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Día Mundial del Agua 2016 en Venezuela

El líquido que mueve al mundo

22 marzo 2016 | Haga un comentario

Carlos Méndez y José Vicente Montoya han trabajado conjuntamente desde el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC) sobre los temas del cambio climático y el agua. Méndez es vicepresidente del Grupo de Trabajo II de la junta directiva del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) desde octubre de 2015 y es jefe del Laboratorio de Ecología de Ecosistemas y Cambio Global. Montoya es doctor en Ecología Acuática y actualmente desarrolla investigaciones en las cuencas hidrográficas de Venezuela, ardua tarea en un país con el tercer río más caudaloso del mundo, el Orinoco, fuente de todo nuestro imaginario de riquezas, objeto de exploraciones y sueños desde hace más de cuatro siglos, y ahora, amenazado por la promesa del nuevo Dorado

Los investigadores José Vicente Montoya y Carlos Méndez

La efemérides del Día Mundial del Agua toma a nuestro país con profundas preocupaciones, en un contexto de severos racionamientos en la distribución del agua potable, debido principalmente a la prolongada sequía agravada por el fenómeno climático El Niño, que además ha afectado a nuestro principal embalse de generación hidroeléctrica.

En el horizonte cercano aparece la promesa del nuevo Dorado: un Arco Minero que significaría el más colosal desafío ambiental para no comprometer el agua –y la supervivencia- de nuestras futuras generaciones. Sobre el ciclo hidrológico alterado, el Orinoco y sus afluentes, la diversificación de la matriz energética y nuestra cultura de derroche nos hablaron los expertos venezolanos en agua y cambio climático, despejando dudas y proponiendo escenarios alternativos viables.

Carlos Méndez, experto en cambio climático, nos señala lo que han demostrado los modelos climáticos aplicados sobre la realidad venezolana para explicar la prolongación de las sequías y la alteración de las lluvias en nuestras regiones. Sobre cómo informar y divulgar estos temas masivamente a la opinión pública, Méndez admite que es uno de los debates más importantes que estan dando ahora en el Panel Intergubernamental de Cambio Climático, el cual produce el informe central para los expertos, cuando el ciudadano común es quien sufre cotidianamente las consecuencias de los patrones climáticos erráticos.

- Nuestra matriz energética es hidroeléctrica y eso nos hace estar en alta vulnerabilidad por las sequías prolongadas. Hemos evaluado a partir de los modelos y los registros históricos lo que puede pasar en el futuro. Todos los modelos nos indican que tendremos una mayor variabilidad: las sequías serán más intensas y prolongadas y nuestras lluvias serán intensas pero en períodos más cortos, son los eventos extremos. Pero no esto no es uniforme en todo el país. Los últimos modelos nos indican que al norte del Orinoco las sequías serán más fuertes, mientras que hacia el sur del Orinoco la sequía no será tan fuerte, pero las intensidades de las lluvias aumentarán. Nuestra alternativa allí es hacer la diversificación de la matriz energética, porque todas las alternativas por sí solas son vulnerables.

- ¿Cuáles son las líneas que debemos desarrollar para concretar la diversificación de la matriz energética hidroeléctrica?

- La inversión a largo plazo, tenemos que pensar en 20, 50 y 100 años, hay que mirar hacia el horizonte lejano para poder hacer una inversión sostenible, las soluciones inmediatistas o corto placistas fracasarán, esos esfuezos se pierden. Las proyecciones dicen que las barreras de la eficiencia y el costo se verán superadas para el 2020 o 2025, a partir de este momento serían inversiones rentables. La solución no es una sola de estas tecnologías, debe existir la diversificación de todas ellas, porque todas en algún momento fallan.

- ¿Después de esta sequía podemos esperar que ocurra el fenómeno climático La Niña?

- Hasta ahora los modelos no nos indican que esto pudiera pasar.

- ¿Hay una paradoja o factor positivo en el hecho de que el cambio climático nos impulse a revisar estos procesos de producción en los ecosistemas?

- Puede ser nuestro gran talón de Aquiles sino incluimos este factor en la discusión y sobre todo en la planificación. Para salir de la agricultura de puertos es clave la planificación a corto, mediano y largo plazo. Según los registros de las precipitaciones del año 2015, teníamos mucha sequía al norte del Orinoco cuando Guasdualito se estaba inundando. Ya tenemos la división del país en cuanto al norte y al sur, en lo que tiene que ver con las precipitaciones y los eventos extremos. Hay que incluir estos escenarios en nuestra planificación para tomar en cuenta las especies y los rubros alimenticios que están mejor adaptados a estas condiciones extremas.

José Vicente Montoya – @Acetespar en Twitter- forma parte de una red de investigadores nacionales que estudian con rigor y pasión las aguas de este país. Doctor en Ecología y Biología Evolutiva de la Universidad de Texas A&M (EEUU), se define como “orgulloso de su patria, nadador contra corriente, rompedor de los statu quo atrasados e injustos”. Son conocidos sus trabajos sobre ríos venezolanos, defiende sus papers escritos en español y el trabajo colectivo y comunitario como herramienta para el conocimiento liberador. Sobre la importancia del agua y los cambios climáticos, nos aclara:

- Hay una matriz mediática que quiere restarle importancia al evento climático que se está viviendo actualmente. Aunque el cien por ciento del problema de la sequía no tiene solo que ver con El Niño, sino con una sobreexplotación histórica de las cuencas hidrográficas y su contaminación. Pero nuestra responsabilidad es entregar la información de una manera integradora. Los bienes y servicios que proporciona la naturaleza no se pueden desligar del clima, ni de las dinámicas estacionales de los ecosistemas, ni de las políticas de Estado o el modelo de desarrollo. Nos falta un paradigma que integre el funcionamiento de los ecosistemas con las cuestiones globales como el clima, las políticas de Estado y el uso que la gente hace de los recursos. Por ejemplo, el agua y la crisis alimentaria tiene una relación intrínseca: las pesquerías continentales han disminuido por la degradación de los hábitats de cría de los peces, un mal manejo y uso de esos ecosistemas. Ahora no podemos decir que vamos a pescar más que nunca cuando los stocks o poblaciones de peces están en una situación delicada. El coporo y la sapoara en Bolívar están disminuidos, no solo por sobreexplotación, sino por el difícil acceso a los hábitats de cría, los ciclos anuales de inundaciones que están alterados. Hay que explicarle estos problemas en todas sus dimensiones a la población.

- ¿Cómo ha afectado a nuestros grandes ríos el cambio climático, además de la evidente sequía?

- Los grandes ríos de la cuenca del Orinoco producen el 65% de la generación eléctrica del país por las hidroeléctricas asociadas a la cuenca del río Caroní. Todos estos sistemas están con un nivel de confiabilidad muy bajo como proveedores de energía eléctrica. Son cuencas de miles de km2 que necesitan la recarga de los embalses y el tiempo que tarda en llegar el agua desde la cuenca alta hasta los reservorios puede llevar un mes o 20 días. La gran variabilidad se intensificará a medida que el tiempo pase. Todas las señales ambientales que son mediadas por la estacionalidad de los ecosistemas inundables y que son usadas por las especies de peces que habitan los ríos de Venezuela –como los grandes bagres, el coporo, la cachama, el morocoto- para saber cuándo comenzar la reproducción o cuándo migrar –son grandes migradores-, están cambiando y no ocurren en los mismos tiempos ni con la misma magnitud que antes. Cambios en la estacionalidad siempre han ocurrido pero el ritmo acelerado en que los cambios están ocurriendo ahora pone a muchas de estas especies y ecosistemas en peligro de no poder adaptarse, comprometiéndolos gravemente. La contaminación y degradación de hábitats sumada a los cambios climáticos las están poniendo bajo mucha presión. Y esta es la fuente de alimentos de muchos campesinos y pescadores del país.

- ¿Los efectos del cambio climático y la sequía le pone fin a nuestro imaginario de riqueza infinita y la inagotabilidad del recurso agua?

- EL Orinoco es el tercer río del mundo con mayor caudal de agua en metros cúbicos por segundo (m3/s) que provee al mar. Primero está el Amazonas, luego el Congo y de tercero el Orinoco. Es una cuenca pequeña en comparación con la de otros ríos del mundo, pero cuando sacas la cantidad de agua que aporta al mar, es el tercero en el mundo. Pero no es tan imaginario lo de la riqueza, porque estamos parados encima de las reservas petroleras más grandes del mundo, así como la del oro y de gas, de las mayores de la Tierra. Pero las medidas cortoplacistas de explotación de estas riquezas no son sino una visión miope de la riqueza real que como especie humana tenemos. Tanto el Arco Minero como la construcción de represas hidroeléctricas al sur del Orinoco, destruiría los bosques, sabanas, las dinámicas estacionales de inundación de los ríos, sacrificando sistemas con miles de años de historia evolutiva. Creo que las generaciones futuras no nos perdonarán que hayamos sacrificado la verdadera riqueza de la biodiversidad, del agua y de las culturas indígenas.

T/Diana Ovalles Márquez
F/José Miguel Meneses y Agencias

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