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La pobreza sigue bajando, confirma el Instituto Nacional de Estadística

Venezuela es el país latinoamericano con menor porcentaje de trabajo infantil

6 marzo 2010

Un informe del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia muestra que 81 mil niñas y niños están en el campo laboral. El país marcha en la dirección correcta para reducir este número, confirma la representante de Unicef en Venezuela, Nadya Vásquez.

La educación es, prácticamente, un seguro contra el trabajo infantil

Igual que un cuartel menos es una escuela más, una escuela más es una niña o un niño menos en el campo laboral. Venezuela, en los últimos 11 años, evidencia que esta afirmación es mucho más que una frase altisonante. Un informe de la Comisión Económica para América Latina, elaborado con base en información de 11 países de América Latina, muestra que Venezuela es la nación de la región que menos trabajo infantil tiene.

El trabajo infantil se define como la actividad, remunerada o no, dentro o fuera del hogar. “Es un fenómeno mundial”, ratifica Daniel Camazón, consultor de Unicef. La Organización Internacional del Trabajo estima que 191 millones de niñas, niños y adolescentes de 5 a 14 años de edad están incorporados a la fuerza laboral. Unos 74 millones se desempeñan en actividades peligrosas, y 2 de cada 3 están dedicados a las actividades agrícolas.

Para corroborar que la educación es como una vacuna que previene el empleo temprano, basta ver los resultados del primer informe sobre trabajo infantil en Venezuela 1999-2007, producto del esfuerzo conjunto del Instituto Nacional de Estadística y del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia en el contexto del convenio de cooperación 2009-2013.

En el año 2007, había 81 mil niñas, niños y adolescentes entre los 10 y 15 años, edades en las que está prohibido el trabajo, incorporados a la fuerza laboral; es decir, en un empleo, o buscándolo. “Este número es muy bajo; es apenas 2,2% de ese grupo de edad”, reconoce Camazón. En otras naciones, las cifras son mayores. “Esto representa una tremenda oportunidad para el país, para fijar metas realistas y ambiciosas para la erradicación del trabajo infantil”.

América Latina es el continente que tiene la disminución más rápida del trabajo infantil: 4 millones de personas entre los 5 y 14 años de edad dejaron de laborar entre los años 2000 y 2004. Esto ocurrió gracias al aumento en las tasas de asistencia escolar y la reducción de la pobreza.

“Venezuela está en el camino de erradicar el trabajo infantil”, sentencia Nadya Vásquez, representante de Unicef en Venezuela. “Esto es el resultado de políticas de equidad; es el resultado de inversión en la educación, de inversión social”. Pero también influye que la trabajadora o el trabajador prioricen que su hija o su hijo tengan mejores oportunidades. “El gobierno está comprometido con un tema de derechos humanos, y la sociedad está acompañando ese esfuerzo”, concluye.

El mayor acceso a la educación, la mayor inversión en educación, también restan manos infantiles en el campo o las fábricas. “La educación se considera como la otra cara de la moneda del trabajo infantil” refiere Camazón. “Las tasas de asistencia escolar han venido aumentando de manera sistemática en todo el país, para las niñas, para los niños y para todos los grupos de edad”. En algunos casos sólo se estudia; en otros, se comparte el salón de clases con el trabajo. La última tendencia, la de combinar el trabajo con la educación, es la que sigue aumentando. “Esto indica el valor que dan las familias, y las niñas y los niños, a la escuela”, confirma el asesor de la Unicef.

EL GÉNERO INFLUYE

La inversión social, incluido el sector salud, subió a 20% del PIB

Diferentes factores hacen que los varones “se incorporen y asuman responsabilidades en el mercado laboral mucho más rápidamente”. Las niñas, en cambio, pueden ser obligadas a asumir tareas dentro del hogar; especialmente, el cuidado de hermanas o hermanos menores. De las 81 mil niñas, niños y adolescentes entre los 10 y 15 años de edad incorporados al trabajo, cuatro de cada cinco son varones. “La incorporación al mercado, a partir de los 15 años, es muy grande”, detalla Camazón. No es casual: el marco legal permite que la población de esta edad pueda laborar.

Aumenta, eso sí, la población que no estudia ni trabaja. ¿Quiénes son las más afectadas? Las hembras. “La muchacha puede estar 12 horas cuidando niñas o niños en la casa, que es un trabajo muy fuerte pero no es considerado como tal por la familia”, enfatiza.

La base de datos del estudio, que contiene información de la Encuesta de Hogares por Muestreo entre 1999 y 2007, fue aportada por el INE, señala Camazón. Otras instancias, como la Fundación Telefónica y la organización Cisor, también pusieron su “granito de arena”.

El estudio, sin embargo, evidencia que se necesitan nuevas investigaciones “para acercarnos al tema; conocer más sobre el trabajo doméstico de la niña, qué actividad realizan los niños en el campo”, puntualiza Nadya Vásquez. El Fondo se propone, en alianza con el INE, incluir preguntas en la Encuesta de Hogares por Muestreo que permitan conocer la relación trabajo-escuela y trabajo-ingreso, entre otras.

La voluntad política de mejorar el acceso a la educación debe ir acompañada con otras, tales como empleos bien remunerados para padres y madres de familia, a fin de evitar que la niña o el niño se vean forzados a laborar para complementar el ingreso del hogar, subraya Camazón.

La sociedad, insiste Vásquez, tiene mucho de qué alegrarse. La Unicef reitera su llamado a unirse por las niñas y los niños, apunta la funcionaria, para que la generación del Bicentenario siga adelante.

LA DERROTA DE LA POBREZA

El PAE alimenta a 4 millones 100 mil niñas y niños y atiende a unas 14 mil escuelas a escala nacional

Las cifras del Instituto Nacional de Estadística indican que la inversión social “cada día es mayor”, insiste el presidente del INE, Elías Eljuri. “La inversión social acumulada llega a 330 mil 582 millones de dólares, la que se ha sostenido con ingresos petroleros y no petroleros”.

-¿Cómo era en 1999?
-Con respecto a la década 1988-1998, la inversión social se multiplicó por 5 en la Revolución Bolivariana. El gobierno le ha dado una gran importancia a la educación y a la salud. Ha aumentando el número de estudiantes en las escuelas. Pasamos de menos de 300 mil personas que comían en las escuelas, a más de 4 millones de niñas y niños. Programas de salud, como Barrio Adentro, han tenido un gran impacto en la población.

En la década de 1980, la inversión social era de 8% del Producto Interno Bruto. Ahora subió a 20%, subraya Eljuri. Los recursos destinados a las políticas sociales han mantenido el empleo, señala.

Eljuri defiende la lucha contra la pobreza. “En 1996, la inflación subió a más de 100%. La pobreza llegó a 70%, y la pobreza extrema, a 40%. Es la más alta que ha tenido Venezuela”, recalca el docente, y ocurrió durante la gestión de Teodoro Petkoff como ministro de Planificación.

La lucha contra la pobreza ha rendido sus frutos. “La estimación preliminar para el segundo semestre de 2009 es una pobreza de 24,2%. La pobreza extrema bajó a 6%”. Estos números son producto de la Encuesta de Hogares, un estudio que se realiza de la misma manera desde hace 40 años y que es desarrollado por gente que tiene más de 18 años al frente del programa. En otras palabras, advierte Eljuri, es imposible “maquillar” los números. Y los números revelan los logros.

MENOS DESERCIÓN ESCOLAR

  • El estudio de la Unicef y el INE reveló “tendencias positivas de reducción de trabajo infantil y reducción de la deserción escolar en Venezuela, así como aumento de la asistencia escolar y alta valoración del estudio infantil”, sintetiza el asesor del Fondo, Daniel Camazón.
  • El trabajo infantil no es sólo responsabilidad de los gobiernos. “Es de la sociedad, de niñas y niños, de padres y madres, de maestras y maestros, de sindicatos”, recalca Nadya Vásquez, representante de Unicef en el país.
  • En 2004, en el mundo había un total aproximado de 218 millones de niños, niñas y adolescentes que estaban trabajando, y de éstos, 125 millones estaban ocupados en oficios considerados como peligrosos.
  • En América Latina, el número de niños y niñas trabajadores entre 5 y 14 años fue de 5,7 millones (2004), lo que representa una reducción de 11,7 millones con relación al año 2000.
  • En América Latina, un total de 22 millones de adolescentes y jóvenes entre 15 y 24 años no estudian ni trabajan. El 72% son mujeres.
T/ Vanessa Davies
F/ Archivo CO
Caracas
1 Comentario
WALTER ESPINOZA RAMIREZ dijo:

POR FAVOR LES SOLICITO ME COMUNIQUEN COMO COMBATE EL DENGUE INFANTIL EL GOBIERNO DE VENEZUELA, SIE ES POSIBLE CUALES SON LOS CENTROS DE ATENCION MEDICA GRATUITOS PARA NIÑOS VENEZOLANOS EN EL ESTADO DE CARABOBO

AGRADEZCO ANTICIPADAMENTE SU INFORMACION

ATENTAMENTE

Walter Espinoza Ramirez