Un tercer y cuarto grupo de unos 100 privados de libertad, que se mantenían en las instalaciones de la Planta en Caracas, fueron trasladados hacia otros centros penitenciarios en la medianoche de este jueves, como parte de la medida de desalojo absoluto de las instalaciones que tenían una población superior a 1300 individuos.
Durante el traslado han sido acompañados por fiscales del Ministerio Público y garantes de los Derechos Humanos. Durante el contacto con Venezolana de Televisión se informó que en el sitio se podía percibir olor de gas lacrimógeno, que habría sido lanzado en las alcantarillas cercanas al penal, al parecer, para frustrar un intento de fuga.
Para el traslado se habilitaron unidades médicas y de atención primaria para atender a posibles heridos que se hayan sucedido durante los enfrentamientos entre la población penal.
Con esta cantidad se arribó a las 250 personas que salen del sitio en el que se han registrado conflictos internos durante las últimas semanas en Caracas. Hoy más temprano, el ministro para las Relaciones Interiores y Justicia, Tareck El Aissami trasmitía un mensaje de tranquilidad a los vecinos que en las zonas residenciales aledañas a la cárcel, a las que se había resguardado con el despliegue de más de 1500 hombres.
Al frente del operativo se mantiene la ministra de Servicios Penitenciarios, Iris Valera, el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello y la defensora del Pueblo, Gabriela Ramírez; entre otras autoridades gubernamentales.
Las autoridades estiman que se completen las operaciones en unas 24 horas.

