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El imperialismo corporativo gana una batalla, pero no la guerra

Acuerdo Transpacífico de Asociación Económica, el Alca del Siglo XXI

16 febrero 2016 | Haga un comentario

Mejor conocido como TPP, este mecanismo está llamado a convertirse en la mayor área de libre comercio del planeta, integrada por EE.UU, Japón, Australia, Brunéi, Canadá, Chile, Perú, Malasia, México, Nueva Zelanda, Singapur y Vietnam

El pasado 4 de de febrero, se firmó en Nueva Zelanda, el Acuerdo Transpacífico de Asociación Transpacífico (TPP, siglas en inglés), el cual constituye la más extensa área de libre comercio en el mundo y está integrado inicialmente por 12 países, EE.UU, Japón, Australia, Brunéi, Canadá, Chile, Perú, Malasia, México, Nueva Zelanda, Singapur y Vietnam, pero no se descarta la incorporación de muchos más. Por ahora, representaría cuando entre en vigor el 60% del Producto Interno Bruto (PIB) del planeta y más del 50% del comercio internacional.

La noticia ha pasado un poco sin pena ni gloria pese a la relevancia, porque a la cita donde se suscribió el documento, celebrada en Auckland, no asistió ningún Jefe de Estado, quienes estuvieron representados por sus ministros de comercio. También por las múltiples manifestaciones populares que se hicieron en su contra , debido al “secretismo” del que estuvieron rodeadas las negociaciones. Los pueblos condenan esta alianza comercial bajo los parámetros neoliberales, donde ganan las trasnacionales estadounidenses y languidecen los pequeños y medianos productores, especialmente los latiniamericanos.

De nada sirvieron las propuestas en Chile para que esa nación no suscribiera el pacto

Tras la rúbrica del documento, el presidente estadounidense Barack Obama no tardó en revelar sus verdaderas intenciones al impulsar el TPP: contener a China. “No podemos permitir que países como China escriban las reglas de la economía global. Nosotros debemos escribir esas reglas, abriendo nuevos mercados a los productos estadounidenses, estableciendo altos estándares para la protección de los trabajadores y preservando nuestro medio ambiente”, afirmó Obama.

Es poco conocido el extenso texto del TPP, que consta, según reseña la prensa norteamericana, de 30 capítulos donde se establecen reglas sobre la propiedad intelectual, uso de internet, medio ambiente, patentes, entre otros tópicos que han generado polémicas en algunos países firmantes.

El TPP pasa ahora a la fase de aprobación por los parlamentos de las naciones que lo suscriben y se espera que ese proceso dure dos años, lapso en el que pueden incorporarse más miembros o retirarse otros. Para que empiece a regir el TPP, es necesario lo ratifiquen al menos seis de los firmantes originales y que los mismos representen el 85 por ciento del PIB combinado del bloque.

PUERTA ABIERTA A LA INJUSTICIA

Los movimientos sociales, grupos ambientalistas, sindicatos, se han opuesto con razón al TPP. Más de 800 millones de almas habitan el área geográfica que comprende el Tratado que pretende ser usado como un muro para impedir el ascenso de al economía China. Vemos como entonces, los pueblos son carne de cañón de la guerra económica mundial que sistiene EE.UU, con las potencias emergentes por mantener su hegemonía económica.

El ministro de Comercio Exterior estadounidense, Michael Froman, se mostró satisfecho con el TPP pues a su juicio , supone “grandes beneficios para la economía estadounidense, con un cálculo de 130.000 millones de dólares anuales de crecimiento del PIB”.

Foto oficial de la firma del TPP con los ministros de Comercio, sin participación de los Jefes de Estado

Froman aseguró que “el TPP no se dirige contra un país en particular, sino hacia el establecimiento de estándares más altos para la región. Estamos vinculados a China, como todos los países de la región y es importante tener una relación económica constructiva con ellos”.

Con la lógica del imperialismo corporativo, las áreas de libre comercio funcionan bajo el slogan, “el pez grande se come al pequeño”, tal y como lo observamos en América Latina y el Caribe con la propuesta del Área de Libre Comercio para las Américas (ALCA).

Muchos analistas consideran que el TPP permite a las trasnacionales “demandar” a los Estados que afecten sus inversiones, violentando de este modo la soberanía de los países.

“Si la injusticia es la ley, la rebelión es nuestro deber”, se pudo leer en una de las pancartas que portaban miles de manifestantes de los países del TPP en Nueva Zelanda, en las afueras del sitio donde se llevó a cabo el cónclave.

Como ya se ha señalado, el contenido del documento apun no se conoce en su totalidad pero especialistas aseguran que el mismo , al desaparecer las restricciones comerciales, atenta contra las leyes que garantizan la seguridad y la soberanía alimentaria, la protección de la agricultura y la privacidad de la información de los ciudadanos y ciudadanas, así lo sostuvo el economista de la Universidad Nacional de Autónomo de México, Ariel Noyola Rodríguez, en una entrevista concedida a Radio Sputnik.

Para Noyola por ejemplo, es un espejismo eso de creer que todos tendrán los mismos beneficios, y citó el caso de su país, que es una potencia manufacturera es cierto, pero que usa materia prima importada de EE.UU, por tanto está en desventaja frente a las trasnacionales estadounidenses. Se prevee entonces que las compañías gringas serán las ganadoras con el TPP, y los pequeños y medianos productores se verán seriamente afectados por monopolios y grandes capitales.

Los economistas Joseph Stiglitz, premio Nobel,y Adam Hersh han advertido que el TPP más allá del libre comercio es un instrumento para “manejar y controlar”.

A fines de enero se dio en Perú una importante manifestación contra el TPP

LUCHA DE LOS PUEBLOS

En 2005, los pueblos latonoamericanos y caribeños, con Hugo Chávez a la cabeza, enterreraron el ALCA en Mar de Plata. En ese momento, en la IV Cumbre de las Américas, Argentina, Brasil, Venezuela, Uruguay y Paraguay, rechazaron la imposición de un área de libre comercio en el continente. EE.UU tuvo que desistir en su propósito de imponer sus intereses comerciales.

La propuesta neoliberal en el hemisferio, fue sustituída por el surgimiento de la Alterantiva Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA-TCP); Unión Suramericana de Naciones (Unasur); Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC); el nuevo Mercosur; concebidos bajo el concepto del bolivarianismo impulsado por el Comnadante Chávez.

Sin embargo, en esta escalada imperialista que pretende reimponer el neoliberalismo en esta parte del mundo, la incorporación de Chile, Perú y México en el TPP, sin dudas constituye un riesgo y una amenaza para los avances integracionistas en la región.

Ante este escenario, se torna necesaria la solidaridad con las luchas populares de los movimientos sociales, sindicales, campesinos, mexicanos, peruanos y chilenos, para imoedir el avance y el éxito de la fórmula neoliberal en Nuestarmérica.

Es la hora de la diplomacia de los pueblos y de retomar la bandera de la lucha antiimperailista y anticolonialista que emprendió Chávez en las dos últimas décadas. Si los pueblos se oponen y se organizan, pueden conseguir evitar por ejemplo la aprobación del TPP en sus respectivos parlamentos.

Esto sucede ahora en Chile, donde hay una importante campaña de las organizaciones sociales en contra del TPP, centrada en el Congreso para evitar que el documento sea aprobado en esa instancia.

En Lima, Perú, más de 1.500 jóvenes convocados por el Colectivo Dignidad marcharon en contra del presidente Ollanta Humala, un día después de la firma del TPP por considerarlo perjudicial para temas de salud, agricultura, medioambiente e Internet. La manifestación pretendía llegar al Congreso y fue fuertemente reprimida por los cuerpos policiales.

MÁS ALLÁ DE LO COMERCIAL, LO GEOESTRATÉGICO

El TPP va más allá de lo comercial. También supone la posibilidad de la cooperación en materia política y militar, así lo aseguró en una entrevista el director del Centro de Investigaciones político-militares del Instituto Nacional de Relaciones Internacionales de Rusia, Alexei Podberyozkin.

“La implementación del TPP, además de suponer la creación de amplias coaliciones económicas y financieras, implica posteriores coaliciones político-militares que podrían controlar enormes mercados”, especificó Alexei Podberyoskin.

Es fácil comprender entonces a importancia geoestratégica del TPP, para que EE.UU pueda conservar su hegemonía financiera y militar.

EE.UU tiene suscritos convenios bilaterales de asistencia militar y defensa con todos los países que integran el TPP, menos con Vietnam. Algunos de ellos son parte del Comando Pacífico (Uspacom). Para muchos especialistas en el área, el TPP apunta a una suerte de consolidación de una OTAN del pacífico con la que EE.UU pudiese contener a China, ya no sólo en lo comercial sino también en lo militar en caso de un eventual conflicto interhegemónico en el futuro.

T/Modaira Rubio
F/Archivo CO

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