Presidente Maduro recuerda el Caracazo de 1989 como respuesta popular al neoliberalismo

El presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro, destacó este lunes los hechos violentos del 27 de febrero de 1989, que se extendieron hasta los primeros días de marzo de ese año, conocidos como «El Caracazo», una respuesta popular ante las acciones neoliberales del Gobierno adeco de Carlos Andrés Pérez.

«Hoy 27 de febrero, el pueblo venezolano no olvida la barbarie y la injusticia del puntofijismo y el imperialismo norteamericano, fecha histórica, de rebeldía frente a las nefastas políticas neoliberales de CAP y el FMI. ¡No Volverán!», expresó el Jefe de Estado vía Twitter.

Más tarde, el Mandatario nacional escribió: «Hace 34 años, el Pueblo cansado de las injusticias se rebeló contra un gobierno arrodillado a los intereses del FMI, una gran fortaleza emergió de aquellos días de profundo dolor, gracias a la valentía de nuestros mártires que hoy viven en cada batalla y victoria de la Revolución».

La afirmación se produjo cuando este lunes se cumplen 34 años del hecho conocido como también como «Sacudón», que fue la primera rebelión del pueblo contra el Fondo Monetario Internacional (FMI) y un Gobierno indolente que con represión y miseria mantuvo a la población más vulnerable sometida hasta ese día.

Carlos Andrés Pérez por esos días de febrero de 1989 puso en marcha unas medidas económicas que golpeaban todavía más al pueblo venezolano:

  • Someterse a un programa bajo supervisión del Fondo Monetario Internacional con el fin de obtener aproximadamente 4.500 millones de dólares en los 3 años siguientes.
  • Liberación de las tasas de interés activas y pasivas en todo el sistema financiero hasta un tope temporal fijado en alrededor del 30 %.
  • Unificación cambiaria con la eliminación de la tasa de cambio preferencial.
  • Determinación de la tasa de cambio en el mercado libre de divisas y realización de todas las transacciones con el exterior a la nueva tasa flotante.
  • Liberación de los precios de todos los productos, a excepción de 18 renglones de la cesta básica.
  • Anuncio del incremento no inmediato, sino gradual, de las tarifas de servicios públicos como teléfono, agua potable, electricidad y gas doméstico.
  • Aumento anual en el mercado nacional, durante 3 años, de los precios de productos derivados del petróleo, con un primer aumento promedio del 100 % en el precio de la gasolina.
  • Aumento inicial de las tarifas del transporte público en un 30 %.
  • Aumento de sueldos en la administración pública central entre el 5 y el 30 % e incremento del salario mínimo.
  • Eliminación progresiva de los aranceles a la importación.
  • Reducción del déficit fiscal a no más del 4 % del producto territorial bruto.
  • Congelación de salarios y cargos en la administración pública.

El estallido, el aumento de la gasolina y la mirada ciega del neoliberalismo

El 26 de febrero de 1989, el Ministerio de Energía y Minas anunciaba el alza en 30% de los precios de la gasolina y el incremento de las tarifas del transporte público urbano e interurbano, también en 30% a partir del 27 de febrero, válido para los 3 meses siguientes, después de los cuales podrían aumentarse hasta el 100%, para entonces, el 62% de la población venezolana estaba sumergida en la pobreza, refiere el Mppre en su portal web.

El aumento del pasaje de transporte público fue la chispa que disparó la revuelta popular que comenzó en Guarenas, estado Miranda. Los transportistas intentaban subir los precios un 50 %, pese a que sólo estaba permitido un incremento no mayor al 30%, lo que ya de por sí era un golpe fuerte para el bolsillo de la población, al igual que estaba eliminado el beneficio del medio pasaje estudiantil.

Otro factor que desató la revuelta popular fue el acaparamiento y la especulación con los productos de primera necesidad, lo que causó desabastecimiento e inflación. Por ello, luego de la reacción inicial contra los transportistas, la acción se amplió hacia los supermercados y pequeños abastos, en cuyos depósitos los venezolanos encontraron muchos de los productos que se encontraban en escasez, como leche, azúcar, café, harina, aceite y sardinas, entre otros.

La respuesta del Gobierno puntofijista de CAP hacia el pueblo venezolano fue totalmente represiva, al punto de suspender las garantías y de dictar toque de queda. A pesar de sus actuaciones violentas, las autoridades solamente reconocieron el fallecimiento de 200 personas, aunque hasta la fecha no se conoce el número exacto de muertes ocasionadas por la brutal represión de los organismos militares y policiales de esa época.

T/CO con información del Mppre
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