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En Venezuela tiembla casi todos los días

Funvisis evalúa incremento de actividad sísmica en el occidente del país

2 febrero 2010

La peor decisión, en caso de terremoto, es salir corriendo. El presidente de la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas, Francisco Garcés, recuerda que las personas deben colocarse debajo de un escritorio y proteger su cabeza, y esperar que pase el movimiento telúrico. El terremoto de 1812 fue manipulado políticamente por los realistas en contra de los patriotas

Francisco Garcés, presidente de Funvisis: “Los eventos sísmicos se han incrementado con respecto a los 5 años anteriores”

Basta un vistazo a la página web de la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas para corroborar lo que es obvio: en Venezuela tiembla todos los días, y muchas veces la población no se entera porque los movimientos son leves.

Para muestra, un botón: hasta las 4:00 pm de ayer se contabilizaron 7 sismos: 1 en Maturín (Monagas), 1 en Guiria (Sucre) y 5 en Mérida. La magnitud de todos osciló entre 2.6 y 3. El pasado domingo, el propio Jefe del Estado informó, durante la transmisión del programa Aló, Presidente, que había ocurrido un movimiento telúrico de magnitud 4 en el estado Lara.
Sin embargo, Funvisis está evaluando el aumento de la actividad sísmica en el occidente del país, destacó el presidente del organismo, Francisco Garcés.

“Los eventos sísmicos se han incrementado con respecto a los 5 años anteriores; sobre todo, en la zona occidental de Venezuela”, explicó. “La zona oriental es la que registra, históricamente, mayor actividad sísmica; pero en el año 2009 ha aumentado la sismicidad en occidente”. En Funvisis “estamos estudiando qué nos quiere decir esa sismicidad activada”, acotó.

Venezuela, detalla el funcionario, se encuentra en una área de interacción entre dos placas tectónicas: la del Caribe y la de Suramérica. “Llega un momento en que, después de acumular tensiones, liberan energía. Es un proceso normal, que no tiene un patrón fijo de comportamiento”, manifiesta.

En la actualidad, tal como lo afirma la Fundación en su página web, “aproximadamente un 80% de la población vive en zonas de alta amenaza sísmica, variable que aumenta el nivel de riesgo, haciéndolo cada vez mayor a medida que se eleva el índice demográfico y las inversiones en infraestructura”.

En Venezuela, asevera, “la zona de mayor actividad sísmica corresponde a una franja de unos 100 kilómetros de ancho, definida a lo largo de los sistemas montañosos de Los Andes, la Cordillera Central y la Cordillera Oriental, lugares en los que se ubican los principales sistemas de fallas sismogénicas del país: Boconó, San Sebastián y El Pilar, respectivamente”.

Hay sitios, como Amazonas donde la amenaza sísmica es nula, “tanto por su lejanía de la zona de fallas como por su composición geológica”.

Sismo de 1812: el peor de la historia

Aunque no había aparatos para medirlos, las crónicas permitieron conocer los terremotos que sacudieron a Venezuela en los siglos pasados. El primer evento catastrófico después de la invasión española ocurrió el 1 de septiembre de 1530, relata Garcés. “A partir de allí podemos contar más de 30 sismos de carácter destructor, entre los siglos XVI y XX”, describe. “En cada siglo contamos 4 o 5 que han causado daños y destrucción”.

El sismo que azotó a Caracas en 1812 es considerado el más terrible de la historia venezolana. Incluso, fue peor que el de Haití: se piensa que tuvo una magnitud de 7.9 y que provocó la muerte de 10.000 personas. Sus repercusiones políticas tampoco se quedaron atrás.

“De acuerdo con Bolívar y Miranda, el terremoto jugó un papel protagonista en la caída de la República, tanto por las pérdidas materiales y humanas que infringió al bando republicano, como or la interpretación ‘divina’ que el clero sedicioso inculcó en la población para levantarla en contra de la causa patriota”, expresa un artículo escrito por Jaime Laffaille y Carlos Ferrer, publicado en la Revista Geográfica Venezolana en el año 2003.

¿Qué se debe interpretar del terremoto de 1812? Para Francisco Garcés está muy claro: “En un lugar donde hubo sismos destructores puede haber sismos destructores tiempo después”, concluye. “Y ante la posibilidad de que ocurran otros sismos, la única opción es prepararnos”.

No obstante, se encienden las alarmas. “Hay gente que dice que en Caracas no ha temblado fuerte desde 1967, y que debemos esperar pronto un sismo importante”, admite.

-¿Eso es así?

-Estadísticamente pareciera que estamos en el tiempo para que algo de eso pueda ocurrir, pero desde el punto de vista de la historia de la Tierra, es imposible saberlo.

A mayor población, mayor riesgo. “Caracas y nuestras ciudades más pobladas tienen una amenaza natural, por las fallas geológicas. Es como vivir en una isla del Caribe y tener una amenaza de huracán”, compara. “Pero la afectación varía, también, en función de las estructuras. Ciudades con infraestructuras débiles, sin normas adecuadas, son más vulnerables”.

Gracias a las normas sismorresistentes del país, toda ingeniera o ingeniero debe proyectar edificaciones que puedan comportarse adecuadamente en caso de terremoto. Pero de cada sismo se aprende, y el que asustó a las caraqueñas y caraqueños en la madrugada del 4 de mayo de 2009 (de magnitud 5.4) enseñó algunas lecciones. Una de ellas: “Debemos tener mayor atención sobre las viviendas populares”, subrayó Garcés.

Haití: igual a 30 megatoneladas de TNT

Mucho se especuló sobre el vínculo entre el terremoto que sacudió a Haití el pasado 12 de enero, y la posible activación de las fallas geológicas venezolanas. Sin embargo, Garcés insiste en que son especulaciones, y puntualiza que la actividad sísmica haitiana es independiente “porque tiene otras fallas geológicas, que son el resultado de la interacción entre la placa del Caribe y la de Norteamérica”. No hay relación directa entre las fallas de Venezuela y Haití, aun cuando nada en el planeta está desconectado.

Los registros históricos le dan la razón a Garcés, ya que revelan que cuando han ocurrido sismos importantes en el Caribe “no se replican en Venezuela”.
Pero si hay algo cierto es que la tragedia de Haití sorprendió a un pueblo sumergido en la miseria. El terremoto que sorprendió a la isla caribeña fue 35 veces más potente que la bomba atómica que Estados Unidos lanzó sobre la ciudad japonesa de Hiroshima, durante la Segunda Guerra Mundial. Esta aseveración es de Roger Searle, profesor de geofísica en la Universidad de Durham (Reino Unido). Entrevistado por el Correo del Orinoco, Searle indicó que la intensidad del movimiento telúrico de Haití fue “equivalente a 30 megatoneladas del explosivo TNT).

-¿Es normal que varios países de Suramérica hayan sufrido terremotos en las últimas semanas?

-Sí. Los terremotos ocurren alrededor del mundo todo el tiempo; con mayor frecuencia en las placas tectónicas. Los pequeños sismos son más comunes que los grandes. Anualmente hay alrededor de 20 terremotos tan grandes o más grandes que el de Haití. Se registran miles de magnitud 5 (que pueden causar daños); se contabilizan cerca de 50 mil de magnitud 3, y muchos más de pequeña magnitud.

Protegerse la cabeza

Protegerse la cabeza es fundamental en caso de sismo

No es posible predecir cuándo y dónde se presentará un terremoto, recalca el geofísico británico Roger Searle. “Lo que sí podemos hacer”, refirió Searle al Correo del Orinoco, “es ‘mapear’ con detalle las zonas donde los sismos ocurren, y la probabilidad de que sucedan sismos de una magnitud determinada”.

La población debe aprender qué hacer durante un movimiento telúrico, enfatiza el científico. En su opinión, las medidas pueden resumirse en cubrirse la cabeza debajo de una mesa o puerta fuerte, y mantenerse lejos de las ventanas.

El aula sísmica Madeleilis Guzmán es un programa educativo desarrollado por Funvisis para promover la prevención

Salir corriendo es la peor decisión, porque la persona puede herirse, destaca Garcés. El primer consejo es mantener la calma, colocarse debajo de un escritorio y proteger la cabeza, y esperar que pase el movimiento telúrico. Después, una vez que cese la actividad, hay que abandonar el lugar. De estas recomendaciones depende conservar la vida. El aula sísmica Madeleilis Guzmán es un programa educativo desarrollado por Funvisis para promover la prevención, y accesible para individualidades y colectivos. Se llama Madeleilis Guzmán en homenaje a la maestra que puso su espalda para salvar con su humanidad la vida de dos alumnas del liceo principal de Cariaco, durante el terremoto que castigó a la población sucrense en 1997. La “maestra Made” sigue batallando a 13 años de su muerte.

Proyecto Haarp: nada concreto

Apenas ocurrió el terremoto en Haití, revivieron en Internet las especulaciones y afirmaciones sobre las consecuencias para la Tierra de un proyecto de la Fuerza Aérea de Estados Unidos: el High Frecuency Advanced Auroral Research Project (Haarp), o Programa de Investigación de Aurora Activa de Alta Frecuencia.

“Lo que tenemos del proyecto Haarp son informaciones que han llegado a través de Internet”, señala el presidente de Funvisis. “No tenemos ningún reporte oficial. Por eso, desde el punto de vista científico, no le damos peso”.

“Lo que hemos encontrado”, agrega, “tiene poco sustento científico; dentro de la ciencia hay cosas que no descartamos sin estudiar, peor tampoco podemos dar por válidas cosas no comprobadas”.

Desde el punto de vista teórico “es complicado activar las placas tectónicas. Tendría que ser mediante la transmisión de una energía tremenda, y eso no podría ser oculto, porque en todo el planeta hay instrumentos de medición”. Venezuela, por ejemplo, lo detectaría.

Cuatro preguntas, cuatro respuestas

1) ¿Por qué tiembla?

La Tierra está cubierta por una capa rocosa conocida como litosfera, con espesor hasta de 100 kilómetros, la cual está fragmentada en grandes porciones llamadas placas tectónicas. La movilidad de éstas ocasiona que en los bordes, donde las placas hacen contacto, se generen esfuerzos de fricción que impiden el desplazamiento de una respecto a la otra. Si dichos esfuerzos sobrepasan la resistencia de las rocas, o se vencen las fuerzas friccionantes, ocurre una ruptura violenta y la liberación repentina de la energía acumulada.

2) ¿Qué es un sismo?

Son las vibraciones de la Tierra ocasionadas por la propagación en el interior, o en la superficie de ésta, de varios tipos de ondas. Es sinónimo de terremoto o temblor.

3) ¿Qué es la magnitud?

Es el valor relacionado con la cantidad de energía liberada por un sismo, por lo tanto, es único. No depende, como la intensidad, de la presencia de pobladores que observen y describan los múltiples efectos del sismo en una localidad dada. Una de las escalas más conocidas es la de Richter, aunque en la actualidad frecuentemente se utilizan otras, como la de ondas superficiales (Ms) o de momento sísmico (Mw).

4) ¿Qué es la intensidad?

Se refiere a los efectos causados por las ondas sísmicas en las construcciones, en el terreno natural y en las actividades del ser humano. Los grados de intensidad sísmica, se asignan con base en la escala de Mercalli, expresados con números romanos del I al XII. Corresponde al número XII la destrucción total.

Fuente: Centro Nacional de Prevención de Desastres de México.

T/ Vanessa Davies
F/ Cortesía Funvisis
2 Comentarios
fredalys rodriguez dijo:

Desde el punto de vista Sísmico, ¿los terremoto de Haití y Chile puede suceder aquí en Venezuela?

danny vera dijo:

buenas tarde, quisiera q pusieran cuales son los estado con mayor sismo en venezuela por q no aparesen por ningu lado .gracias