y buscado su obra, vibrante de color e ingenio y con el poderoso mensaje de su singular personalidad en donde lo político, lo venezolano y lo humano se funden en el gozo estético.- Aunque quizás el no me recuerde,desde aquí , desde el Uruguay , después de este medio siglo lo sigo sintiendo como un buen amigo. Susana