El pueblo del presente podrá escuchar las mismas piezas que retumbaron hace 200 años|Las canciones patrióticas del Siglo XIX llegarán a los hogares venezolanos

Ignacio Barreto (Der) sostiene que "los compositores de estas piezas musicales eran sujetos históricos con compromiso"

En plena celebración del Ciclo Bicentenario, Venezuela trabaja por la recuperación de la memoria histórica de la Independencia. Es por ello que el brazo social y cultural de la estatal petrolera, Pdvsa La Estancia y la Fundación Correo del Orinoco unieron esfuerzos para llevar a los hogares venezolanos el disco Testimonios Sonoros de la Libertad, que incluye 14 temas escritos durante y para el proceso independentista.

El restaurador de las piezas musicales, el compositor Diego Silva, aseguró que “a través de estas canciones se puede tejer el hilo histórico de los hechos ocurridos el 19 de abril de 1810, el 5 de julio de 1811, así como también las batallas de Ayacucho, de Carabobo, de Boyacá”.

En este trabajo realizado en el año 2007, y distribuido en 2008 por Pdvsa La Estancia, participaron: Diego Silva Silva, en la dirección general, restauración, selección y dirección de orquesta; Ignacio Barreto, en la investigación histórica y recopilación; Belén Ojeda, en la dirección y montaje coral, junto a otro grupo de músicos y especialistas que se dedicaron a la difícil tarea de recuperar, ejecutar y difundir las canciones patrióticas de la época en que Venezuela comenzaba a gestar su lucha contra el imperio español.

TESTIMONIO MUSICAL

La idea de recopilar estos temas surgió luego que Ignacio Barreto, actual presidente de la Biblioteca Nacional, recibiera en el año 2007 una propuesta de Pdvsa La Estancia para realizar un programa musical con el cual celebrar el 19 de abril de 1810. Después de escuchar la proposición, conversó con el maestro y compositor Diego Silva, y éste le expresó su deseo de hacer algo más ambicioso.

“Yo le comenté a Diego (Silva) que en la colección de manuscritos musicales de la Biblioteca Nacional están resguardadas las piezas más importantes -históricamente hablando- que tiene el país. Fue así como comenzó todo este proceso de investigación”, relató Barreto.

Los dos investigadores desean “mostrarle al pueblo venezolano y americano que esto fue lo que seguramente escucharon las venezolanas y los venezolanos, sobre todo los caraqueños, en esos años aciagos de luchas, y después, del triunfo”.

La canción patriótica es un género musical que durante muchos años había sido obviado, pero que siempre ha estado presente. “La canción patriótica es esa que una persona le canta a su terruño y en la que expresa un sentido de territorialidad, de topofilia, que es de ese lugar. Los himnos son canciones patrióticas”, indicó Silva.

Estas composiciones, argumentó Barreto, fueron hechas por individuos comprometidos con la gesta independentista, quienes arriesgaron hasta sus vidas. “En esa época, con todos los conflictos que había, estos músicos se atrevieron a fijar una posición política que podía incluso costarles la vida”.

Ambos investigadores coinciden en afirmar que las piezas musicales restauradas poseen altos niveles de complejidad. “Las canciones de esa época llegaron a tener unos niveles de complejidad tales, que son imposibles de interpretar por cualquier cantor, porque tienen eso que los músicos denominamos modulaciones armónicas, poco comunes e imposibles de hallar en la música popular”, aseguró Silva.

Las piezas constituyen un patrimonio y testimonio histórico, especial y único para América y el mundo, destacó Barreto. “No hay otra escuela que haya hecho una cosa como ésta, y eso es lo más loable de estos compositores: En un ambiente de guerra, lograron crear estas partituras”.

CRITERIOS PARA LA RESTAURACIÓN

El compositor Diego Silva comentó que la restauración requirió un minucioso proceso de investigación, a fin de poder determinar cuáles fueron los instrumentos que, durante esa época, dieron sonoridad a las partituras.

“Tuvimos que determinar cuál era el contexto que rodeaba al compositor, porque esas partituras llegaron a sonar en algún momento a través de un mecanismo que las materializó, pero los instrumentos de ahora no son los mismo que los de antes. Por ejemplo, Atanasio Bello, a partir de 1830, sustituyó los oboes por los clarinetes, y los sonidos de estos son notablemente diferentes”, señaló Silva, quien ganara en el año 2004 el premio Casa de las Américas.

Otro de los elementos utilizados fue la modelización, que se aplica a las plantillas de orquestas que empleaban estos compositores a fin de crear un modelo de la línea de ese creador.

REPERTORIO

La producción discográfica Testimonios Sonoros de la Libertad contiene las siguientes piezas:

  • Canción Americana (1797-1811). La música es de Lino Gallardo, y la autoría de la letra pertenece a Juan Bautista Picornell y Cortés Campomanes. Esta partitura fue restaurada a partir de la línea de primer violín y la de canto, que se encontraron en buen estado. Se reescribieron las partes de segundo violín y cello, explicó Silva.
  • Gloria al Bravo Pueblo (1810). La música es de Juan José Landaeta, y la letra, de Vicente Salias. La versión del manuscrito es de Atanasio Bello Montero (1845), Se interpretó tal y como se encontró, con las voces al unísono, pero con la distribución de los solos en diferentes tesituras vocales.
  • Gloria Americanos (1811), canción compuesta por Juan José Landaeta. No se encontró la parte de canto, ni el texto. Esta pieza se escuchó en la instalación del Primer Congreso de Venezuela.
  • Canción Patriótica Número 2 (1810). Se encontró una sola voz para el canto, de tres voces que seguramente tenía el original.
  • Entonad nuevos himnos (1824). Esta pieza, compuesta por José María Isaza, fue restaurada parcialmente a partir de las partes encontradas. Algunos pasajes fueron rearmonizados debido al mal estado de los manuscritos.
  • A Bolívar, canción patriótica (1824) de Lino Gallardo. Se le hizo una orquestación para cuerdas y voces a partir de una versión para piano y voces (una reducción realizada por algún maestro de la escuela de Santa Capilla con la finalidad de preservarla). Esta pieza debió haber sido escrita originalmente para el mismo formato orquestal de las demás.
  • Canción para el 19 de abril de 1825, de Juan Meserón.
  • Canción a los Libertadores del Sur (1825), de José María Isaza. *Canción para el cumpleaños del Libertador de Colombia (1825), de Atanasio Bello Montero.
  • Canción Patriótica en Obsequio al Libertador Simón Bolívar (1825), también de Isaza.
  • Canción Patriótica para la visita del Libertador el 10 de enero de 1827, de Juan Meserón.
  • Canción Patriótica Venezuela Celebra la Dicha (1827) de Isaza.
  • La reconquista (1846), de J.M.M.
  • Canción para el 5 de julio (1844), de José Lorenzo Montero.

HAY MUCHO POR HACER

Ambos investigadores y estudiosos de la música aplauden el hecho de distribuir gratuitamente 45 mil ejemplares de este disco encartados en el Correo del Orinoco. Sin embargo, de acuerdo con Barreto, “no es suficiente entregar este CD. A partir de ahora debería surgir una discusión en torno al compromiso del compositor con la sociedad, con la lucha por la liberación”.

El investigador considera que “estamos en una época en la que debemos entender que tuvimos un primer momento de emancipación, pero como esa emancipación fue inconclusa, ahora estamos tratando de completar ese proceso de independencia. Es por eso que estas canciones tienen gran valor valor y vigencia”.

Este disco, puntualizó Silva, “no es un patrimonio de los chavistas, es patrimonio de todos los venezolanos y de todos los americanos. No se puede malinterpretar esto sólo por el hecho de que este material fue hecho por un grupo de personas que tenemos cierta afinidad por el proceso. Que no se crea que esto es para un grupo específico de la población; esto es para todos los venezolanos”.

APORTES A LA MUSICOLOGÍA

El presidente de la Biblioteca Nacional, Ignacio Barreto, comentó que luego de terminar el disco Testimonios Sonoros de la Libertad, fueron halladas otras partituras que integrarán un nuevo trabajo musical. “Ya sostuvimos una reunión con los gerentes de Pdvsa La Estancia, para mostrarles esto que consideramos aportes a la musicología no sólo venezolana sino americana. Y mostraron interés en hacer un segundo CD”.

Se trata de un nuevo legajo de 11 piezas, entre las que destacan las honras fúnebres de Bolívar y otras obras dedicadas al Libertador, precisó Diego Silva. “Probablemente se restaure un par de piezas más porque ha encontrado líneas melódicas que coinciden y que forman parte del protocolo que se le hizo al Libertador. Este trabajo también contendrá dos piezas instrumentales”, adelantó.

Estas piezas demuestran, a su juicio, “que el respeto y la admiración que sentían muchas personas por Bolívar comenzó a verse en los años 1814-1815, y no a mediados del siglo XIX, como han hecho creer”. De hecho, recalca, “después de su muerte se siguieron haciendo canciones dedicadas a él. Por el Libertador se sentía algo parecido a la veneración de un pueblo a su santo patrono”.

ALGUNOS COMENTARIOS

“Esta joya constituye una herencia que queremos dejar a todos los venezolanos, hacia la celebración del Bicentenario de las Independencias de América, como testimonio indubitable de nuestra identidad”. Beatrice Sansó de Ramírez
Gerente General de Pdvsa-Centro de Arte La Estancia.

“Escuchen … sueñen, hijos de los tiempos heredados y de los que vendrán, porque cuando se erigieron fronteras … ellos compusieron músicas para ir sobre ellas y cantaron glorias en un aire nublado de humo y pólvora, porque hacía falta no sólo coraje y desprendimiento (virtudes difíciles de encontrar en los músicos actuales) sino un gran corazón”. Diego Silva Silva. Caracas, 19 de abril del año 2008

LOS AUTORES

Lino Gallardo: Nació en Ocumare del Tuy, pero no existe seguridad de que este hecho haya acaecido en 1773 o en 1774. Gallardo fue muy celebrado en su tiempo como ejecutante del violoncello y el contrabajo. Fundó, en 1818, una academia de música y una sociedad filarmónica. Estuvo muy ligado a las actividades políticas de la gesta independentista. En 1824, Gallardo
fue nombrado maestro mayor de música de la Catedral de Caracas.

Juan José Landaeta (1780-1812): Nació en Caracas el 10 de marzo de 1780. Debido a la falta de documentos que certifiquen alguna de las actividades musicales de Juan José Landaeta, resulta casi imposible asegurar absolutamente nada en torno a sus composiciones. Se le atribuye la canción patriótica Gloria al Bravo Pueblo. Landaeta, de acuerdo con un testigo de la época, fue una de las víctimas del terrible terremoto del 26 de marzo de 1812 que acabó con un cuarto de la población de Caracas.

Juan Francisco Meserón (1779-1850): Nació en Caracas el 17 de mayo de 1779. Su círculo de formación musical era el establecido alrededor de la figura de Alejandro Carreño, padre de Cayetano Carreño y Simón Rodríguez. Fue militar ganado a la causa independentista. Alcanzó gran fama como flautista en su tiempo, llegando a convertirse en uno de los ejecutantes más diestros de este instrumento.

Atanasio Bello Montero (1800-1876) y José María Isaza (179?-1840): De Atanasio Bello Montero y José María Isaza, vinculados por la tradición a la escuela de Juan Manuel Olivares, se sabe que se asociaron en 1821 para crear, primeramente, la Capilla de la Fraternidad y posteriormente La Compañía, instituciones que se encargaban de la interpretación de obras religiosas en distintos templos de Caracas. Ambos escribieron canciones patrióticas y, como Meserón, empezaron a utilizar el clarín, el trombón y los clarinetes como recursos orquestales.

José Lorenzo Montero (1857): El doctor José Lorenzo Montero fue un compositor de tiempos de Páez que en algún momento de su vida acabó dedicado exclusivamente al Derecho. Sabemos del conocimiento y admiración que profesaba este músico por la obra de Wolfgang Amadeus Mozart.

José María Osorio (1803-1858). Nació en Caracas en 1803. Se dedicó a la enseñanza musical. Fundó una Sociedad y Orquesta Filarmónica. Allí se realizaban veladas para las que Osorio compuso óperas, zarzuelas, oberturas, cuartetos. Los instrumentos de la orquesta fundada por él eran fabricados bajo su dirección en la Escuela de Artes y Oficios que él mismo creó. Algunos autores lo reconocen como el creador de la primera ópera escrita en Venezuela: El Maestro Rufo, ópera bufa escrita en 1848.

Las canciones de este disco, consideradas patrimonio de los venezolanos y los americanos, pueden ser escuchadas aquí.

T/Dubraska Moya
T/Héctor Rattia

4 comentarios

Haz clic aquí para hacer un comentario
  • Reciba un cordial saludo en nombre del centro cultural cívico militar. Que bueno que tengan esas iniciativas atamos a la orden para aportar y difundir ese tipo de música tenemos un año trabajando en ese mismo proyecto y estamos a la orden ..estamos trabajando con la fundación lloviznando cantos en paralelo con la fuerza armada nacional. Y entre los proyectos esta preparar un concierto con la banda marcial del ejército y lloviznando cantos para exaltar nuestra música patriótica

  • soy instructor de moral y luces en la milicia bolivariana le pido encarecidamente que me diga donde debo dirigirme para obtener esta joya musical de antemano gracias. gabriel ruiz

  • estas informaciones son muy valiosas y los felicito: Soy docente de música y en verdad me gustaria contar con ese material grabado de las canciones patrioticas para poder difundirlo entre mis alumnos: por favor si me pudiesen indicar a donde debo dirigirme para obtener este preciado material mis alumnos y yo sabremos agradecer. José Galindo

  • Actualmente en Venezuela se esta trabajando en las escuelas primarias Bolivarianas de buscar en nuestros niños creiones musicales para seguir tejiendo nuestra historia ,en marco de la Ruta Bicentenario