El presidente de Rusia, Vladímir Putin, calificó de “ataque terrorista” la acción perpetrada contra el buque gasero ruso Arctic Metagaz el pasado 3 de marzo en el mar Mediterráneo, presuntamente ejecutada por embarcaciones no tripuladas ucranianas.
“Es un ataque terrorista. No es la primera vez que nos enfrentamos a cosas de este tipo”, declaró en entrevista con el periodista Pável Zarubin.
Según el Ministerio de Transporte de Rusia, el navío fue atacado cerca de aguas territoriales de Malta por drones navales lanzados desde la costa de Libia. La embarcación transportaba carga desde Múrmansk y, de acuerdo con las autoridades rusas, cumplía con las normas internacionales de navegación. Los 30 tripulantes fueron rescatados ilesos mediante una operación coordinada entre los servicios de salvamento de Malta y Rusia.
Putin sostuvo que no es la primera vez que el régimen de Kiev ataca buques mercantes civiles que operan bajo el derecho internacional. En ese contexto, planteó la posibilidad de revisar la política energética hacia Europa. “¿Quizás nos convenga más dejar de suministrar gas al mercado europeo ahora mismo?”, expresó, al señalar que Rusia analizará redirigir sus exportaciones hacia mercados que considere más prometedores.
Asimismo, el mandatario denunció que los servicios de inteligencia rusos manejan información sobre presuntos planes para sabotear los gasoductos Blue Stream y TurkStream, infraestructuras que transportan gas natural desde Rusia hasta Turquía a través del mar Negro. “El régimen de Kiev se prepara para volar dos importantes gasoductos”, afirmó.
Las declaraciones se producen en medio de una creciente tensión en el ámbito energético y militar, con repercusiones potenciales para el suministro de gas en Europa y la estabilidad de las rutas estratégicas en el Mediterráneo y el mar Negro.
