Los osos del último vídeo viral no estaban protagonizando una escena tierna, sino que huían del dron

Las imágenes de una osa junto a su osezno escalando una pared de nieve han conmovido a millones de personas en todo el mundo. El vídeo viral, difundido en varios países entre los que están España y Estados Unidos, ha sido compartido mayoritariamente por los que ven con ternura cómo el osito intenta alcanzar la cima y reunirse con su madre tras varios intentos fallidos.

Pero lo que se ve en la grabación no forma parte de una acción espontánea de los animales en su entorno natural. Según algunos expertos, los osos estaban reaccionando ante lo que consideraban un peligro que se había metido en su territorio: una cámara que les estaba grabando en la distancia, probablamente desde un dron. Lo que motivó que en cierto momento la madre siguiese adelante sin su cría.

El vídeo fue subido el 3 de noviembre a Twitter por la divulgadora Ziya Tong, que instó a aprender del osito porque estaba “mirando arriba y sin rendirse”. Ella lo obtuvo del portal ViralHog, que ha señalado a The Verge que “parece un vídeo de un dron”, aunque que se haya utilizado uno en este caso no está confirmado.

Tres días después, tiene casi 200.000 retuits. Y cuanto mayor era su difusión, más debate generaba sobre si el mensaje enviando por Tong era el correcto o en realidad había que poner el foco en ciertas prácticas para mostrar la naturaleza.

Así se reflejó en las respuestas que fue recibiendo Tong de distintos tuiteros, en los que le avisaban de que la osa estaba huyendo como reacción a la presencia del dron, lo que provocó que el osezno quedase a su suerte. Otros, decían directamente que odiaban el vídeo. Aunque, realmente, la mayoría de los replies que recibió eran de gente a la que le gustaba el vídeo y que se había conmovido por la fuerza de voluntad de la cría.

Esto también fue señalado por el usuario Dr. Bioblogo, que en un hilo criticó el vídeo y quiso mostrar que la osa estaba aterrorizada e incluso vigilando la cámara.

Como cuenta The Verge, el experto en fauna Mark Ditmer ha descrito que en el vídeo se ve a a los osos “totalmente alborotados por lo que parece un dron grabando”. Ditmer, que estudió cómo afectaba a los osos la presencia de los vehículos aéreos no tripulados, asegura que los planos tomados por la cámara, que se acercaba y alejaba, son el ejemplo de “cómo no deben ser utilizados los drones”.

En su estudio, Ditmer y sus compañeros señalaron que cuando un oso tiene un dron cerca su ritmo cardíaco se dispara. Esto podía provocar que algunos huyeran, lo que puede ser peligroso para ellos y los humanos, ya que pueden acabar en carreteras o en zonas habitadas por personas. En otros casos no huyeron, pero sus pulsaciones también subieron considerablemente.

Otra de las consecuencias de la publicación del vídeo es la proliferación de manuales con métodos adecuados para estudiar el medio ambiente y la fauna que lo habita. También se han compartido documentos científicos que ayudan a utilizar de una manera responsable los drones.

F/eldiario.es
F/Captura del video del dron