Los gobernantes de Estados Unidos e Israel, al no poder alcanzar sus objetivos por métodos militares, recurren ahora a provocar en Irán la desestabilización política, disturbios internos y caos, declaró este jueves el representante adjunto de Irán en la ONU, Gholamhossein Darzi.
Durante una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU dedicada a la situación en Oriente Medio, el alto diplomático manifestó que EE.UU. e Israel se dedican constantemente a la incitación a la violencia, fomentando «actividades extremistas y terroristas». «El régimen estadounidense intenta presentarse como amigo del pueblo iraní, mientras simultáneamente sienta las bases para una gran labor de desestabilización política e intervención militar bajo una supuesta narrativa humanitaria. Estas afirmaciones son particularmente cínicas», aseveró Darzi.
De igual modo denunció que, «incapaces de lograr sus objetivos mediante la guerra de agresión de los 12 días contra Irán, en junio de 2025, ahora buscan perseguir las mismas metas a través de la desestabilización política, los disturbios internos y el caos». «Esta estrategia depende de fabricar víctimas, difundir cifras falsas e infladas y crear un pretexto para la intervención extranjera. Es un guion conocido, que se ha utilizado repetidamente, desde Irak hasta Libia y Venezuela», enfatizó el político.
«Respuesta firme y lícita»
Al hablar sobre las recientes protestas en el país persa, Darzi lamentó que muchos agentes policiales hayan sacrificado su vida para proteger a los civiles y preservar el orden público. «Hoy hablo en nombre de una nación de luto. Es profundamente lamentable que el representante del régimen de Estados Unidos, que solicitó esta reunión, haya recurrido hoy a las mentiras, la distorsión de los hechos y la desinformación deliberada para ocultar la implicación directa de su país en dirigir los disturbios en Irán hacia la violencia», sostuvo.
Ante ello, el representante reafirmó que Irán no busca «ni la escalada ni la confrontación»; no obstante, aseguró que cualquier acto de agresión, directo o indirecto, recibirá «una respuesta firme, proporcionada y lícita» en virtud de la Carta de la ONU. «Esto no es una amenaza. Es una declaración de realidad jurídica. La responsabilidad de todas las consecuencias recaerá únicamente sobre quienes inicien esos actos ilícitos», advirtió.
