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Hoy se cumplen 193 años del Congreso que impulsó el nacimiento de la Gran Colombia

En Angostura Bolívar logró darle vida a una República auténticamente americana

15 febrero 2012

El historiador Lionel Muñoz afirmó que el discurso de apertura del Libertador planteó un Estado basado en las exigencias políticas de nuestra realidad

Un día como hoy, después de más de ocho semanas de reflexión y de emborronar cuartillas, Simón Bolívar leyó, ante los 26 de los 30 diputados que lo integraban, el discurso de instalación del Congreso de Angostura. Gracias a los lineamientos planteados en ese documento, por primera vez en nuestra historia, nació una República “basada en el estudio y el conocimiento de nuestras realidades, sin calcar patrones extranjeros”, sostuvo el historiador e investigador Lionel Muñoz, docente de la Universidad Central de Venezuela.

“El Congreso de Angostura tuvo el mérito de haber sido el primer Congreso en Hispanoamérica en el que se mostrara una propuesta de solución auténticamente americana para la estructuración del nuevo Estado luego de la independencia”, aseveró el académico.

- Pero Bolívar no fue el primero en proponer una solución que podamos llamar genuinamente americana. La de Francisco de Miranda también lo fue.

-Claro, la de Miranda es original, yo diría genuinamente americana. Pero Bolívar tuvo la oportunidad de entregarle a un cuerpo de legisladores unos planteamientos que esos diputados llevaron a los hechos y transformaron en instituciones reales.

-¿Es eso lo que hace del Discurso de Angostura un texto tan especial entre los miles de documentos que produjo el Libertador?

-Eso y más; en ese discurso se expresa claramente la praxis política de Bolívar, basada en su creatividad y en lo que desde el presente pudiésemos llamar cierto pragmatismo y que consistía en analizar y luego actuar. Hay tres documentos que son clave y demuestran que las acciones de Bolívar respondían a un concienzudo y riguroso análisis de las circunstancias que le tocó enfrentar.

TRES TEXTOS CLAVE

Lionel Muñoz

Los tres textos a los que se refiere Muñoz son, además del Discurso de Angostura, el Manifiesto de Cartagena (15-12-1812) y la Carta de Jamaica (6 de septiembre de 1815). Son escritos que, no por casualidad, corresponden, cada uno, a una coyuntura histórica decisiva en la Guerra de Independencia, según lo hace ver el investigador:

“El Manifiesto de Cartagena -del que estamos a punto de conmemorar doscientos años- supuso un análisis de las causas de la derrota del primer ensayo republicano en Venezuela y tuvo en su momento el propósito inmediato de asegurarse el apoyo político y militar que requería el futuro Libertador por parte de los neogranadinos”.

Para se entonces -recuerda Muñoz- Bolívar tenía 29 años de edad y “no había alcanzado su madurez”. Sin embargo, su determinación de actuar y lo descarnado de los argumentos que esgrimió en su manifiesto para retomar la guerra en Venezuela, le granjearon el apoyo necesario para emprender la Campaña Admirable en hebreo de 1813.

Sobre la Carta de Jamaica, Muñoz sostiene que “fue un análisis político del estado de la causa independentista para 1815, un intento de caracterización de nuestros rasgos esenciales y una polémica con la vieja idea de unidad bajo un incanato tal como la formulara por Miranda.

-¿En qué sentido es una polémica con Miranda?

Lo es en la medida en que Miranda pensó en una república que una suerte de unidad político-territorial única desde el extremo Sur del continente hasta prácticamente todo México. Bolívar, sin mencionar a Miranda, consideró que eso no era posible y propuso la conformación de tantas repúblicas como unidades jurídico territoriales existieran bajo impero español. Eso no era para nada contradictorio con la anfictionía que promovió luego Bolívar cuando convocó al Congreso de Panamá. Él pensaba que todas las repúblicas estaban llamadas a forjar un sólida unidad anticolonialista.

- Usted dijo que en la Carta de Jamaica Bolívar hizo una caracterización de nuestros rasgos esenciales, ¿eso se expresó de alguna forma en el Discurso de Angostura?

Sí, hay que recordar que después de Jamaica vendría la acción materializada en la nueva invasión a Venezuela por el oriente y el establecimiento en Guayana. En Angostura se trataba de formular el proyecto de lo que Bolívar consideraba debía ser una república adaptada a nuestras necesidades específicas. Como ya dije, El Congreso de Angostura tuvo el mérito de haber sido el primer Congreso en Hispanoamérica en el que se mostrara una propuesta de solución auténticamente americana para la estructuración del nuevo estado luego de la independencia. Eso no significa que el Discurso de Angostura sea algo así como la continuación o desarrollo de la Carta de Jamaica; lo que trato decir es que hay, por así decir, una comunicación entre ambos documentos, que están ligados por una visión de lo que somos y lo que nos define. Y esa visión viene de una comprensión de nuestra realidad.

UN CONTEXTO DIFÍCIL

-¿En qué contexto se dio el Congreso de Angostura, qué ocurría en nuestra América? ¿Ocurría algo en el mundo que tenga especial interés para entender el momento en que se dio el Congreso?

En América, la causa independentista estaba en una fase que podríamos denominar de deslinde de los factores que la encendieron, más vinculados con la historia de la España imperial, que con razones propias de la realidad hispanoamericana. Pero al cierre de la segunda década del siglo XIX eran aún más nítidas las peculiaridades del proceso hispanoamericano, que iba más a Mallá de la reivindicación de ciertos privilegios. De hecho, las élites en la Nueva España (hoy México) y el Perú, que se inhibieron de coquetear abiertamente con la independencia por temor a perder sus prebendas.

En los hechos, ese distanciamiento fue conflictivo y cruento, relata Muñoz:

“La independencia en la Nueva España fue salvajemente masacrada por los criollos y por los peninsulares debido al carácter popular y marcadamente agrarista de las rebeliones de (Miguel) Hidalgo y de (José María) Morelos. El Perú fue el último bastión realista del continente, pues allí la aristocracia se resistió a la independencia debido a la ascendencia de rebeliones indígenas como la de Mateo Pumacahua en 1814 y del miedo que ella despertó en los sectores dominantes”.

“Ya más cerca de 1819, año del Congreso de Angostura, el Congreso de Tucumán ya había declarado la independencia del Río de la Plata el 29 de junio de 1816. Dos años después lo hará la Capitanía General de Chile, el 12 de febrero de 1818. La élite neogranadina seguía escindida, entre centralistas y federalistas, aunque amalgamada por la sangrienta represión de Morillo. En ese contexto, preñado de obstáculos, pero también de avances para la causa independentista, se llevó a cabo el Congreso de Angostura”, precisó el historiador.

En ese momento, destaca Lionel Muñoz, el Libertador “también había entendido que la independencia era imposible sin el respaldo de los pardos, mestizos, llaneros y blancos pobres que hicieron armas contra la república derrotándola en 1814. Hacia ese sector formula propuestas concretas para atraerlo al bando republicano. Lo mismo hace con la esclavitud, que logra neutralizar mediante su controvertido decreto de liberación de los esclavos firmado en Carúpano en 1816”.

-¿Cuáles era los objetivos del Congreso? ¿Se cumplieron?

El objetivo central, que era dotar de institucionalidad a lo que se venía operando en el terreno militar como lo era el combate exitoso contra las fuerzas realistas, se cumplió a cabalidad. Ya en 1817 Bolívar había dispuesto la creación de un consejo de Estado Provisional. En esta fase de la guerra, Bolívar ha madurado políticamente. Ha entendido que necesitaba ocupar una porción del territorio venezolano que le permitiese comunicarse con el exterior. Por ello la idea de radicarse inicialmente en Guayana. El propósito era dominar la cuenca del Orinoco: recordemos que la vía de comunicación por excelencia era la fluvial. Desde allí recibió la ayuda de los británicos.

-¿Se buscaba también el reconocimiento de Europa?

-Sin duda. El Congreso de Angostura pretendió reavivar a lo interno de Venezuela la llama del originario de 1811, mediante la elección de los representantes de las distintas provincias, y hacia afuera buscó dar la idea de un proceso encaminado institucionalmente, distinto de una horda improvisada. De allí la importancia de la presencia de observadores enviados por Inglaterra y los Estados Unidos. El reconocimiento del exterior era clave para la bandería independentista.

-¿Había un espíritu de consenso o fuerzas encontradas en el Congreso?

Veámoslo en su contexto específico, que es como debemos aproximarnos al pasado: más que tiempos de diatribas, eran tiempos de consolidación en el terreno institucional de lo logrado en el torneo de las armas. Era el asunto de la soberanía el que pretendía zanjarse mediante la elección del Congreso, en la que participaron las provincias de Caracas, Barcelona, Cumaná, Barinas, Guayana y Margarita. Entre sus asistentes destacan Juan Germán Roscio, Fernando Peñalver, Santiago Mariño, Rafael Urdaneta. Eran las provincias históricas que componían Venezuela, encontrándose de nuevo. Eran la levita civil y el uniforme militar compartiendo asientos. De estas diferencias, es lógico que brotaran distancias sobre asuntos sensibles, pero ninguna capaz de romper el propósito de la convocatoria.

-¿Qué objetivos políticos tenía el Discurso?

Lo medular de la pieza fue apostar a que las nuevas instituciones surgieran del estudio de nuestras realidades, sin calcar patrones extranjeros, aunque Bolívar no ocultada sus simpatías hacia el modelo inglés. Fustigó al federalismo, reconociendo sus virtudes así como su inviabilidad entre nosotros, apostó por la sujeción del poder militar al civil, y ratificó su voto por la división de poderes, Ejecutivo, Legislativo y Judicial, a los que agregó uno nuevo, de su propia cosecha, el Poder Moral. Propuso un senado vitalicio y hereditario, para que no se dejase presionar ni por el pueblo ni por el ejecutivo. Abogó por la educación y por la abolición de la esclavitud. En suma, una postura ilustrada de avanzada, podríamos decir.

-¿Bolívar lo escribió personalmente o lo dictó? ¿Se sabe cuánto tiempo le tomó prepararlo? ¿Lo discutió con alguien?

Desde el mes de noviembre Bolívar venía emborronando las ideas principales de la pieza, pero será en su viaje de regreso a Angostura por el Orinoco, que Bolívar lo dictará a su secretario. Luego le revisó con sus colaboradores inmediatos.

REACCIONES AL DISCURSO

-¿Qué reacciones generó el discurso en su momento?

De sorpresa y de cuestionamiento. Los legisladores se abocaron a compararle con los modelos existentes de repúblicas. El Congreso no cuestionó la autoridad de Bolívar, pero desechó muchas de sus propuestas, como la del Poder Moral y la senaduría vitalicia y hereditaria. Sus líneas fundamentales fueron desechadas.

-¿Podría precisar que expresaban esas líneas generales?

Cuando hablo de sus líneas fundamentales me refiero a la organización de Estado propuesta por Bolívar, que el Congreso rechazó por no encontrar ejemplos que validaran su aplicación, ni en los EEUU ni en Europa. Otro ejemplo es la abolición de la esclavitud: Bolívar clama por ella en su discurso, el Congreso no la sanciona…

- En su opinión, ¿está suficientemente difundido el Discurso de Angostura?

Si algo ha ganado la sociedad venezolana en el tiempo reciente, es el fortalecimiento de su conciencia social y política. Acicateadas por ellas, se ha visto beneficiada la conciencia histórica, también fortalecida, pero falta mucho por recorrer. Piezas como esa deberían gozar de más divulgación, acompañada de los conceptos necesarios para que quien las lea pueda comprenderlas como parte de un clima de opinión específico.

- ¿Qué le recomendaría a quien lo quiera leer?

Ubicarlo en su tiempo histórico concreto, esto es, tener en cuenta lo que los historiadores de oficio llamamos la historicidad. Bolívar fue un hombre de su tiempo, que a mi juicio, entre otros, tuvo dos méritos innegables: haber sido una de las cabezas más importantes del proceso de descolonización más extendido de todos los tiempos, y haberse ganado un lugar en la historia universal desde estas tierras: su obra la concibió, fraguó y ejecutó en y desde nuestro suelo, en atención a los designios de su hora y a las demandas de nuestro ambiente. Desde aquí fue capaz de edificar una obra magna, trascendente, inmarcesible.

Si de lecturas se trata, la Historia Constitucional de Venezuela, de José Gil Fortoul es imprescindible. Al hablar de la vida de Bolívar, refiero como primera lectura la biografía escrita por Augusto Mijares, titulada El Libertador.

LECCIÓN DE CREATIVIDAD Y SENTIDO PRÁCTICO

¿Qué aporta ese documento al proceso de cambios que lidera el Presidente Chávez?

Como ejemplo, desde nuestros días, la creatividad, la originalidad y el sentido práctico demostrado por Bolívar. Ese es el Bolívar que hay que rescatar en el presente. Hacer una lectura del tiempo que nos toca vivir y dar una respuesta acorde con sus designios es la lección que debemos copiar hoy.

T/ Carlos Ortiz
F/ Héctor Rattia