Colectivo la araña feminista|Nora y la economía desde las mujeres (Opinión)

Nora luchó toda la vida por el socialismo, que entendía como el sistema que ponía en práctica la solidaridad real en la cotidianidad y a partir de la igualdad práctica de todas y todos.

Como economista y como mujer, tan temprano como en los años 70, se dio cuenta de que la pobreza tenía rostro de mujer, el 70% de los pobres de la Tierra son mujeres. También sabía, que era indispensable que los prejuicios de género desaparecieran, que se reconociera el aporte que se hace desde los hogares al bienestar social, que salieran a la luz las innumerables tareas femeninas de cuidado de la vida, para que el socialismo fuera realmente encarnado.

Muchos fueron los proyectos que impulsó, porque su orientación y liderazgo no faltó en ninguna lucha, además de su militancia política, recordemos por ejemplo el Frente de Mujeres contra la Intervención; fue Directora del Centro de Estudios de la Mujer de la Universidad Central de Venezuela, integró el equipo de dirección de la Coordinadora de Organizaciones No Gubernamentales de Mujeres y de la Red Todas Juntas; fue inspiración y acción en los movimientos de mujeres que presentaron propuestas para la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, e impulsadora principal del reconocimiento del valor económico-social de trabajo del hogar, que quedó plasmado en el Art. 88.

En 2002, el comandante Hugo Chávez fundó el Banco de Desarrollo de la Mujer, que era un viejo sueño de los movimientos de mujeres, para ser una herramienta de combate contra la pobreza y construcción de la igualdad de género. Nora Castañeda fue su directora, pero mucho más que eso, su creadora.

Banmujer marcó un sendero para “crear una economía al servicio de los seres humanos” desde el trabajo de las mujeres en la cooperación y la ayuda mutua, fue –como a Nora gustaba definirlo- “una escuela para la construcción del socialismo feminista desde lo pequeño”.

BanMujer se fue construyendo con una visión de género, etnia y clase, extendiéndose por las regiones más recónditas del país, insertándose en las comunidades, con la metodología de la educación popular.

“Para trabajar con mujeres en condiciones de pobreza hay que oír su sabiduría”, nos decía siempre Nora.

Se organizaron las Unidades Económicas Asociativas y las Cooperativas, el crédito fue el vehículo pero el objetivo fue la organización y comprensión de derechos y deberes.

Es una manera de construir otro mundo posible, con la soberanía y el protagonismo de las mujeres populares: ¡en todas Nora vivirá siempre!

T/ Alba Carosio
albacarosio@gmail.com