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El intelectual argentino aplaudió campaña contra la corrupción iniciada por Maduro

Borón: El Gobierno debe salir con fuerza a ganar las elecciones del 8 de diciembre

25 agosto 2013

El sociólogo sureño, galardonado con el Premio Libertador al Pensamiento Crítico, advirtió que una victoria estrecha el 8-D abriría las puertas a las guarimbas, la profundización del desabastecimiento y los cortes de energía

Cuando habla sobre Venezuela, una idea tiene entre ceja y ceja el sociólogo e intelectual argentino Atilio Borón: La Revolución debe ganar la mayor cantidad posible de alcaldías en los comicios del 8 de diciembre, porque en el ajedrez internacional hay varios elementos que atentan contra la estabilidad de la patria de Bolívar: el no reconocimiento explícito de Estados Unidos al gobierno del presidente Nicolás Maduro, la guerra económica (que se traduce en el desabastecimiento de bienes esenciales), los resultados de las elecciones del 14 de abril y un dictamen popular adverso el 8-D.

La suma de estos factores crea el escenario propicio para la idea que el antichavismo intenta posicionar: si las fuerzas progresistas no triunfan en diciembre, ello debe interpretarse como un plebiscito contra el Ejecutivo que será el pie para nuevos intentos de desestabilización.

En esas condiciones la meta debe ser “conservar las alcaldías que se tienen y ganar unas cuantas más”, dice Borón, en entrevista con el Correo del Orinoco.

Triunfador en el Premio Libertador al Pensamiento Crítico 2012 (que le fue entregado la semana pasada por el presidente Nicolás Maduro), el investigador puntualiza que la derecha convierte en plebiscito las elecciones del 8 de diciembre porque “estaba cebada con su gran performance electoral en las elecciones de abril” de 2013.

“La derecha ni sus más optimistas defensores esperaban un resultado electoral tan ajustado. Pensaban que iban a hacer una muy buena elección si perdían pos 6 o 7 puntos, y resulta que perdieron por menos de 2”, evalúa.

En su análisis señala que la dirigencia opositora se dio cuenta “de que el Gobierno tiene enfrente una agenda muy complicada, de temas de muy difícil resolución; que la crisis general del capitalismo ha hecho más complicada la gestión macroeconómica en Venezuela; que hay un problema de inflación muy serio, que hay un problema cambiario que también afecta mucho, que hay un problema de inseguridad en el que se ha notado una mejoría pero hay mucho por hacer”. Por esta suma de factores la derecha “ve que el 8 de diciembre es un buen momento, y Estados Unidos está respaldando la estrategia de desestabilización, porque no reconoce todavía el triunfo de Maduro, con lo cual puede haber reuniones informales pero no ha dicho lo que debe decir: que este es el Presidente legítimo de Venezuela”.

Con base en este análisis, el pensador concluye que, “ante la proximidad de estas elecciones siete meses después de las de abril, la derecha trata de extremar las cosas, hacer que esto se convierta en un plebiscito y, por lo tanto, generar una situación en la que, si el Gobierno pierde, va a ser muy difícil evitar un referendo revocatorio”.

-¿Aumentaría la ingobernabilidad?

-Creo que sí. Volverían las guarimbas, volvería el calentamiento de la calle, movilizar a la gente, cacerolazos, campaña de desabastecimiento, cortes de la energía eléctrica selectivos. Esto es parte de un libreto que está muy bien estudiado; por eso es tan importante que el Gobierno salga con mucha fuerza a ganar estas elecciones del 8 de diciembre.

“LA MEJOR GENTE POSIBLE”

Para Borón es imprescindible que quienes aspiren a una alcaldía o a una concejalía por las fuerzas bolivarianas sean “la mejor gente posible”, lo que obliga a escuchar la voz popular si hay algún reclamo. “El venezolano, después de 14 años de chavismo, no es un pueblo al cual se lo lleva por las narices o se le pone un candidato cualquiera y la gente va y lo vota. Lo que va a hacer es no ir a votar” si está molesto con alguna candidatura, refirió.

El intelectual insiste -tras aclarar que no pretende pontificar sobre el tema- en que se debe “escuchar mucho lo que dice la gente, porque esa es la que realmente va a ir a votar. Si le ponemos un candidato que no es de su agrado no va a ir a votar”, y la Revolución no puede correr el riesgo “de un triunfo ajustado o una derrota” el 8-D.

DESABASTECIMIENTO SELECTIVO

Es muy significativo que uno de los últimos trabajos que publicó Borón en el portal Rebelión, en el que hace una narración de su visita al país y de su presencia en el Cuartel de la Montaña, concluya con la advertencia de que vienen tiempos tormentosos para Venezuela. ¿Qué significa eso? “Van a intensificar los procesos de desestabilización contra Venezuela, con desabastecimiento selectivo y sincronizado de artículos esenciales. No me sorprendería que surgieran brotes de violencia o de delincuencia muy fuertes, además de nuevos hostigamientos del Gobierno de Estados Unidos”, enumera.

Hay, agrega, “todo un abanico de políticas tendientes a demostrar que no hay gobernabilidad posible, y encima, de una manera muy cínica, mantener el discurso de que ‘con Chávez esto era otra cosa’. Claro, como Chávez está muerto no hay ningún escrúpulo en utilizarlo, decir que Maduro no es Chávez y que ‘nosotros vamos a recuperar lo bueno de Chávez y lo vamos a hacer mejor’, como dice la derecha”.

PUÑO DE HIERRO

En ese contexto, Borón valora positivamente la lucha contra la corrupción emprendida por el Jefe del Estado.

“La corrupción es prácticamente inherente a la economía capitalista. Partamos de esa base, porque si no caeríamos en una actitud suicida al pensar que es un tema venezolano. No. La corrupción está en todas partes, en los países más desarrollados, en la periferia, en Japón. Varían las formas, varía la generalización de la corrupción, pero está en todas partes”, sostiene; el intelectual recuerda que incluso el papa Francisco inició una cruzada para depurar el Banco del Vaticano. “Imagínese entonces si no habrá corrupción en otras partes del mundo”, acotó.

Por todo ello, el analista estima como “muy interesante” la guerra emprendida por Maduro. “Es la primera vez que se hace un anuncio tan fuerte, y que también se usa la expresión boliburguesía. Me parece un signo de mucha madurez que él haya planteado eso”. Rememora algunas palabras del comandante y líder cubano Fidel Castro, en 2005, cuando dijo que la Revolución Cubana no caería desde afuera, sino por los errores y la corrupción dentro del Estado cubano.

-¿Usted diría eso para Venezuela ahora, a pesar del asedio permanente del exterior?

-Creo que sí, porque ese asedio permanente va a ser mucho más eficaz si no tenemos un adecuado control contra la corrupción. No es para creer que con el control se va a acabar todo, porque corrupción ha habido desde el principio de la historia. Busque usted la historia política de los últimos 500 años y va a ver plagados todos los países de casos de corrupción. Empiece por Inglaterra, considerada el modelo de democracia, en la que se hablaba de las “comunas podridas” en el siglo XVIII. Es un fenómeno universal. Pero por lo menos si hay un ataque va a ser muy bien leído por la población.

En toda campaña contra la corrupción “puede haber situaciones desagradables para gente propia, para gente ajena, pero no importa, porque ese es el gran peligro”, reitera. “Para que Fidel haya dicho que la Revolución Cubana puede caer producto de eso, es grave”. Borón estima que es la corrupción “lo que puede destruir la Revolución; no la llegada de los gringos, no un bombardeo”.

MEJORAR LA MOCROECONOMÍA

-¿Para las elecciones del 8 de diciembre qué pesa más? ¿El asedio externo o lo que pueda estar ocurriendo internamente?

-Yo creo que pesa más lo interno; creo que hay que hacer un esfuerzo muy grande para mejorar la gestión macroeconómica. La experiencia argentina en el tema inflacionario, más o menos parecida a la venezolana, indica que cuesta mucho, pero hay que aplicar las políticas antiinflacionarias que van a permitir que el Gobierno recoja réditos mucho mayores del enorme esfuerzo que está haciendo en el área social, y al mismo proteja el bolsillo de los asalariados, de los trabajadores.

En opinión de Atilio Borón, con este tema hay “una especie de parálisis e indecisión”, pero “creo que tienen que avanzar en esa dirección”, así como en la de “fortalecer el rumbo de la economía en el sentido de ir profundizando el avance hacia una economía cada vez más subsumida bajo la lógica del socialismo”.

Eso quiere decir, aclara, que los intereses privados no sean los que marquen el ritmo de la economía. “En el tema cambiario creo que esos sectores han sido los grandes responsables de la situación que hay, y habría que hacer investigaciones acerca de si ha habidos operaciones especulativos, si ha habido fraudes” con la gente que recibió dólares para importar y no los usó para eso. “A esa gente hay que iniciarle un proceso y castigarla con todo el rigor de la ley”, remarcó Borón, quien celebró la reivindicación que hizo el Jefe del Estado de la lucha contra la corrupción asumida por el Libertador Simón Bolívar: “No pena de muerte, pero sí la pena máxima”.

Considera que ante la presión de Estados Unidos, ese lento apretar de tuercas para manipular el ambiente antes de las elecciones del 8 de diciembre, el pueblo podrá defenderse; “pero los problemas internos, propios, nuestros, que tengan que ver con una gestión ineficiente, una gestión lenta, eso va a ser castigado”.

T/ Vanessa Davies
F/ María Isabel batista
1 Comentario
Jesus Rojas dijo:

Muy acertado su comentario, y con toda razón, un triunfo pirrico de la revolución el las elecciones del 8 de diciembre abriría las puertas a guarimbas, volvería el calentamiento de la calle, movilizar a la gente, cacerolazos, campaña de desabastecimiento, cortes de la energía eléctrica selectivos. Esto es parte de un libreto que está muy bien estudiado; por eso es tan importante que el Gobierno salga con mucha fuerza a ganar estas elecciones del 8 de diciembre.