Este jueves se conmemoran 35 años de su fallecimiento|Pablo Canela simbolizó el golpe tocuyano

El 25 de agosto de 1981, a la edad de 67 años, falleció en El Tocuyo (Edo. Lara) el compositor, arreglista y luthier Pablo Canela, figura emblemática de la música larense y cuyas piezas El Gavilán Tocuyano, Mirna, Dulce Melodía, El burro de la manea y Ramoncito en Cimarrona se han integrado al repertorio de la mayoría de los grupos grupos e intérpretes de música criolla. El Gavilán Tocuyano se versiona en Lara, con el fervor de un segundo himno regional.

TRAYECTORIA

De niño, Canela mostró inclinación por los instrumentos de cuerdas, iniciándose en el violín y cuatro. En 1955, ya reconocido como figura regional llega a Barquisimeto, donde se desempeña como barbero y establece, en la sede del Club de Comercio, la primera Escuela para la Enseñanza del Cuatro, de la que saldrán numerosos integrantes de los futuros grupos del golpe larense, o tocuyano, al cual Canela daría proyección.

GOLPE LARENSE

En el blog de Sentir larense, se reseña que “…Hablar del Golpe Larense es hablar del cocuy, Cardenales de Lara, chivo y muchos -motivos- mas que reflejan la cultura de un buen larense”. El golpe o joropo larense, con instrumentos como el cuatro, cinco y seis, además de maracas y tambora y, en muchas ocasiones, se acompaña con el violín, al que tan asiduo fue Pablo Canela. Esta modalidad rítmica posee una tonalidad distintiva respecto al golpe llanero, y su característica fundamental es “el canto a dúo -donde cada primo o tenor va con su tercer- estilo único en el país” [http://sentirlarense.]

EL GAVILÁN TOCUYANO

El significado y preeminencia de El Tocuyo en la idiosincrasia musical de la región larense y centro-occidental tiene causas históricas: en la historia hispánica, El Tocuyo atrajo primero que Barquisimeto, a los grupos peninsulares que se aclimataron en el Trópico, puesto que en el tránsito hacia el centro de Venezuela, los conquistadores encontraron este punto antes que la Ciudad de los Crepúsculos. Y con el arraigo de los primeros españoles, los tonos alegres e instrumentos cordófonos andaluces, se fijaron en El Tocuyo, dando inicio al acervo y memoria musical subregional, que luego sería retomada por Barquisimeto. De allí que se distinguen a los hijos de El Tocuyo con la expresión ¡Ah mundo El Tocuyo!, insistan en que “…no hay un Golpe larense, sino Golpe tocuyano”.

RAMONCITO EN CIMARRONA

En la Hacienda Cimarrona del estado Lara, propiedad del médico Ramón Almao, en un festejo se congregan amigos de éste, entre quienes estaban el pintor y compositor José Che María Giménez y el músico Pablo Canela. Mientras este animoso ejecutaba alguno de sus instrumentos favoritos, violín o cuatro, el galeno comenzó a zapatear en la sala de la casa, arrollándose delante de las damas que compartían la celebración, sus pantalones para bailar, tal como narra la canción Ramoncito en Cimarrona, con letra de Giménez y música de Canela. Fue un éxito inmediato en la voz de Rafael Montaño y de cuantos incursionaron en el Joropo larense.

T/Néstor Rivero
F/ Archivo CO