El Centro cultural CEMO en Guanare retumbó con una propuesta musical variada|El sello larense se impuso en el Festival Internacional de Percusión Los Llanos 2015

Tal vez para muchas personas la percusión se remita a una batería o unos tambores, y la verdad es que comprende un abanico mucho más amplio de timbres y ritmos. Timbales, marimbas, bombos, xilófonos, platillos, castañuelas, maracas, gong y otros han sido los instrumentos protagonistas del décimo Festival Internacional de Percusión Los Llanos, evento que en esta edición reúne a 200 ensambles y agrupaciones de diferentes regiones del país.

El concierto celebrado la noche del miércoles, en el Centro de Cultura CEMO, en Guanare, Portuguesa, fue solo una pequeña muestra de lo que a nivel de percusión se hace en el país. El acento fue colocado por ensambles del estado Lara que ofrecieron un espectáculo de alto nivel, acompañados por la participación del cuatrista Jorge Glem y sus invitados especiales.

El espectáculo ofreció un recorrido panorámico por los más variados tipos de percusión, desde las propuestas más académicas hasta lo más experimentales como la percusión corporal y la vocal. El ensamble de Percusión Experimental de Barquisimeto abrió el concierto con un performance de percusión corporal que impresionó al público asistente.

Un grupo de diez jóvenes, niñas y niños usaron su cuerpo como una caja de resonancias logrando una variedad de ritmos y sonidos al zapatear, aplaudir, agitar y golpearse partes del cuerpo. Después de esta demostración, las y los jóvenes hicieron uso de objetos como vasos y tubos de plástico para generar todo tipo melodías, desde lo clásico hasta lo urbano.

Luego los Ensambles de Percusión Infantil y Juvenil de Lara interpretaron con mucha destreza las piezas Rondo con Brío y Toccata brillante, de J. Johansson, Valley of Nepal, de Chris Brooks y Sinister Minister, de Bela Fleck.

Al espectáculo de los jóvenes le prosiguió la participación del Dúo Shaddai de Barquisimeto que ejecutó primero El sombrero de tres picos, del compositor español Manuel de Falla y luego As One, una composición de Gene Koshinski que por vez primera se ejecutó en Venezuela. Esta interpretación fue ejecutada con un ímpetu que emocionó a las espectadoras y los espectadores que celebraron la propuesta musical con fuertes aplausos.

El dúo se lució ejecutando esta compleja pieza que exige la ejecución de marimbas, congas, bongo, platillos, todos a la vez, uno frente al otro, compartiendo incluso algunos instrumentos.

Una propuesta en la que el dúo se fundió en una sola máquina musical. El Ensamble de Percusión de Lara se presentó bajo la dirección del maestro sueco invitado, Roger Carlsson, percusionista principal de la Orquesta Sinfónica de Gotemburgo (Orquesta Nacional de Suecia). Bajo la batuta del director interpretaron Zavanna, del percusionista danés Soren Monrad, una pieza que genera una atmósfera lúgubre con la incorporación de sonidos tenebrosos, silencios y susurros. A esta le siguió Ku-ka-ilimoku, del compositor Christopher Rouse. El repertorio ejecutado fue acogido con gran admiración por el público asistente, formado por músicos y estudiantes en procesos de formación.

EL HOMBRE Y SUS CUATRO INVITADOS

Culminadas las ejecuciones de percusión se unió a las tablas el reconocido cuatrista cumanés Jorge Glem, quien interpretó un repertorio variado en el que la improvisación y los invitados especiales fueron los protagonistas.

Glem demostró una vez más la nobleza y versatilidad del cuatro venezolano, con sonidos experimentales y ritmos inimaginables de gran complejidad técnica, que en primera instancia a cualquier persona le costaría adjudicárselos al cuatro. Su presentación vehemente ganó eufóricos aplausos, gritos y silbidos. Los invitados especiales que lo acompañaron no se quedaron atrás en cuanto a sus correspondientes interpretaciones. En primer lugar, Glem invitó a Alberto “Cheché” Requena, clarinetista de Margarita que ofreció una magistral ejecución de este instrumento de viento. También se sumó al escenario el bajista barquisimetano Cipriano Echeverri, quien en pocos días emprenderá una gira por Estados Unidos.

El bajista acompañó al músico cumanés y al clarinetista en un repertorio que según palabras de Glem había sido poco ensayado, pero que resultó ser una experiencia musical de lujo. Otro de los invitados especiales fue el ejecutor de maraca oriental Franklin Avendaño, oriundo de Cumaná, que sorprendió con una interpretación de ritmos rápidos y complejos. A la fiesta musical se unió también Luis Guillermo Torrealba, bandolinista de Guanare, que maravilló al público asistente con su ejecución imponente. Finalmente, todos los invitados juntos a Glem ofrecieron un jamming impresionante que dejó al público electrizado.

Casi al culminar el espectáculo Jorge Glem hizo pasar a  las tablas a Jhoangel Tovar, un joven percusionista vocal que hizo retumbar el escenario con sus ritmos urbanos generados a partir de su propia voz. Sonidos guturales, agudos, electrónicos, melodías que imitaron a trompetas, redoblantes, violines y mucho más fueron el arsenal con el que el joven de Puerto Cabello desbordó el escenario en gritos y aplausos. Tovar resultó ser una revelación que dejó al público asistente en éxtasis. El cierre del espectáculo fue una improvisación exigida a gritos por el público en el que Glem y todos los invitados se lucieron como conjunto.

T/ Diana Moncada F/ Cortesía Fundamusical Guanare