Por Armando Carías|Satanización del lenguaje (Opinión)

¿Quién será el “experto” en semiología y análisis del discurso que está asesorando a los medios de la derecha para que incorporen en sus mensajes escritos y audiovisuales toda la terminología heredada de la guerra fría cada vez que quieren agredir o descalificar la acción de Gobierno?

Los imagino en sus laboratorios de excrementos comunicacionales, buscando en el diccionario palabras que les sirvan para verter toda su inmundicia en los artículos que publican, o en las notas que difunden a través de las redes, radio y televisión.

Al referirse a la cárcel en donde paga la condena que le toca a Leopoldo López, deslizan el término “calabozo” para darnos la impresión de que, en lugar de la cómoda suit que ocupa en Ramo Verde, está encerrado en una mazmorra llena de ratones y a dieta de pan y agua.

Pronto será “liberado”, aseguran, en metáfora que lo equipara con un ave enjaulada que padece injusto encierro.

Las medidas económicas anunciadas por el presidente Nicolás Maduro las califican de “paquetazo rojo” que “la dictadura” aplica con “el garrote”, como una forma de mantener el “control” y aumentar “la represión”.

Los ministros y funcionarios convocados por la Asamblea Nacional (AN) son citados “a comparecer” para que expliquen “la regaladera” y detengan “la megadevaluación” que, según ellos, está acabando con el “sector productivo”.

La lista es larga y despacha con igual maldad lingüística todos los logros de la Revolución Bolivariana, con la intención de horadarla, utilizando la palabra como perverso misil.

El habla popular, “sabia y paciente”, define el hecho con un refrán que, con el permiso del profesor Luis Navarrete, me atreveré a citar: “por la boca muere el pez”.

armandocarias@gmail.com

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